Profesiones en vías de extinción y auge de nuevos perfiles

En Skólkovo han creado un atlas de los puestos de trabajo que serán más demandados en el futuro y aquellos que desaparecerán. Fuente: ITAR-TASS

En Skólkovo han creado un atlas de los puestos de trabajo que serán más demandados en el futuro y aquellos que desaparecerán. Fuente: ITAR-TASS

Las profesiones de ascensorista, cartero y costurera pasarán a la historia en los próximos años. En la lista de profesiones más demandadas aparecerán el agricultor urbano y el especialista en ciberprótesis. La Escuela de Dirección de Empresas Skólkovo de Moscú ha creado un atlas de las 100 nuevas profesiones y las 30 profesiones en vías de extinción.

La Escuela de Dirección de Empresas Skólkovo de Moscú  ha creado un atlas de las 100 nuevas profesiones y de las 30 profesiones que están en vías de extinción debido a las nuevas tecnologías. Se planea distribuirlo activamente a comienzos del año académico por todas las universidades del país entre estudiantes de los últimos cursos para mostrarles los próximos cambios en el mercado laboral. Los autores del atlas aconsejan no estudiar más especialidades como economía o derecho. Muchas profesiones que ahora gozan de gran popularidad ya no tendrán demanda dentro de 10 años y la estructura del mercado laboral está cambiando.

Uno de los aspectos principales del desarrollo del mercado laboral es el acuerdo entre los sistemas educativos y el propio mercado, asegura uno de los autores del atlas, el profesor de práctica de la Escuela de Dirección de Empresas Skólkovo, Pável Luksha.

“Los empleadores dictan la demanda de nuevos especialistas, según las necesidades vigentes. En primer lugar se encuentran con la necesidad de uno u otro especialista y después lo buscan. Tomar consciencia de ello ya lleva tiempo. Nuestra tarea es prever la necesidad de expertos que todavía no existen pronosticando nuevas formas de actividad y orientar a las universidades para que se dediquen a la preparación de estos especialistas”, comenta Luksha. Por ejemplo, el ámbito de la biotecnología se está desarrollando de manera muy activa, dentro de 5 ó 7 años este sector ocupará un lugar muy distinto en el mercado: aparecerá una demanda de un tipo de especialistas que ahora no existen.

“No se trata de ninguna fantasía abstracta de los académicos”, asegura Luksha. La base de este pronóstico se encuentra en los planes de inversión y en las estrategias de las mayores compañías de Rusia. Una gran parte de las conclusiones, según Luksha, se han obtenido con la ayuda de los principales expertos de los distintos sectores.

En el atlas se analizan detalladamente 19 sectores y orientaciones tecnológicas (desde la medicina y la biotecnología hasta la construcción y la industria de los artículos infantiles) así como los cambios fundamentales y las nuevas tecnologías que llevarán a la aparición de nuevas profesiones de la actualidad al año 2020 y del 2020 en adelante. En la investigación han participado unos 2.000 expertos.

Según los expertos, la demanda que puedan tener las profesiones listadas en el atlas para después de 2020 dependerá del grado de desarrollo de Rusia y del mundo (sin guerras mundiales, cataclismos globales o desaceleración intencionada del desarrollo de las tecnologías). Para estas profesiones se necesita conseguir unos estándares excelentes, distintos de los modernos, recogidos desde cero y teniendo en cuenta el desarrollo de las tecnologías de la educación. La legalización y la inclusión en el registro de este tipo de profesiones, sea cual sea el futuro, permitirán mantener y desarrollar la industria, la sanidad y la ciencia, aseguran los expertos.

“La idea de pronosticar la demanda de unos grupos profesionales tan concretamente definidos es muy recurrente entre los expertos, declara comentando el informe Irina Denisova, profesora de la Escuela de Economía de Rusia y del Centro de Investigación y Desarrollo Económico y Financiero. Para ello se debe trabajar en el desarrollo de estadísticas adicionales y en la creación de modelos de previsión. En la actualidad no existe ni siquiera una base para el pronóstico adecuado del desarrollo del país, de modo que todavía no se puede hablar de la demanda de profesiones”.

Un capítulo del atlas está dedicado a 30 profesiones en vías de extinción. Los autores aseguran que algunas de ellas desaparecerán del mercado debido a la llegada de sistemas automatizados y robotizados. Otra parte de ellas desaparecerá junto a todo su sector. En Skólkovo prevén la rápida extinción de la industria del papel y la celulosa, la industria editorial, el sector de la biblioteconomía y el servicio de correos. Ya antes de 2020, según los expertos, desaparecerán del mercado laboral el agente turístico, el redactor publicitario, el lector, el archivista, la costurera, el ascensorista, el maquinista y el cartero. Y después de 2020 entrarán en esta categoría los guardas nocturnos, los aparejadores, los mineros, los periodistas, los especialistas en logística, los notarios, los farmacéuticos, los consultores jurídicos e incluso los inspectores de tráfico.

Una de las principales causas de la extinción de una profesión es la automatización y la mecanización de su actividad, pero esto no reduce la ocupación, aclara Luksha. Los trabajadores son reubicados en otras especialidades que exigen una mayor precisión de trabajo o que antes ni siquiera existían.

El factor multidisciplinar es una de las principales características de la competencia del trabajador del futuro, según opinan los investigadores. Los sectores innovadores necesitan un ‘enfoque de ecosistemas’, una formulación de grupos y equipos de especialistas con competencias interrelacionadas que les permitan diseñar y adaptar nuevos productos, encargarse del marketing de la nueva producción y organizar los proyectos de fabricación. Una lógica proactiva de la contratación de personal para las nuevas competencias es necesaria para el desarrollo de nuevos sectores, aunque estos sectores por ahora no están preparados para funcionar con esta nueva lógica (salvo en raras excepciones).

En cualquier caso, esta investigación será de gran utilidad, opina Denisova, ya que se trata de una guía a medio plazo para todos: empleadores, sistemas educativos, padres y estudiantes. Pero hay que comprender que el atlas describe más bien una frontera tecnológica (o nuestras expectativas para esta frontera tecnológica a corto plazo) y sus correspondientes competencias y profesiones, concluye el experto.

La versión completa del texto en ruso se encuentra publicada en el periódico Védomosti.

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