Las claves del crecimiento económico de Rusia pasan por los BRICS

Serguéi Ignátiev, exdirector del Banco Central de Rusia, y Antón Siluánov, ministro de Finanzas de Rusia en la cumbre ministerial del G20. Fuente: Reuters

Serguéi Ignátiev, exdirector del Banco Central de Rusia, y Antón Siluánov, ministro de Finanzas de Rusia en la cumbre ministerial del G20. Fuente: Reuters

Un grupo de expertos elabora una lista de recomendaciones basadas en la experiencia de los socios rusos de los BIRCS, ante el posible estancamiento al que se enfrenta la economía rusa. Muchos empiezan a calificar a Rusia de ‘eslabón débil’ en esta asociación extraoficial de países en vías de desarrollo.

A principios de este año, los economistas Nouriel Roubini e Ian Bremmer anunciaron, en el Foro Económico Mundial de Davos, que convendría sacar a Rusia de la abreviatura BRICS y poner en su lugar a Indonesia o Turquía. 

Para que esto no llegue a ocurrir Rusia debería prestar atención al proceso de desarrollo experimentado por Brasil, China, la India y Sudáfrica en los últimos años, y sacar las conclusiones pertinentes de este análisis. 

Así lo cree un colectivo de académicos e investigadores rusos que ha elaborado una relación de recomendaciones para la administración basadas en la experiencia de los socios del país eslavo en el grupo BRICS.

Las recomendaciones están recogidas en una monografía que se ha publicado en el marco del proyecto ‘Modelos matemáticos de la dinámica global y regional bajo unas condiciones de modernización de los sistemas académico y educativo’. 

Entre los expertos que conforman el colectivo se encuentra el expresidente de Kirguistán y actual miembro de la Academia Rusa de las Ciencias, Askar Akáyev, el profesor de la Facultad de procesos globales de la Universidad Estatal de Moscú (MGU, por sus siglas en ruso), Andréi Korotáev, un destacado investigador del Instituto de economía de la Academia Rusa de las Ciencias, Serguéi Malkov, y otros académicos de los principales centros de investigación de Rusia. 

La iniciativa privada no despierta la confianza de los autores de este estudio, por lo que la mayoría de sus consejos hacen referencia a la necesidad de afrontar una intervención intensiva del Estado en la economía. 

¿Han tomado los socios la delantera?

En la última década, los BRICS han constituido un importante centro de atracción para los inversores. 

Incluso durante los primeros años de la crisis (2008-09), cuando los países desarrollados cayeron en recesión, las economías emergentes mostraron unos resultados bastante buenos: la economía de la India creció un 5 %, la de China un 9 % y la de Brasil un 1,5 %.

Todos menos Rusia. Sus resultados no solo estaban a la cola de los BRICS, sino también de los países desarrollados: la caída de la economía en 2009 fue de un 7 %. Fue entonces cuando se empezó a oír que, en una asociación de países tan próspera, no había lugar para Rusia. 

Próximamente Rusia se tendrá que someter a una nueva prueba. El PIB de China “solo” ha crecido un 7,5 % en el primer trimestre de este año, en comparación con el anterior. 

En cuanto a Brasil, su economía creció el año pasado tan solo un 0,9 % y según las valoraciones del FMI, para 2013 se espera un crecimiento del 2,5 % (hay que señalar que en 2010 el ritmo de crecimiento fue tres veces mayor). 

El ritmo de crecimiento de la India también se verá reducido a la mitad en comparación con el año 2010. El PIB de Rusia, según el FMI, caerá al menos a la mitad, pero es muy probable que el resultado sea aún peor, en cuyo caso la exclusión de Rusia de los BRICS se decidirá por sí sola. 

Los expertos creen que ya es hora de que el gobierno ruso se remangue y se ponga manos a la obra si quiere alcanzar a Brasil, la India, China y Sudáfrica, y no abandonar el mencionado grupo de economías prometedoras con la cabeza gacha.  

Y bien, ¿qué es lo que aconsejan a las autoridades rusas? 

Construir viviendas y carreteras, como en China 

En China, el crecimiento está liderado por los grandes proyectos de infraestructuras. En Rusia, este papel lo podría desempeñar un programa a gran escala para la rehabilitación de carreteras en mal estado. 

El gobierno chino ha logrado crear un ambiente de fuerte competencia gracias a la tasa de crecimiento, el volumen inversiones externas, los recursos, la creación de puestos de trabajo mediante incentivos y amonestaciones a directivos, el trabajo ideológico y otros planes para la consecución de objetivos. Como resultado, ha surgido una especie de motor económico interno responsable de hasta el 30 % del crecimiento de China.

Los dirigentes chinos fomentan los proyectos de infraestructuras de manera intensiva entre las empresas locales. Por un lado, mediante la captación de empresarios se ejerce presión sobre ellos, pero por otro la administración les ofrece a cambio respaldo, ayuda y una mejora de su estatus. 

Efectuar una planificación de la economía, como en la India 

Se debe desarrollar la economía estatal para poder crear y fomentar aquellos sectores primordiales de los que el sector privado no puede o no quiere hacerse cargo, para hacer frente a los monopolios privados y para garantizar los ingresos presupuestarios necesarios. 

El sector privado no se debe levantar mediante la privatización de las empresas estatales, sino mediante el apoyo a las nuevas iniciativas. 

Para lograr la modernización y el desarrollo socioeconómico, se debe construir un sistema de planificación estatal adaptado a la economía de mercado, unificar los esfuerzos de la comunidad científica y la comunidad de expertos, y promover la participación ciudadana. 

Buscar un inversor para cada región, como en Brasil 

Ya es hora de introducir un sistema tributario progresivo, que estimule el crecimiento económico, como ocurre en Brasil. Allí, los fondos del superávit se emplearon en el desarrollo del sistema educativo y del sanitario, lo que ha permitido mejorar significativamente la calidad de vida de la clase trabajadora y, por consiguiente, acelerar el ritmo de crecimiento económico. 

La estrategia brasileña de atracción de capitales podría funcionar también en Rusia: primero se detectan los sectores que se deben desarrollar en cada región; después se examina el mercado internacional en busca de inversores para el Estado en cuestión; y finalmente se realiza un trabajo de captación definido con cada uno de ellos. 

Recientemente, el gobierno brasileño puso en marcha políticas encaminadas a la entrada en el país de bancos extranjeros y entidades de capital de riesgo, pero solo aquellas dispuestas a conceder crédito al sector real de la economía e inversión a los sectores más innovadores, y no las encaminadas a la especulación financiera. 

Reconocer más derechos a las mujeres, como en Sudáfrica 

Un estructura financiera desarrollada, altos estándares de auditoría y contabilidad financiera, y un sistema bancario sólido: esta es la receta del éxito de Sudáfrica, que se encuentra entre los diez primeros países del mundo en cuanto a disponibilidad de financiación a largo plazo y por encima del resto de países de los BRICS en cuanto a calidad en las condiciones para poner en marcha un negocio. 

En Sudáfrica se ha elaborado un plan de zonas para el desarrollo industrial: parques tecnológicos especializados, asociados a un aeropuerto o un puerto marítimo internacional, con una zona libre de impuestos en el interior. Los residentes están exentos de pagar el IVA y las tasas de importación en la compra de equipamiento y activos. Existe un plan de financiación mediante inversiones extranjeras que prevé la concesión de subsidios para el transporte de vehículos y equipamiento nuevo a Sudáfrica. 

Para Rusia tiene particular relevancia la cuestión de la ampliación de los derechos de la mujer en el ámbito político. Gracias a la cuota de reserva, la representación femenina en el parlamento sudafricano ha pasado del 27,8 % en 1994 al 44 % en 2009, y en los organismos legislativos de las provincias del 25,4 % al 42,4 % en el mismo periodo. 

Artículo publicado en ruso inicialmente en Interfax.