Skólkovo recibe garantías financieras del Estado

La creación de medios de innovación costará unos 1.300 millones de euros. Fuente: Skólkovo

La creación de medios de innovación costará unos 1.300 millones de euros. Fuente: Skólkovo

El Centro de Innovación Tecnológica de Skólkovo en las afueras de Moscú (la respuesta rusa al silicon valley y creación del primer ministro Dmitri Medvédev) ha recibido una respuesta largamente esperada del gobierno con respecto a su financiación: el viceministro de economía, Oleg Fomichev, declaró a Védomosti que el proyecto obtendrá un total de 3.109 millones de euros del presupuesto estatal hasta el 2020.

Hasta ahora la aportación del presupuesto estaba programada solo hasta 2015 (ver gráfico). A partir de 2012 la financiación tenía que recortarse paulatinamente. El dinero del presupuesto para el plan de desarrollo del proyecto de innovación tenía que ir siendo sustituido por aportaciones privadas.

El programa ya tiene claramente decidido cuánto y para qué necesita el dinero del presupuesto. El director del departamento de desarrollo económico del ministerio, Artem Shadrin desglosó los datos del programa: la creación de medios de innovación costará unos 1.300 millones de euros, el desarrollo del Instituto de Ciencias y Tecnología de Skólkovo (Skoltej) alrededor de unos 963 millones de euros, se planea gastar unos 37.000 millones en infraestructuras, y en becas para los participantes 848 millones de euros.

De esta forma Skólkovo acaba con una etapa negra que duraba casi un año entero, desde que el pasado otoño la Cámara de cuentas, después de realizar un control, puso a la luz muchas infracciones de fondo. Algunas de estas infracciones atrajeron la atención incluso del Comité de Investigación de Rusia.

Los auditores de la Cámara de cuentas desconfiaron sobre todo de la claridad de los procedimientos de concesión de becas para la innovación.

Tras la salida del gobierno del vice primer ministro y director de personal Vladislav Surkov, uno de los fundadores del 'fondo Skólkovo' y su supervisor, muchos funcionarios del gobierno pronosticaron que el proyecto de innovación podía irse apagando paulatinamente.  Un funcionario federal le relató a Védomosti que el presidente ruso Vladímir Putin lo consideraba artificial y siempre se había distanciado del mismo, por ejemplo no ha visitado nunca las instalaciones.

Según Shadrin no se ha previsto endurecer el mecanismo de control de la financiación de Skólkovo a partir de que comience la prolongada inyección del presupuesto en el proyecto de innovación: "Los becados no han presentado ninguna queja sobre el proceso de selección".

 

 

El mismo Skólkovo ha prometido ser más transparente. El vicepresidente del fondo Alexánder Chernov espera que haya criterios más precisos para valorar la eficiencia de la ciudad de la innovación. Puede que estos indicadores de objetivos sean los que ha enumerado Chernov: el número de puestos de trabajo de residentes creados por el fondo, la aportación de su producción al mercado y la cantidad de patentes registradas por los residentes.

Skólkovo ya tenía algunos indicadores de efectividad clave, uno de ellos casi cumplido: en la ciudad de la innovación tenía que haber registrados 1.000 residentes y ahora hay 941. Además de eso un cuarto de las patentes registradas en la industria de IT proviene de Skólkovo. Como estaba planeado se continuará sustituyendo la inversión estatal por la privada, recalca Chernov, su participación debería ser significativamente mayor, este es uno de los criterios de eficacia del trabajo de fondo.

Ahora no hay anda que amenace al fondo, dice un funcionario de la administración del presidente: la administración está dispuesta a desarrollar este proyecto.