Aumenta la morosidad de los créditos al consumo en Rusia

Para evitar que haya impagos se va a limitar el coste total de los créditos al consumo. Fuente: RG

Para evitar que haya impagos se va a limitar el coste total de los créditos al consumo. Fuente: RG

El Banco Central de la Federación Rusa está seriamente preocupado por los impagos entre los clientes de créditos al consumo. Para ‘enfriar’ el mercado, el ente regulador planea introducir una limitación en el volumen de los créditos.

El Banco Central de la Federación Rusa planea introducir cambios en la legislación que regula el mercado de los créditos al consumo. La inquietud del regulador es completamente comprensible: el volumen de créditos al consumo de la población en los últimos dos años prácticamente se ha doblado, hasta alcanzar los 8,8 trillones de rublos. (datos de julio de 2013). Según datos del Banco Central el mercado de créditos al consumo creció el año pasado un 39,4%.

Hace apenas unos años los rusos se sorprendían de que los estadounidenses vivieran constantemente a crédito. Ahora en las grandes ciudades rusas es difícil encontrar a alguien que no haya pedido un crédito por lo menos una vez. Los rusos no se ven frenados ni siquiera por los altos intereses de los créditos que a menudo superan el 20%. Según datos de las oficinas de crédito, hay casi 34 millones de clientes de créditos al consumo, es decir un poco menos de la mitad de la población económica activa. Y en algunas regiones ese porcentaje se acerca al 100%.

Los bancos a su vez hacen todo lo posible por atraer clientes: por ejemplo, en colaboración con las grandes superficies ofrecen créditos bajo el reclamo publicitario del "cero por ciento de sobrepago". Además de eso los trabajadores de los bancos bombardean con llamadas a los clientes que tienen el sueldo domiciliado ofreciéndoles créditos con descuentos, que supuestamente están pensados especialmente para ellos.

El problema es bastante grave: muchos prestatarios se convierten en morosos. Según datos del Banco Central de la Federación Rusa, las carteras de los bancos rusos tienen créditos al consumo problemáticos (impagos que superan los 90 días) por una total de 426.600 millones de rublos. Además el crecimiento de estos créditos desde inicios de año ha sido aproximadamente del doble que su crecimiento en todo 2012. De acuerdo con una investigación realizada por Sviazni Bank sobre los datos de la Oficina Nacional de historias crediticias y Equifax, en 2012 el porcentaje de prestatarios que habían solicitado cinco o más créditos paso del 6% al 19%.  El volumen de la deuda de cada uno de estos frente al resto supera los 500.000 rublos, lo que es dos veces mayor que el ingreso medio anual por persona de los rusos en 2012.

En opinión de los analistas, la amenaza de impago de los prestatarios crece no porque no quieran pagar sus deudas. Muchos de ellos piden nuevos créditos para pagar los antiguos. Según la presidenta de la Asociación de Bancos de Rusia, Gareguina Tosuniana, es preocupante el hecho de que el crecimiento de los ingresos de la población va por detrás del crecimiento del crédito. "Se puede trazar un paralelismo con los créditos subprime en los EEUU, los ciudadanos no siempre podían valorar de forma adecuada su capacidad de devolución del crédito y de cumplimiento de la deuda, al tiempo que los bancos, en un mercado muy competitivo, se veían obligados a reducir las exigencias para los solicitantes en la concesión de nuevos créditos", señala el director de la cartera de inversión del departamento de Promsviazbank, Dmitri Gritskevich.

Como comunicó la semana pasada el director del departamento de estabilidad financiera del Banco Central, Vladímir Chistiujin, para no permitir que haya impagos por parte de los clientes, el regulador va a intentar limitar el coste total de los créditos al consumo así como la parte máxima de los ingresos que dedica el prestatario al pago de la deuda. La opción más dura para limitar el coeficiente deuda-ingresos (debt to income, DTI), que contempla el Banco Central, sería prohibir a los bancos dar créditos cuando se supere un cierto umbral de DTI. La variante más suave es permitir a los bancos conceder créditos a clientes con un DTI muy alto pero en estos casos se exigen condiciones mucho más estrictas, por ejemplo, en el coeficiente de riesgo y en las reservas.

En otras palabras, los analistas consideran que en el futuro el mercado de los créditos al consumo crecerá a un ritmo más lento. Además consideran que los planes del Banco Central son completamente razonables. "La gente se vio obligada a renunciar a hacer nuevas compras durante la crisis y después se esforzaron por compensar todas sus carencias en 2011 y 2012.  Ahora este efecto ha terminado. A pesar de los buenos datos de desempleo y crecimiento de las rentas de la población, el ritmo del comercio al por menor en Rusia se ralentiza. Consecuentemente también se ralentiza la demanda de créditos al consumo. La cartera de crecimiento en 2013 es de cerca del 25-30%", considera el analista del Banco Home Credit, Stanislav Suzhinski.

"El regulador, concretamente el Banco Central, y los mismos bancos se están adelantando a los acontecimientos, lo que debería provocar un enfriamiento del ritmo de crecimiento del crédito al consumo. De esta manera, los principales protagonistas del mercado de créditos al consumo ya han endurecido su política crediticia y los criterios de puntuación, aprobando cada vez un número menor de peticiones y aumentando la eficacia en la recaudación de las deudas ya vencidas. Los más vulnerables pueden resultar los bancos pequeños, que dentro de la gran competencia del sector del crédito al consumo mantengan una política agresiva de crédito", considera Gritsekevich. En su opinión, el Banco Central tan solo ha reforzado con leyes el endurecimiento que ya aplicaban muchos bancos. Según Tosunian, la limitación que planea el Banco Central sobre el crédito, es un mecanismo económico razonable que contendrá el apetito tanto de los clientes como de los bancos.