18.000 millones de dólares de inversión para los ferrocarriles de Siberia y el Lejano Oriente ruso

Se mejorará la infraestructura y la capacidad de carga de varias líneas, entre ellas la del Transiberiano. Fuente: ITAR-TASS

Se mejorará la infraestructura y la capacidad de carga de varias líneas, entre ellas la del Transiberiano. Fuente: ITAR-TASS

El pasado 18 de julio el Ministerio para el Desarrollo del Lejano Oriente y la empresa Ferrocarriles de Rusia (RZHD) firmaron un acuerdo de cooperación para la reconstrucción de la infraestructura ferroviaria de la zona.

La propuesta incluye la construcción de un puente hasta la isla de Sajalín, situada al norte de Japón, la modernización del ferrocarril Baikal-Amur, la reconstrucción del Transiberiano, y la conexión del Ferrocarril Transcoreano con la red de líneas ferroviarias rusas.

Según palabras de Vladímir Yakunin, presidente de RZHD, para llevar a cabo estas obras de renovación harán falta 562.000 millones de rublos (17.000 millones dólares) hasta el año 2018.

“El acuerdo confirma lo que ya estamos haciendo y, además, asienta las bases para un nuevo periodo. En el documento se indican objetivos concretos y acciones concretas”, explica Víctor Isháyev, representante del presidente en el Distrito Federal del Lejano Oriente.

Según sus palabras, de la suma total 8.000 millones de dólares provendrán directamente del presupuesto federal, mientras que el resto será invertido por RZhD. "Cuando en la actualidad se discute acerca de la asignación del Estado en relación al desarrollo de los ferrocarriles Baikal-Amur y Transiberiano, no podemos olvidar que Ferrocarriles de Rusia tendrá que aportar 9.250 millones de dólares durante este periodo; de ahí la totalidad de la cifra antes mencionada", señala el periódico Védomosti citando a Vladímir Yakunin.

El Transiberiano es uno de los ferrocarriles más sobrecargados del mundo y sus capacidades de carga están prácticamente agotadas, había admitido en otoño del año pasado Yakunin. Según sus palabras las empresas del Lejano Oriente ruso necesitan contar con una capacidad de transporte de unos 100 millones de toneladas de carga, mientras que el Transiberiano puede absorber un máximo de 52 millones de toneladas.

El declive de la infraestructura reduce la competitividad de Ferrocarriles de Rusia para el transporte de mercancías a través del país. "La velocidad media del Transiberiano es de 40 km/h, mientras que la del ferrocarril chino que le hace la competencia es de 100 km/h"; explica al periódico digital Vzgliad Andréi Ostrovski, director adjunto del Instituto de Estudios del Lejano Oriente.

En opinión de los expertos, la inversión permitirá asegurar el transporte de 55 millones de toneladas adicionales de carga en dirección a oriente. Sin embargo, en lo que atañe a la totalidad del tráfico de mercancías entre Europa y Asia, esto no significa más que un grano de arena en el desierto.

“Para lograr atraer entre el 40-50 % de la carga de contenedores entre Asia y Europa, es necesario aumentar la capacidad de los ferrocarriles Baikal-Amur y Transiberiano por lo menos hasta 1.000 millones de toneladas al año; y, aún más, hasta 1.500 millones de toneladas”, considera el politólogo Dmitri Verjotúrov.