¿Como afectará a Rusia la desaceleración económica de China?

La tasa de crecimiento del gigante asiático se encuentra en el mínimo en los últimos trece años y tendrá repercusiones en todo el mundo. Fuente: Reuters

La tasa de crecimiento del gigante asiático se encuentra en el mínimo en los últimos trece años y tendrá repercusiones en todo el mundo. Fuente: Reuters

Si el gigante asiático reduce su ritmo de crecimiento, tendrá repercusiones en todo el mundo. Entre otras, influirá en el precio de las materias primas y en el de los productos importados.

La demanda por parte de China en los últimos años ha sido la principal causa del aumento de precio de las materias primas, que son los principales productos de exportación rusos, sobre todo el petróleo y los metales, así lo señala Vasil Tanurkov, jefe adjunto del departamento de análisis bursátil en la compañía de inversiones 'Veles Kapital'. 

La tasa de crecimiento de la economía china se encuentra ahora en su mínimo histórico de los últimos 13 años. En 2012, la previsión era del 7,5%, y su crecimiento real fue del 7,8%.

El año pasda la economía rusa empezó a sentir los efectos de la desaceleración china: los precios del petróleo se  estancaron y los precios del metal establecieron nuevos mínimos históricos, según explica Tanurkov. 

Por su parte, Alexander Laputin, consultor de inversiones de la corporación financiera 'Otkritie', no es tan pesimista. "Recientemente, China y Rusia han firmado un contrato de suministro de petróleo por valor de 250.000 millones de dólares, para los próximos 15 años. Es cierto que estos contratos no garantizan ni la mitad de la demanda china de hidrocarburos, pero hablar de consecuencias catastróficas ante un escenario de un 7% de crecimiento del PIB sería un error ", argumenta Laputin. 

"China, al parecer, después de varios años de crecimiento dinámico está agotada, como un atleta que bate su propio récord mientras se esperan de él nuevas victorias y medallas de oro," dice Vitali Tsvetkov, jefe del departamento de información analítica de la empresa consultora y auditora 'Gradient Alpha'.

Y añade que "Rusia se enfrenta a la corrección de sus planes para reorientar las principales corrientes de exportación de petróleo a China. Existen dudas sobre si, en estas condiciones, el 'negocio del siglo' entre la rusa Rosneft y la china CNPC para el suministro de petróleo a China durante 25 años se ejecutará al 100% ". 

Laputin cree que hay otro problema asociado a la desaceleración de la economía china. Al sentir los efectos de la disminución de la demanda en los mercados mundiales, las autoridades chinas han decidido volver a centrarse en el mercado interno y están dispuestas a estimular la demanda interna.

El experto está convencido de que esto conducirá, inevitablemente, a un aumento tanto de los salarios como del precio de las importaciones procedentes de China, de las que Rusia depende en gran medida. 

El gigante asiático se ha fijado unos objetivos ambiciosos: desarrollar la economía nacional y reducir su orientación a la exportación, mediante la estimulación de la demanda interna, así como con un modelo innovador de la economía para 2020, de acuerdo con el subdirector de análisis de inversiones de Zurich Capital Management.

"La desaceleración económica indica que estos ambiciosos objetivos no se lograrán y ello repercutirá en las perspectivas de los países en desarrollo, incluyendo Rusia. A los ojos del mundo inversor, ya no serán "puntos de crecimiento", predice Vernikov. 

Además, al desacelerarse el crecimiento, la inversión pública en infraestructura no será rentable. "Las propias autoridades chinas ya lo reconocen: en la última década, se han construido un gran número de carreteras que muy poco tráfico utiliza, y ciudades en las viven pocos ciudadanos," apunta Tsvetkov. 

También es significativo el gasto de defensa y seguridad. El gasto militar de este año se incrementó en un 10,7%, o en 120.000 millones de dólares; el gasto en seguridad y fuerzas del orden, en un 8,7%, es decir 124.000 millones de dólares.

Otro aspecto negativo de la desaceleración económica podría ser la descalificación de los bancos chinos. No es ningún secreto que los ciudadanos del Imperio Celeste tienen un gran endeudamiento con los bancos. 

"En el caso de una desaceleración económica, aumentará el número de parados y se interrumpirá el programa de la migración gradual de la población de las aldeas a las ciudades. Esto supondría una amenaza para las tensiones internas en China y el aumento de la migración de las provincias vecinas hacia Rusia ", plantea Vernikov.