3.000 reclusos saldrán en libertad gracias a la amnistía económica

La Duma aprobó esta medida que afecta a quienes cumplen su primera condena y no se aplicará a los delitos violentos. Fuente: kommersant

La Duma aprobó esta medida que afecta a quienes cumplen su primera condena y no se aplicará a los delitos violentos. Fuente: kommersant

A comienzos de julio la Duma Estatal de la Federación Rusa ha aprobado la redacción final de un proyecto para declarar una amnistía económica, que afectará a miles de personas condenadas por 27 artículos del Código Penal.

El pasado 23 de mayo, el defensor de los derechos de los empresarios, Borís Titov, presentó al Presidente Vladímir Putin el proyecto de amnistía, sin embargo en aquel entonces el jefe de gobierno consideró que la proposición tenía que mejorarse.

En concreto, Putin no estaba contento con que se beneficiaran de la amnistía algunas categorías de condenados: falsificadores de moneda, condenados por la exportación delictiva de materiales utilizados para la fabricación de armas, etc. 

Cuando se celebró el XVII Foro Económico Internacional de San Petersburgo, ya estaba lista la segunda propuesta de este proyecto. Entonces Putin manifestó su apoyo al documento, que había sido recortado prácticamente a la mitad, y pidió a la Duma que lo estudiara por la vía rápida, antes de las vacaciones de verano.

Los parlamentarios respondieron inmediatamente y el 25 de junio el proyecto se presentó a la Duma y el martes se aprobaron las tres lecturas. El documento no ha cambiado sustancialmente. Tan solo le han quitado una línea, en la que se decía que podían acogerse al indulto los condenados por actividades bancarias ilegales (en caso de que estas actividades fueran cometidas por un grupo organizado y se vieran acompañadas de la obtención de beneficios especialmente grandes). El resto ha quedado igual.

Dos de los tres partidos de la oposición, el Partido Comunista de Rusia y el nacionalista LDPR, se negaron a participar en la votación de esta ley.

Se libran del cumplimiento de la pena los empresarios condenados (aunque no recuperan el derecho a ocupar cargos públicos o dedicarse a algunas actividades concretas) y se detiene la investigación de los mismos. Es cierto que hay ciertas condiciones, como por ejemplo que los sospechosos o inculpados deberán indemnizar las pérdidas o devolver las propiedades.

La amnistía se extenderá a 26 artículos del Código Penal, incluidos los delitos sobre los derechos de autor, la actividad empresarial ilegal, el blanqueo de dinero, la evasión de impuestos, el incumplimiento de las obligaciones de crédito, etc.

Uno de los principales delitos por los que saldrán en libertad la mayoría de los empresarios será el de estafa (art. 159.1, 159.4). En opinión del representante del Presidente en la Duma, Garry Minj, gracias a este proyecto podrán salir en libertad un total de 3.000 personas.

"De hecho bajo la amnistía se encuentran unas 100.000 personas. Ayer dijeron que serían 3.000 las que saldrían en libertad de la cárcel. Pero la amnistía afecta también a aquellos que cumplen la prisión condicional, a los que han sido multados y a aquellos a los que no se les ha eximido de la condena. Pero lo más importante es que la amnistía afecta a aquellos que tienen casos penales abiertos que están siendo investigados", aclaró Borís Titov en una entrevista al canal de televisión Dozhd.

En opinión del miembro de la Cámara Baja y catedrático de Política Estatal de la Facultad de Filosofía de la MGU, Serguéi Markov, saldrán en libertad aquellos que "cumplen condena no tanto por delitos reales como por delitos de los que le ha acusado la competencia".

"Es sabido que aquí la competencia entre hombres de negocios a menudo no se desarrolla en el mercado, sino en los despachos de la fiscalía, el Ministerio de Interior, los inspectores de hacienda, las aduanas... Esta es la gente que se pretende liberar".

Pero en el proyecto quedan otros puntos discutibles, por eso parece puede llegar a parecer 'decorativo'. Así, por ejemplo, se ha criticado que las condiciones para devolver las propiedades y resarcir las pérdidas del proyecto parecen más un rescate que una amnistía.

Queda sin responder la pregunta sobre qué hacer con los empresarios inocentes que cumplen condenas por casos montados. Si se acogen a la amnistía están reconociendo de hecho su culpabilidad.

Para la elaboración de este artículo se ha utilizad material proveniente de RBC Daily y Ria Novosti.