Economía rusa: 22 años por el camino de la modernización

El gobierno ruso hace planes para convertir Moscú en un centro financiero internacional . Fuente: ITAR-TASS

El gobierno ruso hace planes para convertir Moscú en un centro financiero internacional . Fuente: ITAR-TASS

La economía rusa es un compuesto único de herencia del imperio comunista y de ideas y decisiones actuales. A diferencia del sur de Europa, hace tiempo que aprendió a vivir con arreglo a sus posibilidades, y gracias a ello está sobrellevando la crisis económica con más facilidad que sus vecinos occidentales.

En el año 2009 la economía rusa cayó casi un 8% y muchos ciudadanos se alarmaron temiendo la repetición de la suspensión de pagos de 1998, cuando se paralizaron todos los sectores, se arruinó la mayoría de los bancos sistémicos y el dinero se convirtió casi en papel mojado. 

Pero Rusia había aprendido bien la lección de finales de los 90 y había comprendido que tenía que vivir con arreglo a sus posibilidades. Durante 13 años el gobierno no ha permitido el déficit presupuestario y solo el año pasado, en época electoral, los gastos del presupuesto federal superaron a los ingresos en el 0,1% del PIB. 

Ahora el indicador de la deuda soberana rusa es uno de los más bajos del mundo. 

El gobierno de Rusia habla continuamente de un descenso en la dependencia de la exportación de materias primas, la parte de este sector en el PIB del país no deja de crecer. Sin embargo, este aumento está relacionado con la dinámica de precios y no con pérdidas estructurales de la economía, asegura Maxim Oreshkin, economista jefe de VTB Capital para Rusia.

Según los datos del especialista de la agencia de análisis Investkafe Timur Nigmatullin, el 1 de abril de 2013 era solo de 49.800 millones de dólares, cuando el PIB del país es de aproximadamente 2 billones de dólares. 

Sobre todo, Rusia tiene que darle las gracias a los compradores de recursos energéticos. El petróleo y el gas aportan al presupuesto más del 50% de los ingresos (según el balance del año 2012), lo que, por un lado, hace a las finanzas públicas excesivamente sensibles a las fluctuaciones de los precios mundiales de las materias primas, pero, por otro, permite soportar con relativa facilidad épocas de recesión o incluso de decrecimiento en la economía mundial. 

Aconsejada por la experiencia de los años 90, Rusia deposita parte de las ganancias extras provenientes de la exportación de materias primas en un fondo especial, y esta reserva financiera le ha permitido soportar la crisis de los años 2008-2009 más fácilmente que a otros, a pesar de la caída significativa del PIB (7,8%) y del descenso de los precios mundiales de los recursos energéticos. 

La importancia de la estabilidad macroeconómica 

Entonces la economía resistió gracias a un extenso programa de ayuda financiera con recursos públicos. Esto ha sido valorado por las agencias de calificación, que han ido subiendo paulatinamente el rating soberano de Rusia hasta el grado de inversión, aunque sea en el límite más bajo. 

Moody’s le ha concedido el indicador Baa1, pronóstico estable, y Fitch y S&P el ВВВ (estable). 

Según el grupo Romir, el porcentaje de rusos que tienen ahorros ha ascendido hasta el 75%, el mayor porcentaje en los últimos veinte años. Además, ha aumentado hasta el 80% quienes ahorran en divisa nacional. A mediados de 2005 más de la mitad de los participantes en el estudio afirmaron que sus familias no tenían ahorros significativos. 

“En Rusia se obtienen más beneficios invirtiendo hoy que en cualquier mañana maravilloso, cuando las medidas tomadas para mejorar el clima de inversiones y el acrecimiento de la economía empiecen a dar sus frutos. Aquí funciona la misma ideología que en el mercado de valores, se obtienen más ganancias comprando valores en el momento de su caída eventual. Ahora el gasto es menor”, ha dicho a Rusia Hoy Karina Artémieva, jefe del Departamento de Análisis de la Agencia Nacional de Calificación. 

Además, el porcentaje de los beneficios procedentes del petróleo y del gas disminuye paulatinamente. Para el año 2015, el gobierno tiene planeado reducir este indicador hasta el 8,5% del PIB desde el actual 10,5%. Y eso que todavía en 2010 el exministro de Economía Alexéi Kudrin pronosticó que solo en el 2020 este porcentaje caería hasta el 14%. 

Aumento de los ahorros y en busca de inversiones 

Cuando se desintegró la Unión Soviética, la estructura de la economía rusa era completamente diferente. Esta respondía a las exigencias de una economía planificada, pero que no se correspondía en absoluto con las condiciones del mercado. 

Ahora es habitual criticar a Rusia por un avance demasiado lento, pero hace 22 años mucho de lo que hoy tenemos ni siquiera existía. Por ejemplo, un sector bancario competitivo. En la actualidad, los bancos se han convertido en el verdadero aparato circulatorio de la economía. 

Según datos de la Agencia Aseguradora de Depósitos, en el balance del primer trimestre de 2013 la cartera global de depósitos ha aumentado hasta los 467 millones de dólares. Con la particularidad de que en febrero y marzo la población rusa ingresó diariamente en el banco 358 millones de dólares. Es aproximadamente dos veces más que un año antes. 

En la URSS tampoco había una plaza bursátil. Y hoy día su capitalización bruta se sitúa en el 32% del PIB. Para el 2018 el gobierno planea restituir este indicador al 100% del PIB. Moscú ya se ha impuesto la ambiciosa tarea de entrar entre los diez primeros centros financieros internacionales, aunque de momento ocupa el puesto 64. 

El 15 de febrero de este año la Bolsa de Moscú, que fue creada mediante la fusión de la Bolsa Interbancaria de divisas de Moscú y el sistema comercial ruso, realizó su propia IPO. La bolsa ha sido valorada en 4.200 millones de dólares, lo que es cinco veces menor que la capitalización de la bolsa de Hong Kong, pero totalmente equiparable al valor de las bolsas de Londres y de Tokio. 

Esto permite al gobierno ruso hacer planes para convertir Moscú en un centro financiero internacional, aunque por supuesto que se entiende que una única IPO con éxito no es suficiente. 

La importancia de los servicios y la tecnología 

Otro resultado de la perestroika fue el desarrollo del sector servicios. El 90% de las mercancías que se vendían en la URSS eran de producción nacional. Después de la transición a la economía de mercado, la mayoría de las empresas no fue capaz de adaptarse rápidamente a las nuevas condiciones, por eso a finales de los 80 y principios de los 90 los mostradores de las tiendas, incluso los de la capital, estuvieron casi vacíos, y la gente guardaba cola durante varias horas para conseguir alimentos. 

Hoy el 99% de la circulación del comercio minorista lo origina el sector privado, y más de la mitad de esta circulación corresponde a operaciones del pequeño negocio, aunque el porcentaje de las grandes distribuidoras está creciendo paulatinamente y ha alcanzado casi el 22%. 

Hace pocos años Rusia empezó a preocuparse por la modernización tecnológica, y se dio impulso al desarrollo de la industria de las TIC con programas públicos. 

Según el balance del año 2011, el volumen de la economía en internet era del 1% del PIB, mientras que durante el 2012 el sector ha crecido un 30% aproximadamente. Además, la economía de todos los mercados dependientes de internet representa el 4,62% del PIB, informa Serguéi Plugotarenko, antes director de la Asociación Rusa de Comunicaciones Electrónicas. 

Se espera que dentro de cinco seis años el volumen de exportación de las TIC en Rusia sea igual a las exportaciones de armamento. 

En términos de volumen del mercado interior de servicios de nuevas tecnologías (10.700 millones de dólares) Rusia ya se encuentra entre los veinte más importantes. 

Cierto que de momento la exportación de software ruso no es muy grande. En el 2011 fue solamente de 1.400 millones de dólares. La cuestión es que las empresas rusas fabrican para su exportación software de la más alta tecnología –en el ámbito de la contabilidad económica para corporaciones transnacionales importantísimas, en la industria aeronáutica y automovilística– y está orientada básicamente a los mercados de Europa y EE UU. 

Por cierto, en términos de acceso a internet mediante banda ancha, Rusia adelanta a sus competidores más cercanos. En la India, por ejemplo, hay redes desarrolladas solo en cluster-TIC, según recoge el informe de la UNCTAD sobre desarrollo de la economía de la información. 

En su opinión, aparte del sector del petróleo y del gas, en términos reales el aumento durante los últimos años ha sido bastante potente (por ejemplo, en el sector tecnológico). «De hecho, ya se está produciendo la transformación. Estos últimos dos años los precios de los hidrocarburos no han subido, así que tenemos que seguir reforzando los demás sectores» –asegura. Incluso a pesar del descenso en la demanda de recursos energéticos en el principal mercado de Rusia –Europa–, la economía del país está manifestando un crecimiento del PIB, quizá pequeño, pero aun así está creciendo. Los expertos dicen que el rendimiento de las operaciones en Rusia alcanza por término medio el 20-30%, lo que es 4-5 veces más que la media europea.

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