Un hombre de confianza de los BRICS al frente de la OMC

La elección de Roberto Azevedo como director de la organización simplificará las relaciones con Rusia. Fuente: Reuters

La elección de Roberto Azevedo como director de la organización simplificará las relaciones con Rusia. Fuente: Reuters

Moscú espera que el brasileño Roberto Azevedo revise los procedimientos de toma de decisiones de la OMC y simplifique el acceso al mercado para los países emergentes.

Es la primera vez que un representante de  América Latina es elegido como director de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Se trata del diplomático brasileño de 55 años Roberto Azevedo. Superó a los otros nueve candidatos, incluidos los representantes de México, Jordania y Corea del Sur. Los expertos creen que este hecho favorece a los países emergentes, sobre todo a los BRICS.

“El nombramiento del brasileño constituye un legítimo reconocimiento de la creciente importancia que están adquiriendo los países emergentes para la economía mundial”, comenta el asesor del Instituto de Desarrollo Contemporáneo, Nikita Máslennikov. “Lo cual también implica el fortalecimiento del grupo de los BRICS, cuyos miembros lideran el mercado”.

Durante las votaciones para la elección del nuevo director general de la OMC, Rusia apoyó a Roberto Azevedo. Según anunció en su momento el viceministro de Desarrollo Económico de Rusia, Alexéi Lijachov, su llegada a este puesto “encierra una importante reserva de recursos para el desarrollo de la cooperación económico-comercial entre los países de la región y Rusia”.

En opinión del experto, a pesar de que el papel del director de la OMC será esencialmente organizativo, se espera que presente iniciativas encaminadas a la resolución de aquellos problemas que interesan sobre todo a los BRICS.

Y es que, debido a su origen, el mismo Azevedo está más implicado en su realidad que su predecesor, el francés Pascal Lamy. Consecuentemente, también Moscú puede contar con obtener algunos beneficios para el país eslavo.

“Brasil y Rusia tienen problemas comunes y unas relaciones empresariales normales. Con Azevedo a la cabeza, a Moscú le resultará mucho más sencillo negociar las cuestiones de su interés”, explica también el exdirector de la oficina de información sobre la adhesión de Rusia a la OMC, el profesor de la Escuela Superior de Economía, Alexéi Portanski.

“Esperamos que, con la llegada de un partidario activo de nuestros intereses al puesto de director general, encontremos un mayor apoyo al desarrollo de nuestras relaciones económico-comerciales a nivel global, dentro del marco normativo de la OMC”, ha remarcado el viceministro Alexéi Lijachov.

“Entre las decisiones más determinantes que se esperan del brasileño están la eliminación de barreras y la simplificación del acceso a los mercados para los países emergentes”.

La resolución de estas cuestiones lleva doce años en un callejón sin salida; la ronda de negociaciones para la liberalización del comercio mundial celebrada en Doha está estancada desde 2001. El experto cree que el nuevo director presentará una iniciativa para revisar el mecanismo de toma de decisiones de la organización.

Actualmente, los 159 miembros de la OMC se guían por el principio de la ‘negociación unánime’ y el equilibrio de intereses, según el cual es necesario el voto a favor de cada uno de los países miembros para la aprobación de cualquier paquete de medidas de la organización. Esto bloquea el avance y conduce a un aumento en el volumen de medidas prohibitorias directas.

Tal como señala Máslennikov, entre 2009 y 2013, con el trasfondo de la crisis, la cantidad de barreras comerciales de este tipo a nivel mundial se ha triplicado. Y mientras que antes solo un 1% del comercio internacional violaba directamente las normas de libre comercio, esta proporción es ahora del 3%.

Para Rusia, la elección de Azevedo es importante incluso desde el punto de vista de la imagen, pues el nuevo director de la OMC podría presentar su programa precisamente en la Federación de Rusia.

“En septiembre se celebrará en San Petersburgo la cumbre del G20, en la que se espera que se den a conocer las primeras iniciativas del nuevo director de la OMC. La conciliación de posiciones de estos países permitiría trazar un acta de resultados finales (los países del G20 producen el 90% del PIB mundial)”, aclaró Máslennikov.

Oficialmente, Roberto Azevedo ocupará la dirección de la organización justo en la víspera de la cumbre, el 1 de septiembre, cuando finalice el mandato del actual director general de la OMC, Pascal Lamy. Hasta ese momento, el Consejo General de la organización deberá aprobar definitivamente su candidatura.

Azevedo es ingeniero de formación. En 1984, tras finalizar sus estudios en la Academia Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil, entró a trabajar en el mismo ministerio.  Entre 1997 y 2001, trabajó en la oficina de Brasil ante las Naciones Unidas en Ginebra.

Y en 2008, paso a ser el representante de Brasil en la OMC. Fueron muy sonadas sus fuertes disputas comerciales con los EE UU, en las que se opuso a los subsidios prestados por estos a los productores de algodón. Lucha por la futura liberalización de la economía mundial y busca la realización de las negociaciones efectuadas durante la Ronda de Doha. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Izvestia.

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