Europa y Rusia controlarán la calidad de los productos alimenticios

Se podrían introducir inspecciones por sorpresa a los suministradores. Fuente: ITAR-TASS

Se podrían introducir inspecciones por sorpresa a los suministradores. Fuente: ITAR-TASS

El paquete de medidas, con vistas a reforzar el control sobre el cumplimiento riguroso de las normas higiénicas y sanitarias en toda la cadena agroalimentaria, fue presentado el 6 de mayo por el comisario europeo de la Salud y Política de Consumidores, Tonio Borg.

El “escándalo de la carne” estalló en Europa a principios de este año, después de que se descubriera carne de caballo en las hamburguesas de la marca española AhorraMas y de la irlandesa Silvercrest Foods, aunque los productos estaban etiquetados como carne de vaca.

Según un comunicado de abril de la Comisión Europea, el 5% de la carne de vaca consumida en la Unión Europea ha resultado ser de caballo de baja calidad.

En diciembre de 2012 Rusia exigió a EE UU que confirmara si su carne estaba libre de estimulantes de crecimiento. El gobierno norteamericano no emprendió ninguna medida y Rusia embargó la producción cárnica de este país. Actualmente Alemania, España, México y Canadá tienen restricciones y aumenta el volumen comercial en el área ganadera con Latinoamérica.

Tras una investigación a gran escala, también se encontró carne de caballo, que se vendía como carne de vaca, en los productos de empresas francesas, alemanas, suecas, etcétera. En total hay 27 países implicados en el “escándalo de la carne”, incluida Rusia, donde la carne de caballo se descubrió no solo en productos de importación sino en embutidos de producción nacional.

Expertos rusos consideran que la Unión Europea, aunque con reservas, ha reconocido las deficiencias en su propio sistema de seguridad alimentaria.

“La comisión europea ha reconocido oficialmente la incapacidad de rastrear los productos alimenticios, desde el momento en que se abastecen las materias primas hasta que se ofrece el producto terminado”, indica el director de la comisión de la industria pesquera y acuicultura de la Unión rusa de industriales y empresarios, Guerman Zverev.

Antes, representantes del servicio veterinario ruso habían declarado en repetidas ocasiones que el problema de desconfianza hacia los certificados europeos había aumentado. 

“La inexactitud de la información en el envoltorio de los productos es la punta visible del iceberg, la laguna principal de la legislación europea es la posibilidad de utilizar materias primas de origen desconocido”, declara el portavoz de Rosseljoznadzor, Alexéi Alexeienko.

Añade que los especialistas del departamento siguen con atención  las medidas adoptadas por los servicios competentes de la Unión Europea.

“Tenemos que crear un sistema viable que permita realizar el seguimiento de todo el trayecto que realizan los productos desde el campo hasta la mesa del consumidor. Se encuentran problemas similares no solo en Europa sino también en Estados Unidos. En este contexto, tenemos que ser sumamente pragmáticos y tomar lo mejor de cada sistema”, señala Alekseienko.

Antes, Nikolái Vlávov, jefe adjunto de Rosseljoznadzor, había hablado de la introducción de una certificación veterinaria electrónica de los suministradores y de los productores, capaz de permitir el seguimiento de la producción y del origen de los ingredientes, así como de la unificación de los servicios veterinarios federales y regionales, ahora a las órdenes de los gobernadores.

“Por el momento es difícil decir cómo piensan hacerlo los europeos, pero nos resulta relativamente sencillo traducir los documentos veterinarios de acompañamiento en formato electrónico para que cualquier inspector o consumidor pueda comprender dónde se ha producido la carne de las lasañas que ha comprado y dónde y qué barco ha pescado el pez adquirido.  La Unión Europea tiene que encontrar sin falta dicho mecanismo. Es probable que también implanten un sistema electrónico, porque han constatado que su sistema, aun contemplando  multas elevadas, no funciona”, explica el director de la Unión Pesquera Serguéi Gudkov. 

Texto publicado originalmente en ruso en Kommersant.