En Rusia se pagan menos impuestos que en Europa

El sistema tributario ruso ofrece más ventajas que el de Occidente. Fuente: Mijaíl Mordásov

El sistema tributario ruso ofrece más ventajas que el de Occidente. Fuente: Mijaíl Mordásov

A finales del pasado año el conocido actor Gérard Depardieu, insatisfecho con los altos impuestos al lujo en su Francia natal, decidió mudarse a Rusia e incluso cambiar su nacionalidad.

“La patria está donde el impuesto sobre la renta sea del 13%”, concluye en nombre del actor el portal ruso MK.ru. El sistema tributario ruso es, efectivamente, mucho más “leal” a los ciudadanos que los sistemas de la mayoría de los países europeos, no sólo en cuanto a las personas físicas, sino también para las empresas. Sin embargo, a pesar de sus bajos impuestos, su reputación en el extranjero no es demasiado buena. La culpa de todo esto la tienen los medios de comunicación, considera Ulf Schneider, CEO de Russia Consulting.

Los extranjeros que han vivido en Rusia no se quejan de los impuestos. “Desde el punto de vista legal, el sistema tributario de Rusia es muy bueno y las autoridades demuestran a menudo una gran comprensión hacia los problemas económicos de la actividad empresarial”, opina Ulf Schneider.

En la actualidad el impuesto sobre la renta de las empresas en Rusia es de un 20%, mientras que en la mayoría de países de Europa Occidental supera el 30%. El impuesto sobre la renta de las personas físicas en Rusia es del 13% y en Alemania, por ejemplo, puede llegar al 50%. En Francia se planeaba introducir un impuesto del 75% para rentas muy altas, pero el Tribunal Constitucional rechazó el proyecto de ley.

No obstante, señala el experto, en Rusia las compañías extranjeras deben prestar mayor atención a su planificación tributaria con antelación, antes de entrar en el mercado. Una vez escogido un régimen tributario determinado, cambiarlo será prácticamente imposible. Para una organización es muy ventajoso el llamado sistema simplificado de tributación, ya que en ese caso no pagan IVA, entre otras cosas.

Sin embargo, a veces en Rusia los inspectores de hacienda pueden exigir cosas que para un empresario europeo pueden contradecir el sentido común. Por ejemplo, se permite que de la base imponible se deduzcan los costes de viajes en avión por trabajo en clase económica pero no los de clase business.

A cambio de este tipo de exigencias, raras para los empresarios occidentales, los tribunales rusos están dispuestos a solucionar rápidamente cualquier disputa tributaria.

“En la Federación Rusa, cuando se trata de disputas tributarias, todo va deprisa. Únicamente existen tres instancias y estas duran menos de un año. Además, las estadísticas demuestran que alrededor de un 70% de las decisiones del tribunal se dictan a favor del contribuyente”, asegura Schneider.

Evidentemente, el sistema tampoco es ideal. Según Schneider, una de las principales características negativas es la burocracia: “Las obligaciones tributarias en Rusia influyen mucho en cómo se organiza el sistema de informes de contabilidad, que aquí conlleva la presentación de una gran cantidad de documentos. En Occidente están acostumbrados a que un ticket sea por sí mismo un documento de contabilidad financiera, en Rusia es sólo un papel que no posee ningún valor, únicamente indica la invitación a pagar, nada más. Con un ticket no se puede introducir ningún registro en el balance ni deducir determinados gastos de la base imponible. Siempre hacen falta más documentos, como una acta de transferencia o una factura. En Europa esto no es así”.

Por esta razón, lo primero que tendrán que hacer los empresarios europeos es estudiar la lista de documentos necesarios para hacer las deducciones de impuestos, comenta el experto, que aconseja a los extranjeros no sólo que contraten a un contable local, sino que pidan también consejo a una compañía consultora rusa. 

“El jefe de contabilidad es una figura muy importante en una compañía en Rusia y el director de la compañía lo necesita el doble que en la UE. Sin embargo, en ocasiones los contables no tienen ideas lo suficientemente progresistas en materia fiscal, por lo que únicamente una buena consultora podrá aplicar de manera más eficaz las leyes locales”, comenta Schneider. 

Sólo estos especialistas podrán encontrar un modo de evitar el pago de gran parte de los impuestos en la constitución de una compañía, reducir la tasa de impuestos sobre los dividendos o rebajar la base imponible mediante la amortización acelerada de los activos. 

Comparando el sistema tributario de la Federación Rusa y de Francia, Schneider se decanta por el de Rusia, no sólo por las reducidas tasas y la posibilidad de pasar rápidamente por todos los procesos judiciales. 

“Existe un aspecto en el que Rusia está muy por delante de muchos países de la UE. Se trata del eficaz sistema de documentos electrónicos. Hace ya cinco años que en Rusia los documentos necesarios para todo tipo de declaración tributaria, ya sea el IVA o el impuesto sobre la renta, se envían a los órganos tributarios no por correo ordinario o mensajero, sino a través de internet. Este sistema es muy eficaz. Es más, en Rusia existe una nueva ley que exige que todo el intercambio de documentos entre compañías contribuyentes también se lleve a cabo de manera electrónica. En este sentido podemos decir que Rusia es un país de alta tecnología”, resume Schneider.