Rusia preside el encuentro de ministros de Finanzas del G20

El objetivo es la toma de decisiones preliminares sobre los principales problemas de la economía global. Fuente: Centro de prensa del G20

El objetivo es la toma de decisiones preliminares sobre los principales problemas de la economía global. Fuente: Centro de prensa del G20

El próximo encuentro entre ministros de finanzas y directores de bancos centrales del G-20 afrontará los problemas no resueltos de la economía mundial. Se trata también de una oportunidad para Rusia de promover sus propios intereses.

Los días 18 y 19 de abril se celebra, bajo la presidencia de Rusia, un encuentro entre ministros de Finanzas y directores de bancos centrales del grupo de "los veinte" (G20), en el marco de la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del grupo del Banco Mundial. El principal objetivo de estas negociaciones es la toma de decisiones preliminares sobre un gran número de problemas, para su posterior discusión y aprobación, a nivel de los jefes de Estado del G20.

En el orden del día se incluyen los asuntos más serios y ambiciosos de la economía mundial: la realización de un acuerdo marco para garantizar un crecimiento global y sostenido de la economía, la financiación de la inversión y la regulación financiera.

Mientras tanto, Rusia planea proponer que el comunicado del G20 incluya medidas para la creación de un mecanismo que advierta de forma automática las crisis financieras (como la que tuvo lugar en Chipre). "En mi opinión, podemos llegar a un consenso a este respecto", declaraba el ministro de Finanzas de Rusia, Antón Siluánov comentando los planes de su delegación para las negociaciones en Washington.

En un encuentro análogo celebrado enMoscú en febrero de 2013,  los estados participantes tuvieron que admitir que, a pesar de los objetivos de reducción de deudas y déficit presupuestario anunciados en la cumbre del G20 en Toronto de 2010, ciertos países no han logrado llegar a los índices acordados. Las principales causas de estos decepcionantes resultados podrían ser los bajos ritmos de recuperación económica y la sensibilidad del crecimiento económico a la reducción de los costes presupuestarios, que ha resultado mayor de la esperada.

El ministro de Finanzas ruso comenta que el plazo de cumplimiento de estas obligaciones podría ser aplazado a 2016; los objetivos de Toronto necesitan una revisión, aunque el G20 sigue comprometido con ellos. Según Siluánov, tras las negociaciones de Moscú Rusia esperaba que "los veinte" consiguieran en abril avanzar en la restitución de nuevos índices de déficit presupuestario y niveles de deuda pública.

Sin embargo, la búsqueda de medidas concretas que contribuyan a la solución del problema de los desequilibrios mundiales existentes en la economía global continuará durante las negociaciones de Washington.

Será difícil para los expertos y los ministros de Finanzas del G20 encontrar una receta concreta para estabilizar la economía mundial.

Por ejemplo, Mijaíl Jazin, director de la compañía consultora NEOCON, se muestra pesimista en sus pronósticos sobre el próximo encuentro en Washington: en su opinión, será una reunión sin demasiados resultados y no muy distinta a la de Moscú.

“El único método real de eliminar el desequilibrio global es recortar bruscamente los costes presupuestarios en un 20-25% y, en el caso de Europa y América, en un 50%, lo que llevaría a una catástrofe social. Por ello, ningún país estará de acuerdo con estas medidas”, declara Jazin a Rusia Hoy.

El economista compara la situación económica mundial con un automóvil al borde de un precipicio a punto de caer. "Y ellos (los ministros de finanzas del G20) únicamente intentan decidir si giran a izquierda o a derecha. Pero qué importa: el coche acabará cayendo de todos modos".

El experto del Instituto de Investigación Internacional Leonid Gusev ha sido más optimista y asegura que la principal tarea de Rusia durante el encuentro en Washington debe ser promover sus propios intereses en la práctica, y no limitarse a la teoría.

"Nuestra economía depende demasiado de los precios del petróleo. Estos precios han bajado mucho recientemente, lo cual es, evidentemente, una mala señal para la economía en general, pero para nosotros en especial, - declara Gusev. - Por esta razón, el desarrollo del mercado del petróleo y el gas ocupará sin duda un lugar importante en la agenda del encuentro. También sigue siendo relevante la cuestión del desequilibrio en los presupuestos del G20, en el contexto de una crisis económica que continúa sin que nadie sepa qué hacer al respecto".