Empresas extranjeras invierten en Zonas Económicas Especiales

Las zonas actuales se dividen en cuatro tipos: industriales, turístico-recreacionales, portuarias y tecnológico-innovadoras. Fuente: RIA Novosti / Maksim Bogodvid

Las zonas actuales se dividen en cuatro tipos: industriales, turístico-recreacionales, portuarias y tecnológico-innovadoras. Fuente: RIA Novosti / Maksim Bogodvid

Las Zonas Económicas Especiales existen en Rusia desde 2005 y forman parte de un plan para aumentar las inversiones extranjeras en el país. El ámbito más destacados es la alta tecnología, aunque no se limita a ello.

El gobierno ruso planea mejorar la imagen del país con la ayuda de los principales bancos de inversión internacionales. Ya se ha anunciado el primer consultor: Goldman Sachs, que será el encargado durante los próximos tres años. Una de las principales tareas de los consultores será el desarrollo a corto plazo de una iniciativa del gobierno, algo anticuada, pero que ya ha demostrado su eficacia: la creación de Zonas Económicas Especiales (SEZ por sus siglas en inglés).

Las SEZ se crearon en 2005. Desde entonces 57 compañías extranjeras de 21 países se han convertido en residentes de estas zonas. En 2012 se unieron seis compañías norteamericanas. General Motors invirtió 180 millones de dólares, 3M (fabricante de artículos de uso industrial y doméstico) 30 millones y Armstrong (del sector de los materiales de construcción) 75,4 millones. En total, desde 2005 las SEZ han recibido de empresas estadounidenses unos 1.000 millones de dólares (exactamente 966,4 millones).

"Teníamos que escoger un lugar en el que situar nuestras instalaciones de producción y barajábamos dos opciones: la Federación Rusa o algún país de Europa del Este. Finalmente, desde diciembre de 2012 tenemos estatus de residentes de la SEZ Alabuga, en la república de Tatarstán”, comenta a Rusia Hoy el director de asuntos legales de la compañía 3M en Rusia, Alexéi Zavalev.

“Las ventajas económicas no fueron el único argumento para la decisión que tomamos, también contribuyeron a ello nuestras impresiones de la dirección de la SEZ al contactar con ellos. Son un nuevo tipo de funcionario ruso, hablan perfectamente inglés y comprenden las particularidades de la gestión de empresas”.

Aunque sólo con las ventajas fiscales habría suficiente para tomar esta decisión: durante los primeros cinco años desde el momento en que comience a tener beneficios, 3M pagará al Estado apenas un 2%, en lugar del 20% establecido. Y esta no es la única ventaja que ofrece Alabuga: la inversión mínima de 3 millones de euros tendrá una tasa cero de IVA y de aranceles de importación de equipamiento, por lo que la compañía danesa Rockwool, por ejemplo, ya se ha ahorrado 12,6 millones de dólares.

Otra fuente adicional de ahorro para las empresas puede ser la conexión gratuita a la red eléctrica, que en Moscú les costaría 1 millón de dólares por cada megabyte de potencia.

Además de Alabuga, la compañía que gestiona las SEZ con el estado como único propietario posee otras 16 zonas, y  todas ellas muestran los mismos ritmos de crecimiento. La rapidez del desarrollo depende en gran medida del sector escogido y de las relaciones con el gobierno local. En siete años las SEZ han conseguido atraer 3.600 millones de dólares en inversión extranjera.

Las zonas actuales se dividen en cuatro tipos: industriales, turístico-recreacionales, portuarias y tecnológico-innovadoras. Estas últimas, según la Cámara de Cuentas de la Federación Rusa, poseen 350 patentes de invención: en esta zona figuran como residentes empresas del nivel de Boeing y Apple.

Desde su creación, no todas las empresas tienen acceso a las SEZ. El proyecto debe "enriquecer la economía rusa con nuevas tecnologías y desarrollar la capacidad de trabajo y las competencias profesionales de los empleados rusos", y además se otorgaría ventaja a los proyectos que según el gobierno fuesen de vital importancia para el país.

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En este sentido, el gobierno pretendía dar prioridad a las compañías de alta tecnología, aunque la experiencia de una de las SEZ con más éxito, Alabuga, demuestra que en la zona puede situarse perfectamente una fábrica de vidrio o una fábrica de procesamiento de verduras que vende una parte de su producción a McDonald's.

Aunque independientemente del tipo de empresa, el procedimiento para conseguir el estatus de residente es el mismo para todos. "Primero se estudia un paquete de documentos en el Consejo Observador de la SEZ. Después se aprueba el proyecto de empresa o se devuelve para que se redacte de nuevo. La siguiente etapa consiste en pasar por el Consejo de Expertos de la SEZ, del que forma parte del Ministerio de Desarrollo Económico. Allí se toma la decisión definitiva sobre la aceptación del inversor y su proyecto. Más tarde, el inversor firma un acuerdo trilateral con el Ministerio de Desarrollo Económico y la empresa que gestiona la SEZ sobre el desarrollo de su actividad en la zona", aclara el exdirector de la empresa de gestión de las SEZ, Oleg Kostin, que fue remplazado a principios de marzo por Mijaíl Trushko, director de la filial de esta compañía en la región de Kaliningrado.

Se supone que con el tiempo este procedimiento se simplificará. Al menos eso encajaría con la campaña de mejora a ritmos forzados del clima de inversión en Rusia. Según un decreto presidencial de mayo, hacia 2020 el país debería subir al 20º puesto en el rankingDoing Business desde la 112ª posición que ocupa actualmente. Considerando la dinámica de los últimos dos años (una subida desde el puesto 124º del ranking), es perfectamente posible cumplir este propósito.