Conectar Asia y Europa en una red única

La empresas rusas de telecomunicaciones se lanzan al suculento mercado de tránsito entre ambos continentes. Fuente: PhotoXpress

La empresas rusas de telecomunicaciones se lanzan al suculento mercado de tránsito entre ambos continentes. Fuente: PhotoXpress

Rusia podría absorber parte del tráfico de telecomunicaciones entre Europa y Asia, lo que permitiría a Moscú y Pekín reducir su dependencia de los Estados Unidos, entre otras cosas, en lo que respecta a internet.

El tráfico de tránsito entre Europa y Asia es una porción muy atractiva del pastel del mercado de las telecomunicaciones en estos momentos. Ambos continentes intercambian aproximadamente siete tetrabytes de información por segundo; sin embargo, la mayor parte del tráfico pasa por cables de fibra óptica que se encuentran en el fondo del océano Pacífico, vía EE UU.

“Nunca hay demasiada capacidad, y menos cuando, según las estimaciones de los expertos, la cantidad de tráfico en dicha ruta puede duplicarse de cara a 2015”, explicó Anatoli Voronin, analista senior de FIBO Group.

Siguió su intervención recordando que, a principios de febrero, Rostelecom anunció el desarrollo de la infraestructura de apoyo para el tráfico a lo largo de su sistema de tránsito Europa-Asia. Las operadoras rusas ya experimentan problemas de escasez de capacidad y están preocupadas por la fiabilidad.

A finales de febrero se inició la construcción de una nueva línea de fibra óptica transfronteriza ruso-china, que se añadirá a las dos líneas ya existentes. Enlazará Blagoveshchensk, en Rusia, con Heihe, en China. Aunque, según el analista de Investcafe, Iliá Rachenkov,  la capacidad del nuevo cableado se agotará en dos o tres años, tras los cuales será necesaria infraestructura adicional.

Ya en octubre de 2009, en la cuarta cumbre Rusia-China en Pekín, se firmó un memorándum para su construcción. El proyecto concebía la creación de una línea por tierra de mayor velocidad, la primera de las cuales fue construida en 2004 por compañías rusas y mongolas.

Según las estimaciones preliminares para el año 2012, el tráfico de tránsito internacional en Rusia se valoró en 125.000 millones de dólares. Los analistas están de acuerdo en que la empresa que encabeza el mercado es Rostelecom (con el 60% ), seguida por Vimpelcom (30%). La ruta más corta para enlazar Europa y Asia pasa por Rusia. A través de esta ruta, la distancia entre Londres y Hong Kong es de 9.618 kilómteros, y Moscú, junto con Harbin, tiene la oportunidad de convertirse en un importante centro de telecomunicaciones entre Londres y Hong Kong.

El tercer cable enlazará las redes del gigante ruso de las telecomunicaciones, Rostelcom, y el chino Telecom, y aumentará la capacidad al tiempo que incrementará de manera significativa la fiabilidad de la transmisión de datos.

De acuerdo con sus estimaciones, la línea de Rostelecom tiene una capacidad potencial de unos 3 Tb/s, pero no podrá llegar a explotarse antes de principios de 2014.  

Los proyectos de las empresas rusas

A su vez, ya hay otras empresas rusas implementando conjuntos con China. En junio de 2013, MTS tiene previsto conectar su red de conferencias con la infraestructura china de Unicom. La operadora de móviles rusa tenderá cableado de fibra óptica hasta un punto de encuentro en la frontera ruso-china, en  Blagoveshchensk.

El proyecto permitirá a MTS establecer el intercambio directo de tráfico con China y, en el futuro, llegar hasta el punto de intercambio  de Hong Kong y empezar a operar en el mercado del tráfico de tránsito euroasiático. La inversión de la compañía rusa para su establecimiento en el cruce fronterizo se ha estimado en 1,8 millones de euros, mientras que se espera que la capacidad de la red alcance hasta 100 Gb/s y pueda expandirse incluso más. Actualmente, MTS posee unos 140.000 Km de cableado de fibra óptica en territorio ruso, con capacidad de hasta 4.000 Gb/s.

Otra operadora rusa, Megafon, había anunciado antes su intención de lanzar, a mediados de 2013, un proyecto llamado DREAM ( Diverse Route for European and Asian Markets). Se prevén dos líneas de fibra óptica que recorrerán el territorio desde Frankfurt hasta China, pasando por Kazajstán, y serán capaces de transportar todo tipo de tráfico.

El mercado euroasiático de tráfico vive un boom: ha crecido más del 50% interanual. No obstante, una parte considerable del mercado está ocupada por cables submarinos, con sus numerosos inconvenientes técnicos, el principal de los cuales es la dificultad a la hora de repararlos. Cuando se rompe un cable, la línea puede quedar fuera de servicio durante semanas. 

Rusia, la ONU y el control de internet

El desarrollo de líneas de telecomunicaciones entre Rusia y China permitiría a Moscú y Beijing reforzar sus posiciones en otro ámbito clave del sistema de telecomunicaciones internacional: la cuestión de cómo impedir el control sobre internet por parte de cualquier país.

Por el momento, internet está regulado oficialmente por una organización ajenas a los gobiernos y no comercial, la ICAN (Internet Corporation for Assigned Names), fundada por la Administración Nacional de Telecomunicaciones e Información de EE UU (NTIA).

Algunos países consideran que es una situación inaceptable y proponen desmontar este organismo de control sobre internet. Además, cabe recordar que un gran número de los principales servidores DNS que garantizan la operación de la red global se ubican en Estados Unidos.

Rusia y China ya plantearon una iniciativa para entregar el control sobre Internet al Sindicato Internacional de Telecomunicaciones, una organización internacional bajo el paraguas de las Naciones Unidas. Sin embargo, Europa y EE UU se opusieron al cambio.

“El desarrollo de las redes de conferencias es una parte muy importante del negocio de las telecomunicaciones, dado el crecimiento exponencial del volumen de tráfico”, aseguró Iliá Ráchenkov, analista de Investcafe, a Rusia Hoy. En su opinión, ya sólo por su posición geográfica, Rusia absorberá una porción del tráfico que se origina en Asia.

Todos los proyectos arriba mencionados (los de Rostelecom, MTS y Megafon) cuentan con muchas posibilidades para ser implementados, cosa que motivaría el aumento en la participación económica del tráfico que proviene de las redes de operadoras rusas, concluyó.