Chipre y la encrucijada europea

Los rusos serán unos de los más afectados por la crisis chipriota. Aunque hay expertos en Rusia que creen que será su país quien tenga que salvar a este miembro de la UE. Fuente: AP

Los rusos serán unos de los más afectados por la crisis chipriota. Aunque hay expertos en Rusia que creen que será su país quien tenga que salvar a este miembro de la UE. Fuente: AP

Las condiciones del Eurogrupo parecen estar sentando un precedente. En la Europa desarrollada los problemas de un estado jamás se han solucionado a costa de los inversores. ¿Por qué razón han optado las autoridades de la UE por una medida tan severa, que además provocará tensiones sociales inevitablemente?

Los problemas de Chipre se hicieron evidentes en el contexto de la tragedia financiera de Grecia, ya que los bancos de este país eran los principales propietarios de los bonos tanto del gobierno como de las financieras en Grecia. Además, Chipre destinaba importantes préstamos a corporaciones y a personas físicas de Grecia.

Según el Banco Central de Chipre, en los bancos locales existen depósitos por valor de unos 70.000 millones de euros, de los cuales alrededor de 26.800 millones pertenecen a no residentes. Precisamente este gran volumen de depósitos ha sido objeto de reproche por parte del Eurogrupo al país del sur de Europa, ya que los fondos en depósitos son cuatro veces mayores que el PIB del país. Lo cual no es nada sorprendente, teniendo en cuenta que la isla es un paraíso fiscal.

Pero unas obligaciones del sistema bancario tan altas, con un PIB tan bajo, se vuelven arriesgadas y ofrecen pocas garantías. Además, se opina que las autoridades europeas habían llegado a la conclusión de que seguir solucionando los problemas mediante la emisión de dinero era una medida demasiado arriesgada desde el punto de vista de la inflación.

El negocio en Rusia está ligado en gran medida a los paraísos fiscales. Y Chipre sigue siendo un centro atractivo para el negocio. Por esta razón, la necesidad de reformular los flujos económicos llevará inevitablemente a unas pérdidas que podrían llegar a alcanzar los 1.000-1.500 millones de euros.

Incluso sin ello, como consecuencia de la crisis, la subida de precios en la Eurozona se mantiene constante alrededor del 2,5%. Probablemente las autoridades europeas decidieron no emitir más dinero para salvar a Chipre.

Chipre cerca y lejos, a la vez

A pesar de todas estas conclusiones aparentemente convincentes, las condiciones impuestas por el Eurogrupo son, por decirlo suavemente, un poco extrañas. No estamos hablando únicamente de un atentado contra la base del mundo occidental (la inviolabilidad de la propiedad privada) sino también de un completo desprecio por unas garantías ofrecidas durante la crisis. 

En primer lugar, el impuesto anunciado provocará sin ningún lugar a dudas una retirada masiva de los depósitos, con el consiguiente colapso del sistema bancario de Chipre, de ningún modo se conseguirá la salvación del país.

Para que esto no suceda, El Banco Central del país tendrá que introducir medidas restrictivas adicionales: por ejemplo, congelar de forma indefinida los depósitos o introducir una comisión por la retirada del dinero.

De este modo actuó uno de los mayores bancos rusos durante la crisis financiera de 2004. Al toparse con una huida masiva de inversores, la entidad financiera introdujo una comisión del 10% por retirada de depósitos. Pero si el gobierno de Chipre toma esta decisión no logrará estabilizar la situación, ya que esta fuga podría propagarse a los países periféricos de la Eurozona. Y en ese caso quién sabe, las consecuencias podrían ser mucho más graves.

En segundo lugar, una decisión de este tipo ya ha provocado la preocupación en los mercados financieros, que el lunes abrieron con caídas.

Los índices rusos cayeron mucho más que los extranjeros, ya que a muchos les entró el pánico por las cuentas que pasan por Chipre. Es de suponer que hasta que no se aclare la situación de este país los mercados financieros sufrirán pérdidas. También ha habido, por cierto, una caída en el dólar, algo también lógico.

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Cuesta entender las razones del gobierno chipriota para aceptar las condiciones del Eurogrupo, si como resultado de ellas el país puede acabar en una situación todavía peor que si se declara en bancarrota ahora.

De hecho, estaríamos ante la repetición de la experiencia de Islandia, un país al que en 2008 nadie quiso ayudar. Islandia insistió pidiendo dinero, y después no se hizo responsable del impago. En la actualidad su situación se está solucionando.

La lógica demuestra que la única explicación del comportamiento de las autoridades de Chipre es el hecho de que el único problema derivado de la realización de estas  condiciones atañerá a los extranjeros. Sobre todo, a los rusos.

No en vano, durante las negociaciones del Eurogrupo, Alemania declaró que no salvaría a los inversores rusos de los bancos chipriotas.

Rusia ayudará al extranjero

Según estimaciones de especialistas, las pérdidas por parte de los rusos por causas inmediatas a esta situación ascienden a más de 1.000 millones de euros, y esto corresponde a los grandes empresarios que llevan su dinero a paraísos fiscales.

Parece que no queda otra que alegrarse de que estos regímenes tributarios pasarán a cobrar por sus servicios y continuará desarrollándose el programa de regulación del estatus de paraíso fiscal anunciado por el presidente del país.  Vladímir Putin ha  declarado que considera injusta la medida

Según la embajada rusa, en Chipre viven unos 40.000 rusos, que en mayor o menor grado se han visto obligados a pagar por los problemas del sistema financiero de la isla. Pero esto es sólo la superficie. Aunque las corrientes submarinas son mucho más poderosas que las superficiales.

De hecho, debido a la congelación de las transacciones, en Rusia se está derrumbando todo un sistema construido a lo largo de muchos años. En cuanto se anunció la decisión del Eurogrupo, los representantes de Gazprom se lanzaron a socorrer a los chipriotas ofreciendo soporte financiero al sector bancario del país a cambio de licencias para la extracción de gas natural en una zona económica exclusiva de la isla.

El impuesto también afectará a los bancos rusos (VTB, Sberbank, Alfa-bank, etc), que ofrecen créditos a entidades chipriotas, a menudo filiales suyas. Si la devolución de estos créditos se congela, sus beneficios caerán en cerca de 10.000 euros.

Aunque, como ya se sabe, cuando a los ricos les va mal son los pobres quienes lloran. Y quienes pagan. Hay quien opina que las corporaciones y los bancos traspasarán sus pérdidas multimillonarias al siguiente eslabón de la cadena. Lo más probable es que todo esto se traduzca en la subida de la comisión por los servicios.

También se cree que el dinero comenzará a volver a Rusia. Existen razones para ello. Basta con señalar que los particulares rusos en 2012 redujeron      considerablemente sus transferencias de dinero a Chipre.

Los particulares rusos en 2012 redujeron considerablemente sus transferencias de dinero a Chipre. Si en 2011     llevaron a Chipre más de 1.500 millones de dólares, en 2012 esta cifra fue de 900 millones. Aunque se cree que la mayor parte de estos volúmenes irán a parar a otros paraísos fiscales. Por ejemplo, a Suiza, que no forma parte de la Eurozona y es más estable actualmente.

La crisis mundial de 2008, que no se ajusta a ninguna teoría económica ni se soluciona mediante un método antes eficaz como era la emisión de dinero, ha exigido a las autoridades monetarias la búsqueda de nuevas vías.

Para los países desarrollados, el intento de solucionar los problemas financieros mediante la retirada de fondos por parte de la población es un fenómeno nuevo. Pero en Rusia están bastante familiarizados con ello. Sólo hay que recordar la reforma de principios de los años 90 del pasado siglo o la crisis de 1998, cuando los ahorros se devaluaron, lo cual provocó una reducción de los bonos del Estado. Y esto a su vez llevó a una crisis de confianza en el sistema financiero, frenando el desarrollo.

Por cierto, en este caso todavía no se ha llegado a una solución definitiva. Todavía existe la posibilidad de que ante el incipiente pánico entre los inversores el parlamento de Chipre no apruebe la resolución del Eurogrupo.

Por cierto, el lunes una delegación chipriota debía comenzar las negociaciones con el Ministerio de Finanzas ruso sobre la posibilidad de extender un crédito existente (de 2.500 millones de euros), así como la posibilidad de recibir un nuevo préstamo. La visita ha sido aplazada hasta el miércoles. De modo que será Rusia la que acabe salvando a Chipre.

Anna Kaledina, observadora especializada en economía de RIA Novosti

Artículo publicado originalmente en ruso en RIA Novosti.

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