La telefonía rusa se asoma al escaparate mundial

Stand de Yandex en el Mobile World Congress. Fuente: Maite Montroi

Stand de Yandex en el Mobile World Congress. Fuente: Maite Montroi

Barcelona acoge del 25 al 28 de febrero la octava y más ambiciosa edición del Congreso Mundial de Móviles, un certamen donde el sector de la telefonía se muestra en todo su esplendor y en el cual las principales marcas presentan las últimas novedades. Once empresas rusas participan en esta feria, intentándose hacer un hueco dentro de este mundo tan cambiante y competitivo.

La competencia sin embargo no asusta a Vladislav Martynov, consejero delegado de Yota Devices, la compañía que prepara la salida al mercado del primer smartphone de fabricación rusa. El YotaPhone llega a Barcelona tras su exitosa presentación en Las Vegas, donde consiguió el premio al mejor producto del certamen CES. Pero la auténtica prueba de fuego es el Mobile World Congress (MWC).

“Es cierto que teléfonos inteligentes hay muchos en esta feria, pero nuestro producto es único; no tenemos competencia directa”, asegura Martynov y, por eso, “confiamos en operar no solo en Rusia, sino también hacernos con una cuota de mercado en Occidente”.

Y es que, como muchos lectores de Rusia hoy ya deben saber, el smartphone ruso tiene una particularidad y es que está dotado de dos pantallas. La más novedosa de ellas es la llamada e-ink. Es en blanco y negro y sirve para “leer libros, consultar documentos, acceder a las redes sociales, etcétera”, indica Martynov. Tiene la ventaja de que gasta mucha menos batería que las pantallas multicolores.

Y si le damos la vuelta al teléfono, es decir, en el reverso de la pantalla en blanco y negro, encontramos la segunda pantalla, con iconos y aplicaciones, muy parecida a la que tienen el resto de smartphones.

Aún así, el teléfono que nos muestra el directivo de YotaPhone “es el primero de un mínimo de cuatro prototipos que prevemos fabricar hasta conseguir el modelo definitivo”, que estará en el mercado a finales de este año.

La visita a Barcelona servirá a Yota Devices para buscar posibles socios, por ejemplo, operadoras y también empresas que fabriquen componentes que les puedan servir para el esperado smartphone ruso.

Más cautos se muestran desde Yandex, la empresa que gestiona el primer buscador ruso de Internet. Con 80 millones de usuarios mensuales y una cuota de mercado que supera el 60% en la Federación Rusa (el segundo es Google, con el 26%), Yandex también tiene una presencia notable en Kazakhstan, Bielorrusia y Ucrania.

Sus buenos resultados en el mercado rusohablante les empujaron a jugársela más allá del territorio CEI y dieron el salto a Turquía. El responsable de relaciones internaciones de la compañía, Valdímir Isaev, reconoce que el asalto al país mediterráneo está resultando “duro”. En un mercado dominado “casi en régimen de monopolio” por Google, Yandex representa un 2%.

“Lo de Turquía es un experimento. Tal vez vaya bien y esto nos lleve a dar el salto a otros mercados o, tal vez, nos vaya mal y acabemos cerrando”.

Yandex, situado físicamente a solo dos estands de Yota Devices, también tiene la agenda barcelonesa llena de reuniones de negocios. Ya tienen acuerdos con empresas como 3Q, TeXet, PocketBook o Exlplay, pero les gustaría ampliar sus relaciones con otros socios de mayor envergadura, por ejemplo, operadores de telefonía o fabricantes de móviles.

La presencia rusa en el MWC se completa con Svyazcom, Spirit, Qiwi, Protei, Peter Sevice, NII Sokb, LLC SM Solutions, Game Insight y CyberPlat.

El congreso más ambicioso

A diferencia de otras ferias que acusan la crisis y reducen su tamaño, el Mobile World Congress presenta este año su edición más ambiciosa. Aunque el número de expositores (unos 1.500) es similar al del año pasado, es mucho mayor la superficie que ocupa (94.000 metros cuadrados), lo cual ha requerido su traslado al recinto Gran Via, ya que en el de Montjuïc no cabía.

Se esperan 70.000 visitantes de 200 nacionalidades distintas y eso que la entrada más barata cuesta el módico precio de 699 euros. Se calcula que la cita genera 300 millones de euros para la ciudad de Barcelona, que tiene todas sus plazas hoteleras al límite de la ocupación en un radio de 50 kilómetros. Y que el tráfico aéreo del Prat aumenta estos días un 10%. Todas las cifras son enormes.

Uno de los atractivos del MWC es la presentación de novedades de las grandes marcas. Ya se ha dado a conocer, por ejemplo, la nueva tableta de Samsung o el que presume de ser el móvil más rápido del mundo, de la firma china Huawei –por cierto, su estand ocupa 3.000 metros cuadrados, todo un récord-, así como el sistema operativo de Firefox para smartphone.

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