Sochi 2014: un presupuesto casi ilimitado

Expertos opinan sobre el coste de las Olimpiadas de invierno en Rusia, que serán las más caras de la historia. Fuente: ITAR-TASS

Expertos opinan sobre el coste de las Olimpiadas de invierno en Rusia, que serán las más caras de la historia. Fuente: ITAR-TASS

A falta de un año para la inauguración de los Juegos Olímpicos de invierno en Sochi, los expertos evalúan los principales pros y contras de este megaproyecto y reflexionan sobre si será provechosa la herencia de las olimpiadas invernales para la localidad.

El 7 de febrero de 2014 se inaugurarán las Olimpiadas de invierno de Sochi. Falta todavía un año para este gran evento deportivo, pero ya se puede adelantar un balance y valorar el coste de las que se han convertido ya en los Juegos Olímpicos más caros de la historia.

“Para que Rusia recupere el dinero invertido en los Juegos Olímpicos, el gasto no debe ser excesivo.  Hay que saber cuándo decir basta”, señala Ígor Nikoláiev, jefe del departamento de análisis estratégico de la empresa de consultoría financiera FBK.

Las palabras del experto se ven confirmadas por las cifras. El presupuesto inicial para el desarrollo de las instalaciones olímpicas  y de la ciudad de Sochi se estimó en aproximadamente 320.000 millones de rublos (10.600 millones de dólares).

En los últimos seis años esa cifra se ha quintuplicado: se prevé que el coste será de 1,526 billones de rublos o alrededor de 51.000 millones de dólares. La mayor parte de este dinero se ha destinado a infraestructuras: las instalaciones olímpicas costaron sólo 200.000 millones de rublos (cerca de 6.700 millones de dólares) y el resto se asignó a acondicionar la región para acoger a los visitantes.

Incluso antes de que se pueda hacer el recuento de la factura total del proyecto olímpico, Rusia ya ha invertido más que China, que desembolsó cerca de 40.000 millones de dólares en las Olimpiadas de verano de 2008, celebradas en Pekín. Estadísticamente, las olimpiadas de invierno han sido siempre menos costosas que las de verano, que requieren enormes infraestructuras y un número mayor de instalaciones olímpicas.

El coste de los Juegos Olímpicos de Sochi será por lo menos diez veces mayor que cualquiera de las olimpiadas de invierno anteriores, pero Alexander Zhukov, presidente del Comité Olímpico de Rusia, está convencido de que las inversiones en Sochi ya han tenido el esperado “impacto económico”.

“Son inversiones muy importantes. En mi opinión, tendrán un efecto económico a largo plazo. Las inversiones no sólo significan nuevos empleos y nuevas instalaciones construidas para los Juegos Olímpicos, sino también aportaciones a los equipamientos turísticos de Sochi. Los Juegos Olímpicos beneficiarán mucho la economía de la ciudad”, declaró Zhukov a los periodistas en enero.

Los resultados de los Juegos Olímpicos de 2008 en Pekín confirman indirectamente sus estimaciones: el gobierno chino esperaba conseguir un incremento anual del PIB del 0,3-0,4% durante siete años después de la celebración de los juegos, pero los resultados fueron incluso mejores.

El viceprimer ministro Dmitri Kozak, al cargo del proyecto olímpico, no habla de números concretos. “No hay estimaciones todavía, todo depende de la situación de la economía mundial, de la eficacia de las autoridades regionales y locales, que deben ser capaces de hacer un buen uso de este legado, de los inversores que tratarán de explotar de manera rentable sus servicios (los hoteles, por ejemplo). Hay buenas condiciones para que se produzca un crecimiento económico en la región, me refiero al transporte y a los flujos turísticos”, señala Kozak.

No obstante, los expertos consideran que los proyectos a gran escala centrados en una región concreta comportan riesgos muy altos.

“Cuando se gastan enormes sumas de dinero en el desarrollo de una región y luego resulta que la infraestructura quedará claramente infrautilizada,  comprendemos que habríamos podido obtener un beneficio mucho mayor si hubiéramos invertido esos fondos más racionalmente, por ejemplo, con proyectos en otras regiones donde las infraestructuras se podrían utilizar más”, considera Nikoláiev.

“Los Juegos Olímpicos tendrán un efecto marginal por lo que respecta a la llegada de turistas. La experiencia demuestra que casi nunca se compensan los Juegos Olímpicos de invierno para los organizadores, y es imposible recuperar una inversión de 50.000 millones de dólares”, dice Serguéi Aleksashenko, director de investigaciones macroeconómicas de la Escuela Superior de Economía de Moscú.

Ígor Nikoláiev de FBK se muestra de acuerdo y advierte que la tendencia a los megaproyectos puede tener resultados negativos para la economía. “Cuando se aceptan grandes desafíos en un contexto de desaceleración económica, los riesgos aumentan”, opina el experto, mencionando una lista de grandes proyectos en la que se incluyen la Cumbre de la APEC en Vladivostok,  la Universiada en Kazán, los Juegos Olímpicos en Sochi y la Copa Mundial de la FIFA en 2018.

“Son compromisos que no podemos rehuir incluso si quisiéramos (en caso de un deterioro de la situación macroeconómica, por ejemplo, una caída en los precios del petróleo)”, dice Nikoláiev.

Por lo demás, este pesimismo se olvidará en el instante que empiecen los Juegos Olímpicos y la fiesta deportiva haga que se borren de la memoria estos cálculos y predicciones sombríos. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Prime.