'Dormitorios cápsula' en el centro de Moscú

Abre en la capital rusa el hotel 'Sleepbox', habitaciones minúsculas para estancias breves. Fuente: ITAR-TASS

Abre en la capital rusa el hotel 'Sleepbox', habitaciones minúsculas para estancias breves. Fuente: ITAR-TASS

Para hacer más efectivo el uso de los espacios habitables, los japoneses han ideado una forma sencilla y barata para pasar la noche: los dormitorios cápsula o sleepbox. Los clientes se colocan en unas cápsulas del tamaño de las que usan los astronautas para sumergirse en hibernación en los vuelos intergalácticos en las películas de ciencia-ficción.

El primer hotel de este tipo apareció en Moscú el pasado 28 de enero. Las dimensiones de las cápsulas moscovitas son mucho mayores que en Japón aunque lo es el coste del alojamiento. 

El hotel de 'dormitorios cápsulas' moscovita está ubicado a tres minutos a pie de la estación de Belarúskaya. El lugar no fue elegido por casualidad; precisamente desde esta estación salen los trenes Aeroexpress del aeropuerto internacional de Sheremétievo. 

Es decir, los propietarios se han centrado en los pasajeros que hacen escalas cortas para tomar otro avión. De modo que, al llegar a Sheremétievo, se puede tardar menos de una hora en llegar al hotel y, también regresar rápidamente. 

El hotel en sí recuerda a una decoración de una película de ciencia-ficción.  Se entra por un deslumbrante vestíbulo blanco con un iPad en la pared colgado, donde se puede consultar el correo electrónico o ver los horarios de vuelos del aeropuerto. 

Los dormitorios cápsula se encuentran en tres plantas, con 10 ó 15 en cada una. Las habitaciones dobles son de madera, y las individuales de plástico y aluminio. Se ven como pequeñas casas con un diseño futurista o como la cabina de una nave. La sensación de irrealidad permanece durante la estancia en el hotel. 

En el interior estas “sleepbox” se asemejan a un compartimento de tren, con los mismos tipos de estantes con camas. La primera gran diferencia que hace que no se olvide de dónde está usted son las grandes ventanas en la pared. Está pensado así para que la persona no se sienta embalada en una caja. 

Todos los que han pasado la noche en las cápsulas dicen que no han sentido claustrofobia. Si quiere mayor privacidad, puede bajar los estores accionando un ligero dispositivo electrónico. La calidad del colchón y de la ropa de cama no es inferior a la de los mejores hoteles, lo que quiere decir que no han escatimado en comodidad. 

El sentido de alojarse en este hotel es que el cliente no paga más por servicios adicionales. 

En esencia, la gente simplemente pasa la noche en los hoteles para dormir, y para pasar ello es suficiente contar con una cama cómoda, algo con lo que cumple el 'dormitorio cápsula'. 

Cada habitación dispone de una toma de corriente, conexión Wi-Fi, iluminación completa y estanterías para los objetos personales. El equipaje grande se almacena por separado en cámaras especiales. El diseño de estos dormitorios lo desarrollaron Alexéi Goriáinov y Mijaíl Krímov del estudio de arquitectura Arch Group. Trataron de crear un espacio pequeño, pero muy funcional para el trabajo y el ocio. 

El inodoro y la ducha están en la planta; y la única comida en el hotel está en una máquina con chocolatinas y patatas fritas. Si quiere una comida completa, puede salir a la calle. No se olvide de que el hotel está situado en la calle Tverskaya, una de las más concurridas de Moscú, con cafés y restaurantes en cada esquina. Cuando hace más calor, el hotel Sleepbox proporciona alquiler de bicicletas para explorar por su propia cuenta el centro de la capital rusa. 

"Desde el momento en que encontramos este edificio y antes de que el hotel abriera sus puertas ha pasado un año”, dice Natalia Cherníkov, gerente del Sleepbox Hotel; “antes, este edificio era un salón de belleza, así que tuvimos que rehacer todas las habitaciones a fondo. Quitamos los paneles de yeso y sacamos una increíble cantidad de escombros para despejar el suelo. Creo que un año de apertura del hotel  es un tiempo muy corto. Si todo va bien, deberíamos recuperar la inversión en año y medio, pero nos hemos puesto un plazo de tres”.

El costo del alojamiento en este hotel es menor al promedio en Moscú. Las cápsulas dormitorio dobles cuestan 65 euros, y un día en una individual, poco más de 70. Si no le gustan las cápsulas futuristas, puede alquilar una habitación de tres camas por 115 euros. 

"Tenemos grandes planes - continúa Natalia - tan pronto como veamos que el hotel se ocupa, abriremos otro o dos a la vez en Moscú. Actualmente, hay un enorme hueco en la industria hotelera del que nos vamos a ocupar. Ya estamos en busca de lugares cerca de las estaciones, desde las que salen los trenes al aeropuerto, y también dentro de los mismos aeropuertos”.

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