Impuestos bajos para atraer y mantener a las élites

Lo que les espera a los extranjeros que se atrevan a tener su residencia fiscal en Rusia. Fuente: PhotoXpress

Lo que les espera a los extranjeros que se atrevan a tener su residencia fiscal en Rusia. Fuente: PhotoXpress

Tras la llegada de Gerard Depardieu a Rusia, que entusiasmó a las autoridades, mucho se ha dicho acerca del los impuestos en Rusia. Descubrimos cómo es el sistema tributario del país y algunas de las razones que explican que sea así.

Después que el actor francés Gerard Depardieu recibiera triunfalmente el pasaporte ruso,  el viceprimer ministro Dmitri Rogozin escribió en Twitter: “En Occidente conocen mal las particularidades de nuestro sistema fiscal. En cuanto lo conozcan, cabe esperar una emigración masiva a Rusia de europeos ricos”. 

Durante el año que transcurrió tras las primeras grandes manifestaciones de protesta, las autoridades rusas se vieron obligadas a reaccionar ante las intenciones que manifestaba una considerable parte de la élite de emigrar. Se tuvieron que convencer a sí mismas, y también asegurar a sus compatriotas, que en realidad nadie tiene intención de irse a ninguna parte. 

En ese contexto, como por arte de magia, apareció Depardieu, que tras enfadarse con el presidente francés, François Hollande, por el tema fiscal, solicitó la ciudadanía rusa. 

El propio Depardieu presentó la petición al Ministerio de Exteriores con una carta de Vladímir Putin. Al cabo de unos cuantos días se publicó un decreto sobre la adjudicación de la ciudadanía, y el presidente entregó el pasaporte al actor en un encuentro especial en Sochi. 

En apariencia Rusia se diferencia de Europa porque ofrece más ventajas a los ricos. Para pagar impuestos bajos, en comparación con los europeos, en Rusia no es imprescindible ser ciudadano del país. 

Lo cierto es que se puede tener cualquier ciudadanía, o incluso no tenerla. Lo más importante es encontrarse físicamente en Rusia más de 183 días durante 12 meses seguidos. Las salidas de vacaciones, de estudios o por tratamientos no se cuentan. 

Se paga solo un 13% y además tiene lugar un fenómeno poco habitual para el resto del mundo, la tasa de impuesto no depende del volumen de ingresos. “Todavía es más rentable vivir en Kirguizistan o Kazajstán, el impuesto sobre la renta es de un 10%, pero probablemente son pocos los que lo saben”, explica el subdirector del Centro de política fiscal, Alexánder Deriuguin. 

Teóricamente Rusia cuenta con buenas oportunidades para atraer a los ricos, y a la vez tacaños, europeos. 

Pero la práctica indica otra cosa. “En cuanto a los negocios es al revés, la carga tributaria es muy elevada y si a los ciudadanos corrientes les puede ser ventajoso, los hombres de negocios no se vienen corriendo. Si no se trata de una acción aislada de propaganda y las autoridades efectivamente están interesadas en atraer a los extranjeros ricos, el presidente tiene que anunciar públicamente que no se subirán las cargas tributarias y no se renunciará a la tarifa plana”, explica Deriuguin. 

Incluso para los ricachones europeos atrevidos, que podrían decidir convertirse en conciudadanos de Depardieu, el recorrido hacia la obtención de la residencia rusa puede resultar espinoso. 

“Existen diferentes criterios para establecer que una persona es residente fiscal. Estos están relacionados con el 'centro de los intereses vitales', tales como la propiedad y la familia. Es decir, la obtención del estatus de residente fiscal no es una garantía de exención de la paga de impuestos en otros países”,  aclara uno de los socios del grupo de tributación individual de PricewaterhouseCoopers en Rusia, Mijaíl Filinov. 

“Entre los hombres de negocios rusos es muy corriente que él y su empresa se encuentren en Rusia mientras que la familia y la propiedad están en el extranjero, sobre todo en Francia, Italia o España. Incluso en el caso que el hombre de negocios pase la mayor parte del tiempo aquí y se considere residente fiscal de Rusia, puede ser reconocido residente fiscal de Francia a causa de la legislación interior de ese país. Existe un procedimiento que permite que dos organismos fiscales aclaren la residencia fiscal del individuo y dónde tiene que pagar todos los impuestos, pero se trata de una historia complicada y desagradable para el contribuyente. Sin embargo se trata de un procedimiento bastante habitual actualmente en Rusia”. 

Con todo el atractivo de Rusia como un paraíso fiscal y de juerga, antes de obtener el pasaporte ruso, cualquier persona, incluso el extranjero rico y de mayor éxito tiene que tropezarse con el Servicio Federal de Migración (FMS), ya que el decreto que se emitió para Depardieu es un caso único. 

En el FMS explican que en su administración no hay ningún plan como tal para la adjudicación urgente de ciudadanía a algún extranjero famoso. 

“Esto no pasa muy a menudo. El presidente emite el correspondiente decreto y en un periodo muy corto hacemos todos los documentos. No entiendo por qué la obtención de la ciudadanía de Depardieu ha provocado tal reacción, eso solo hace que aumentar nuestro atractivo para los extranjeros”, explica la secretaria de prensa de la institución, Zalina Kornilova. 

Según la estadística del FMS, 51.276 personas obtuvieron la ciudadanía rusa en 2012. Kornilova asegura que entre ellos hay cada vez más “especialistas de Europa altamente cualificados”, aunque todavía la mayoría procede de países de la Comunidad de Estados Independiente, de la antigua URSS. 

Artículo publicado originalmente en Kommersant Vlast.