Moscú como centro de formación empresarial

La importancia que cobran los BRICS a nivel mundial influye también en la educación. Fuente: PhotoXpress

La importancia que cobran los BRICS a nivel mundial influye también en la educación. Fuente: PhotoXpress

Rusia podría convertirse en centro de la formación empresarial en Europa oriental. Esta opinión fue expresada en una mesa redonda sobre “El modelo de gestión de los países BRICS y una llamada a la formación de administradores polivalentes”, en el Foro Económico Gaidar en Moscú.

El volumen de formación empresarial en los países BRICS ha aumentado varias veces en los últimos doce años. Si en el 2000 a estos países llegó solo el 8% del número total de todos los que habían pasado el examen de GMAT, (Examen de admisión para graduados en gestión de empresas) tras los resultados del 2012 es ya del 33%. La principal contribución fue de China y la India, el 95% del GMAT en los BRICS. 

Según el jefe de la mayor asociación de formación empresarial, AMBA Internacional, sir Paul Judge, en los países en desarrollo la mayoría no hace un MBA sino programas sectoriales más específicos: negocios, empresas familiares, conglomerados diversificados, corporaciones estatales o marketing en economías de rápido crecimiento.

Sin embargo, los nuevos modelos de educación son necesarios también para los países desarrollados, de ello está seguro el presidente de la organización internacional de consultoría The Adizes Institute, Ichak Kalderon Adizes. 

“¿Necesita el mundo, y los países BRICS en particular, un nuevo modelo de formación empresarial? Vale la pena para nosotros volver a inventar la rueda? Sí, si la rueda vieja está rota. Ahora precisamente estamos en esa situación. Las escuelas de negocios enseñan cómo tomar decisiones, pero no proporcionan las herramientas adecuadas para implementar estas soluciones”, afirma Adizes. 

“Los que dirigen a la gente, y los odian, no son administradores sino herramientas para hacer dinero. No se pueden cerrar los ojos ante los problemas sociales actuales. La formación empresarial ejerce una gran influencia sobre ellos”, dijo el experto. 

El ritmo de crecimiento de la formación empresarial en los países BRICS indica una gran demanda de formación en gestión, lo que inevitablemente dará lugar a la aparición de nuevos formatos de enseñanza y a centros de formación especializados, asegura el rector de la universidad española IE, Santiago Íñiguez. 

Según sus palabras, los modelos existentes no se adaptan a las economías en desarrollo. Explica que para los países BRICS este punto puede ser crítico si se trata de una economía joven y de una gestión inexperta. 

Íñiguez está seguro de que las economías en desarrollo necesitan un modelo diferente, y no un modelo común a todas, sino individual para cada país. 

“El término BRICS combina varios países con una dinámica similar de indicadores económicos. Pero no podemos olvidar que son estados muy diferentes”, subraya el rector. Según su valoración, por ejemplo, para China el más conveniente sería el rectificado modelo de formación estadounidense, mientras que para Rusia,  ligeramente modificado, el europeo.

Si partimos de la clasificación del Financial Times, hoy en día existen varios centros de formación clave: Londres, Boston, Singapur, Madrid y Hong Kong. En poco tiempo, de acuerdo con Íñiguez, deben unirse Moscú, Berlín y Dubái. La capital rusa será la "capital" de la educación empresarial en Europa del Este, Berlín, en Europa central, y Dubái, en el mundo árabe. 

Por su parte, Serguéi Miasoyédov, presidente de la Asociación Rusa de Formación Empresarial, cree que Rusia realmente tiene todos los requisitos para convertirse en un centro de formación gerencial en Europa del Este.  “Si nos basamos en la información que tenemos, da la sensación de que en Europa del Este y la CEI no tienen buenas relaciones hacia nuestro país. Sin embargo, en el caso de la formación empresarial, la situación es algo diferente. Se empieza a reconocer el peso y la calidad de nuestra formación”, dijo.

Además, añade Miasoyédov, Rusia puede ofrecer a estos países muchos beneficios que nadie más ofrece. Y estos están representados por una unidad en la comunicación empresarial en cuanto a cultura, lengua y mentalidad.