Con quién conviene desarrollar las relaciones comerciales

Exministro de finanzas y el director actual del Comité de Iniciativas Ciudadanas, Alexéi Kudrin, y ministro de finanzas Anton Siluanov durante el foto Gaidar. Fuente: RIA Novosti

Exministro de finanzas y el director actual del Comité de Iniciativas Ciudadanas, Alexéi Kudrin, y ministro de finanzas Anton Siluanov durante el foto Gaidar. Fuente: RIA Novosti

En el Foro Gaidar, celebrado a mediados de enero en Moscú, se debatió con quién desarrollar las relaciones comerciales. El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, declaró que es necesario acelerar el proceso de modernización de la economía, así como intentar convertirse en el nexo de unión entre el océano Pacífico y el Atlántico.

El tema principal del foro Gaidar celebrado en Moscú, la primera plataforma de discusión de 2013 en la que se reunieron representantes del gobierno y del mundo de los negocios, fue la integración de la economía rusa. La cuestión sobre con quién debe desarrollar el país su cooperación comercial es en estos momentos un tema muy delicado, y entre los economistas rusos no existe una única opinión.

La víspera del foro, uno de sus organizadores, Vladímir Mau, director de la Academia de Economía Nacional, claro representante del sector de los economistas más liberales, informaba que en el futuro veía la integración de Rusia con Europa, si bien al nivel de Suiza o Noruega. Esto sería algo lógico, teniendo en cuenta que el 55-60% de la facturación de Rusia procede precisamente de la Unión Europea, señalaba Mau.

Sin embargo, del mismo modo que Europa teme la dependencia de un solo proveedor de gas,  Moscú ve los problemas que pueden aparecer si mantiene la dependencia de un solo comprador.

El consumo de Europa está bajando apresuradamente en los últimos años, y en 2012 cayó por primera vez por debajo del 50% (según el Servicio Federal de Aduanas).

Por su parte, China es el mayor socio comercial de Rusia. El consumo chino subió del 5,3% de 2008 hasta un 10,6% en los 10 primeros meses de 2012. A China le siguen Holanda (algo bastante comprensible, ya que este país es el mayor centro logístico de Europa), y sólo después Alemania, Italia, Turquía, Japón, EE UU, Polonia, Corea del Sur y Francia.

"A Europa no le hace falta la integración de Rusia", declaraba el director del Instituto de Problemas de la Globalización, Mijaíl Deliaguin. Este recordaba el trabajo que supuso la integración en la UE de Polonia y Rumanía, y cómo la integración de Turquía acabó cancelándose.

El primer ministro, Dmitri Medvédev, replicó diplomáticamente que Rusia tiene todo el potencial para convertirse en el nexo clave de todos los procesos globales de integración, así como para aprovechar toda su ventaja geopolítica. "A mi entender, lo más ventajoso es el concepto de un único espacio económico y humanitario desde el océano Atlántico hasta el Pacífico".

"El papel de Rusia es el mismo de antes: un rico exportador de recursos naturales",  señalaba el director de Investcafe, Iván Kabulayev. Aunque, al mismo tiempo, Kabulayev indica que Rusia necesita claramente inversión extranjera y debe crear un centro financiero internacional propio. "Por poner un ejemplo más ilustrador, necesitamos más Depardieus", bromeaba el analista.

El 80% de la exportación de Rusia corresponde a las materias primas. Y aquel que se interese por el crecimiento de su consumo (y esto equivale, ante todo, a Asia), será el socio más atractivo para Rusia.

Prueba de ello es el activo desarrollo de los proyectos energéticos de Rusia oriental.  El año pasado el conducto Siberia Oriental - Océano Pacífico transportó un primer millón de toneladas de petróleo, se están comenzando a explotar nuevos yacimientos y se están firmando enormes contratos de abastecimiento de recursos energéticos.

Y mientras Oriente no se pueda comparar con Occidente en materia de facturación externa de Rusia, Moscú siente cada vez más peligro en lo que respecta a la influencia de la caída del Viejo Continente en su economía.

Gracias a los altos precios del petróleo, el presupuesto se mantiene más o menos estable (el déficit en 2012 era de sólo un 0,02% del PIB según información anticipada), pero el déficit del petróleo ha crecido hasta un 10,6% del PIB.

El hundimiento de los precios del petróleo en 2008 provocó una caída del PIB en un 7,8%. Y en aquel momento el Estado no estaba tan cargado de responsabilidades sociales, compromisos que no se incrementaron hasta la pasada campaña electoral.

Medvédev prometió que en los próximos años Rusia lograría alcanzar un crecimiento del 5% y que el apoyo al crecimiento global sería uno de los pilares de la política de Rusia en el marco de su presidencia del G-20.

Sin embargo, algunos expertos independientes dudan de que el gobierno consiga levantar la economía rusa hasta unos indicadores tan altos.

El antiguo ministro de finanzas y actual director del Comité de Iniciativas Ciudadanas, Alexéi Kudrin, declaró entre otras cosas que, si no existe ninguna reforma, el PIB ruso crecerá como máximo en un 3,5-4% durante cinco o siete años, y puede que durante más tiempo.

Andréi Klepach, viceministro de Desarrollo Económico de Rusia, asegura que la economía rusa en 2013 puede crecer en un 4-4,5%, aunque también indicaba la necesidad de llevar a cabo "cambios importantes". “El modelo de la economía actual está desfasado, y en el mejor de los casos podría alcanzar un crecimiento de un 1,5-2%”,  recuerda el analista jefe de Ricom-Trust, Vladislav Zhukovski.