“Aprender a vender la nieve”

El invierno nevoso puede convertirse en una imagen atractiva y brillante, un nicho de mercado único en el turismo mundial. Fuente: Anton Agarkov / Strana.ru

El invierno nevoso puede convertirse en una imagen atractiva y brillante, un nicho de mercado único en el turismo mundial. Fuente: Anton Agarkov / Strana.ru

El invierno ruso es una “idea rusa”, una “marca turística” y también un integrador de todas las identidades rusas imaginables e inimaginables, simples y quiméricas.

En primer lugar, es algo realmente genial. Créanme, he pasado las vacaciones en Jamaica y Goa, en las Maldivas y en Jordania. En China y en Venecia. Italia y Francia. Las impresiones del invierno nevoso son más potentes si cabe. Y dadas las actuales “tecnologías de la calefacción” - la ropa interior térmica, los calentadores compactos de locales, las chaquetas de esquí que mantienen el calor durante todo el día - no tiene inconvenientes.

En segundo lugar, es fantásticamente hermoso. Ninguna fealdad o idea kitsch de nuestros arquitectos, aspirantes a diseñador o amantes de “a la rusa” o de las reformas “a la europea” es capaz de quebrar la belleza de las ciudades, las montañas y los campos cubiertos de nieve.

Marat Guelman es una importante figura pública en Rusia. Es publicista y ha sido  dueño y fundador de diversas galerías de arte. Actualmente es director del Centro de Arte Moderno y del Museo de Arte Moderno de Perm. Según la revista Artjronika (Crónica de Arte) Guelman es una de las 50 personas relacionadas con el arte más influyentes del país. Perm ha sufrido una transformación desde la instalación del museo.

En tercer lugar, el invierno es salud. El rubor en las mejillas, el vigor y la frescura, la agilidad y la pasión. Mientras que el calor es la pereza, el letargo, la inmovilidad. Por ejemplo, la estación de ski y complejo turístico Iván-Gorá, cerca de Perm, con su diversidad de juegos y actividades puede competir perfectamente con los parques acuáticos más geniales. Y con una inversión mínima. El principal material de construcción, la nieve, se encuentra a toneladas y en metros cúbicos.

El invierno ruso, por una parte, es ajeno a política, y por la otra, ha luchado junto a los rusos contra franceses y alemanes. Es decir, es una marca plenamente patriótica.

Casa fácilmente con otros conceptos “típicamente rusos” ¿Qué hace el vodka ruso? Calienta. Después de un baño ruso, ¿adónde hay que saltar? A la nieve. Y así sucesivamente. La nieve rusa es el rubor, las colinas, los bosques, los juegos rusos de invierno.

El invierno nevoso para Rusia podría ser lo mismo que el Mar Mediterráneo para Turquía o las ruinas de la antigüedad para Italia. Una imagen brillante y atractiva, un nicho de mercado único en el turismo mundial. Debemos aprender a vender la nieve.

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Tenemos más que petróleo y gas. En el Baikal  me asombraron unos funcionarios locales que se quejaban de que la temporada era muy corta: julio y agosto.

Pero a mí, que he estado en diversos parajes de la naturaleza, me interesan más los cuatro meses de invierno. Aquí no tenemos competencia. Con nuestra vastedad, nuestras posibilidades y la diversidad de la naturaleza, los finlandeses no se pueden considerar la competencia.

Nuestra ciencia también podría sacar algo del invierno. Hay un enorme mercado interno para las tecnologías eficientes de la construcción y el textil.  Ropa cálida de Rusia. No ya las botas de fieltro -que también, pero como souvenirs - sino ropa moderna, de alta tecnología y bonita.

En resumen, estoy definitivamente convencido de que, aparte del invierno ruso, no hay otra idea, marca o mundo ruso que sea capaz de prosperar. Todo el resto es complementario.

En el camino de vuelta la humanidad se quedará en Perm para visitar el museo PERMM    e ir a la ópera. Se demorarán en San Petersburgo, quedarán atrapados en un atasco de Moscú o visitarán el templo budista de Ulan-Udé.

Marat Guelman es director dell Centro de Arte Moderno y del Museo de Arte Moderno de Perm.

Artículo abreviado. La versión completa publicada en ruso en Vzgliad.