Cómo permitieron a Rusia ir a los Juegos Olímpicos de Río 2016

Los atletas podrán participar en los Juegos

Los atletas podrán participar en los Juegos

AP
El Comité Olímpico Internacional ha decidido no excluir a la delegación rusa de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro pese a todas las expectativas. “Es el triunfo del deporte ruso”, “una noticia óptima para nosotros” y “la decisión no ha sido del todo mala”: estas son las reacciones en Rusia al desenlace de este escándalo deportivo.

El Comité Olímpico Internacional (COI) dio su aprobación a la participación de la Federación Rusa en los Juegos Olímpicos de Brasil, después de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo de Lausana (TAS) dictara sentencia en contra y expulsara a toda la delegación olímpica. En Rusia tenían todas esperanzas puestas en el COI, aunque no demasiadas, ya que el comité había declarado en numerosas ocasiones que su decisión se basaría en el veredicto del tribunal.

“Se ha creado un peligroso precedente y, a partir de ahora, el mundo deportivo vivirá según unas nuevas leyes” –declaró entonces el Comité Olímpico de Rusia. El ministro ruso de Deportes, Vitali Mutkó, prorrumpió en airados comentarios contra el TAS y su presidente. El presidente honorífico del COR, Leonid Tiagachov, echó la culpa a Mutkó y al actual director, Alexander Zhúkov, y los deportistas denunciaron una supuesta “motivación política” y declararon el fin del deporte. Se preparaban para lo peor, pero lo peor no llegó a suceder: “¡Iremos!”, declaraba brevemente Zhúkov para infundir esperanzas antes del anuncio oficial del COI.


Finalmente, el severo castigo no llegó. El comité ejecutivo del COI se negó casi por unanimidad a excluir a Rusia de los Juegos Olímpicos, aunque ha puesto una condición. Únicamente acudirán los deportistas “limpios”, es decir, los que no han tenido problemas de dopaje en el pasado, y esto lo decidirán las federaciones internacionales a lo largo de los próximos días.

El compromiso

Cierto es que las expectativas no eran del todo optimistas. Apenas se esperaba un final positivo para la delegación olímpica de Rusia en este sonado escándalo que cada mes adquiría más intensidad.

Todo comenzó en diciembre de 2014, cuando en el canal de televisión alemán ARD se emitió un documental llamado Dopaje secreto: cómo prepara Rusia a sus campeones. Inmediatamente después de la emisión de este polémico documental, la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés) inició una investigación que llevó a descalificar, en vísperas de las Olimpiadas de Río de Janeiro, a toda la delegación rusa de atletismo, y la agencia antidopaje rusa perdió su licencia. Para poder controlar el dopaje en el país, Rusia tuvo que pagar 32.000 libras mensuales a la agencia británica UKADA.

Más tarde, comenzaron a circular rumores sobre dopaje en la selección nacional de fútbol, que poco antes había fracasado en la Eurocopa, así como entre los deportistas paralímpicos.

Y la mañana del día en que el COI decidía el destino de Rusia, los medios de comunicación británicos publicaron varias filtraciones: The Times anunció los resultados positivos de las pruebas de dopaje de los deportistas rusos que habían participado en los Juegos Olímpicos de 2008 y 2012, y el Daily Mail declaró que el COI podía expulsar a los deportistas rusos no solo de Río 2016, sino también de Pyeongchang 2018, los próximos Juegos de Invierno que se celebrarán en Corea.

Al mismo tiempo, los medios rusos informaron de que en Río se habían negado a dar alojamiento a la delegación rusa de gimnasia, aunque más tarde se aclaró que algunos de sus deportistas habían llegado con demasiada antelación.

En resumen, los ánimos estaban muy caldeados. La decisión de COI se ha recibido como la confirmación de que la justicia vuelve a imperar (aunque sea en parte). Además, el compromiso no es demasiado severo. “La decisión del COI es óptima para nosotros. <…> Podría haber sido mejor, pero estas explicaciones debemos pedírnoslas a nosotros mismos”, comenta el miembro de la sección rusa del COI Shamil Tarpíschev.

El Ministerio de Deportes agradece al COI su decisión, según ha declarado Vitali Mutkó. “Los criterios impuestos para convocar al equipo nacional son muy estrictos. Pero un 80 % de nuestros deportistas cumplen estos criterios”, añadía el ministro.

Reacciones en Rusia

Los líderes de los partidos políticos ruso con presencia parlamentaria se han mostrado más críticos con el COI. “Toda esta historia ha sido desagradable y repugnante, pero al menos la decisión no ha sido del todo mala”, declaraba para el periódico Life el líder del Partido Comunista, Guennadi Ziugánov.

Según el polémico líder del LDPR, partido de corte nacionalista, Vladímir Zhirinovski, ahora apurarán al máximo todos los procedimientos para permitir la participación de Rusia.

“Y después se retrasarán en el registro, habrá problemas con el alojamiento y la comida. Se esforzarán todo lo que puedan para reducir al máximo la cantidad de medallas… Y psicológicamente para todo el mundo, imperará la idea de que llevan a Rusia con un bozal en la boca”.

“Ahí está, el triunfo del deporte ruso, difamados y ofendidos, algunos de nuestros deportistas podrán participar en Río. Aun tendrán que dar las gracias”, escribía en Twitter el jefe de redacción del programa de radio Habla Moscú, Serguéi Dorenko.

A pesar de todo, pocos olvidas que la descalificación de los atletas rusos sigue en vigor, ya que la IAAF apartó a los atletas rusos.

Y es que la cuestión de la motivación política de toda esta epopeya antidopaje no se ha aclarado.

En Rusia sigue habiendo muchos partidarios de esta versión. El COI simplemente ha delegado la lucha en la federación debido a la presión política, según declara el diputado Pável Krashenínnikov. “Se trata claramente de una estrategia política. Todos los argumentos se han esgrimido en contra de la Federación Rusa de Atletismo, no hay ninguna denuncia concreta contra los deportistas, todo es puro complot”, declaraba la dos veces campeona de salto con pértiga Elena Isinbáyeva, cuya actuación en estas Olimpiadas iba a ser la última de su carrera.

Sin embargo, no todos apoyan la versión del complot político. La WADA “jamás caería en estas acusaciones sin un fundamento”, escribía en Twitter el vicepresidente de la Federación de Tenis de Rusia, el campeón olímpico Evgueni Káfelnikov.

Ahora Rusia debe hacer frente a una completa restructuración del sistema antidopaje, según prometía el COR durante una asamblea en el COI. “Pero esta tarea la llevaremos a cabo de forma conjunta con el COI y la WADA –subrayaba Mutkó-. El dopaje es un problema de todos”.

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