Mente sana en cuerpo sano. Los músculos ganan importancia en el ajedrez

El gran maestro Serguéi Kariankin explica sus rutinas.

El gran maestro Serguéi Kariankin explica sus rutinas.

Vladímir Fedorenko/RIA Novosti
Concentraciones de entrenamiento físico, superordenadores, relax y régimen diario; el gran maestro y niño prodigio ruso Serguéi Kariakin cuenta a RBTH cómo se consiguen las victorias y cómo se logra soportar la tensión del ajedrez al más alto nivel sin volverse loco

El mundo del ajedrez de alto nivel cada vez se vuelve más joven. El próximo mes de noviembre Serguéi Kariakin competirá en Nueva York por la corona del ajedrez contra el actual campeón del mundo, el noruego Magnus Carlsen. Esta batalla de cerebros enfrentará a dos jóvenes de 26 años.

Serguéi Kariakin es la nueva esperanza del ajedrez ruso. Este mismo Kariakin, que se convirtió en gran maestro a los 12 años y le valió entrar en el Libro Guinness de los Records, ganó con seguridad el torneo de candidatos en Moscú.

El calendario de los ajedrecistas más destacados está extremadamente saturado y los torneos se suceden uno tras otro. Y el ajedrez rápido, que está adquiriendo cada vez más popularidad, exige a los deportistas una concentración extrema.

¿Cómo soportar esta terrible tensión y conseguir estar en plena forma para las partidas más importantes? El joven candidato a la corona del ajedrez mundial Serguéi Kariakin comparte sus secretos con RBTH.

Trabajo en equipo

Un ajedrecista que aspire a importantes títulos debe tener un equipo completo: el mejor mánager para relacionarse con posibles patrocinadores y con la prensa, entrenadores de ajedrez y un especialista en preparación física. Kariakin trabaja de forma regular con tres grandes maestros: Yuri Dojoyán, Alexander Motylev y Vladímir Potkin. Para el torneo de candidatos, Kariakin también se entrenó con el campeón del mundo de ajedrez rápido de 2013, el azerí Shajriar Mamediarov.

Ejercicio físico

“Antes de los grandes torneos, como hacen los atletas de otros deportes, organizamos concentraciones. Pasamos entre dos y tres semanas preparándonos a conciencia — comenta Kariakin. — Yo prefiero entrenar en lugares con mar, en Egipto o en los Emiratos Árabes. Antes del torneo de candidatos mi equipo y yo pasamos tres semanas en Dubái”.

Cada día, el gran maestro tiene entre seis y siete horas de prácticas de ajedrez y dos o tres horas de ejercicio físico y relajación. Para liberar la tensión, Kariakin prefiere practicar la natación y el vóley playa.

“A veces en los torneos jugamos a diario partidas de seis o siete horas, es necesario mantener la concentración, pero si estás débil físicamente esto se vuelve más complicado, el cansancio provoca que cometas errores y descuidos. Por eso tenemos que fortalecer todo, no solo la cabeza, sino también los músculos”, opina Kariakin.

Un sparring de acero

En sus ejercicios de ajedrez, el gran maestro practica distintas estrategias con sus entrenadores, pero como sparring utiliza únicamente un ordenador. Según Kariakin, un jugador de su nivel necesita un sistema operativo muy potente y costoso. El precio total de un ordenador con las características necesarias supera los 50.000 dólares.

Con la ayuda del ordenador, Serguéi practica todas las facetas del juego: el ataque, la defensa, la conservación de la posición y la estrategia en el juego con negras y con blancas. Además, el ordenador le ayuda a prepararse para una partida contra un rival concreto: el programa simula el juego del oponente basándose en partidas anteriores almacenadas en su base de datos.

Régimen

Kariakin reconoce que antiguamente uno de sus mayores problemas durante los torneos era su incapacidad de seguir el régimen marcado. Se acostaba tarde, se levantaba tarde y en ocasiones no tenía tiempo de desayunar adecuadamente antes de la partida.

“Las concentraciones son útiles porque te obligan a establecer una rutina adecuada — opina el gran maestro—. Te levantas a las siete o a las ocho, haces ejercicio y desayunas. Si llegas a la partida hambriento, a las pocas horas te cuesta mucho más pensar y la probabilidad de error aumenta. Y una rutina de ejercicio físico repartida a lo largo del día me ayuda a acostarme a una hora apropiada”.

No es ningún secreto el hecho de que algunos ajedrecistas, en especial los de la vieja escuela, consumen alcohol para relajarse. Pero para Kariakin esto es completamente inadmisible: no tolera las bebidas fuertes y puede permitirse como máximo una copa de vino, y siempre una vez terminada la competición.

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