Los luchadores del Cáucaso conquistan el mundo de las artes marciales mixtas

Habib Nurmagomédov. Fuente: AP

Habib Nurmagomédov. Fuente: AP

Los primeros puestos del mundo de las artes marciales mixtas están copados por gente proveniente del Cáucaso Norte. RBTH intenta desvelar el secreto del éxito de estos brutales luchadores del montañoso sur de Rusia.

Los luchadores rusos se han abierto paso con fuerza en el mundo de las artes marciales mixtas. Han entrado en todas las organizaciones de lucha del planeta, incluidas las más prestigiosas como Bellator o UFC. 

Rustám Habilov, Habib Nurmagomédov, Ali Bagautinov, Allan Amagov, son algunos de los más destacados. No es nada nuevo, esta región montañosa del sur de Rusia ha sido siempre una fuente de talentos en prácticamente todas las artes marciales, sobre todo en la lucha y el thai boxing, las principales categorías de la MMA.

En octubre de 2013 se inauguró en Majachkalá (Daguestán) la Academia deportiva de artes marciales. En opinión de su director general, el promotor de Fight Nights, que ostenta la copa del mundo de Jiu-Jitsu, Kamil Gadzhiev, la república de Daguestán, que ha dado al mundo muchos luchadores, incluidos campeones olímpicos, ha ganado un nuevo espacio para que los campeones locales sean incluso mejores.

¿Cómo han podido los luchadores del Cáucaso mantener tanto tiempo una superioridad tan clara? Según algunos, la educación patriarcal de estos pueblos puede ser un factor clave. A los niños se les dice desde que nacen que son hombres, guerreros, y que su función es protegerse a sí mismos y a los suyos.

Sparring con un oso

El luchador profesional y finalista del reality M-1 Fighter, Imin Gasanbekov, comenta que en el Cáucaso los niños, cuando hacen travesuras en el recreo del colegio, no corren a un rincón a fumar a escondidas sino a que se van a hacer pesas y ejercicio en las barras.

Ahí comienza la competición. Algunos de los campeones tuvieron entre sus primeros sparrings a un auténtico osezno, como fue el caso del luchador Habib Nurmagomédov. Fue su padre quien le propuso luchar contra un oso.

Llevar la contraria a un padre es una terrible deshonra en el Cáucaso. El campeón del mundo de taekwondo, el checheno Arbi Ordashev, llegó a la final del campeonato de Rusia con una rotura de ligamentos en la rodilla. De hecho no salió andando sino que saltaba literalmente sobre una pierna. En el taekwondo el 90% de los golpes se dan con las piernas. Ganar la final con una sola pierna es, como mínimo, complicado. Cuando le preguntaron a qué venía todo ese heroísmo, el deportista contestó que si su padre se enteraba de que no había salido a un combate habría sido una deshonra.

Ante la pregunta lógica de qué pasa si el chico no quiere ser el más fuerte, sino que quiere ser el más listo, Arbi Ordashev responde sencillamente que le va a tocar sufrir mucho. En este medio no se puede nunca mostrar debilidad.

Una tremenda competitividad

Vayamos a los gimnasios. El campeonato de lucha libre de Daguestán (república caucásica que forma parte de Rusia) está al mismo nivel que del campeonato de Rusia.

¿Y cómo podría ser de otra forma si sobre el tapete en una sola categoría hay cuatro primeros números del equipo nacional? La competencia es inmensa. Muchos no la soportan y se van a otras regiones o incluso a otros países.

Los luchadores de Daguestán se concentran tanto en su preparación y están tan enfocados en la obtención de resultados que llegan incluso a probar sus fuerzas entre ellos. En uno de los entrenamientos tuvo lugar un conflicto entre Ali Bagautinov y Rustám Habilov. El asunto llegó a las manos. 


“Los caucásicos hacen que los estadounidenses se sientan vagos”

El gran campeón de la UFC Jon Jones se ha fijado en los luchadores del Cáucaso. "Tienen una actitud increíble hacia su trabajo, siempre están dispuestos a entrenar duro. A veces hacen que los estadounidenses se sientan vagos", dijo este campeón.

La estrella de la MMA, el japonés Yasubey Enomoto comentó que conoce bien la fuerza y la técnica de los luchadores daguestaníes porque se ha enfrentado muchas veces con ellos en el ring. 


Habib Nurmagomédov es uno de los luchadores del Cáucaso más conocidos y pintorescos de la UFC. Eliminando a los mejores luchadores del torneo uno tras otro, ha conseguido llevar algo del colorido nacional local a EE UU y lo hace de una manera bastante provocadora.

Habib, a quien llaman “el águila”, sale al encuentro de su oponente y del público con una papaja, el típico sombrero ruso de lana. Esta creatividad no pasa desapercibida: la hueste de seguidores del showman Nurmagomédov no para de crecer.

Aunque, sin duda, lo importante son las victorias en los combates. Pero los que luchan en Estados Unidos tienen también que cuidar su imagen para conseguir seguidores y  paguen el dinero por la retransmisión y los posters.

Hasta el momento los luchadores del Cáucaso ruso cumplen bien esta tarea, por lo que es probable que el número de papajas y todo tipo de indumentaria del Cáucaso no haga sino crecer en los campeonatos de la MMA.

 

Los mejores momentos de Habib Nurmagomédov

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