Rusos en la fiesta mundial del fútbol

La selección rusa no fue capaz de pasar la fase de grupos en el Mundial de Brasil. Sin embargo, en Río de Janeiro hay miles de personas que han apoyado a la selección rusa y que han mostrado su simpatía por el país.

Fuente: Valeria Saccone

Desde el 12 de junio, el día en que empezó el Mundial de fútbol, Copacabana es una fiesta. En el barrio más turístico de Río de Janeiro, más de 400.000 personas han pasado hasta la fecha por el FIFA Fun Fest, el espacio que la organización ha habilitado al lado de la playa para que hinchas de todo el mundo puedan ver los partidos en una pantalla gigante y en buena compañía. “Río está increíble en este Mundial. Muchas personas en la calle, danzando, gritando… Adoro esta locura tropical. En Rusia hace demasiado frío para celebrarlo en la calle”, explica Valeria Faminá, de Togliatti, que lleva cuatro meses en Brasil y ya habla portugués con cierta fluidez.

Cada día, hasta 20.000 personas se reúnen en esta aldea global donde gente de todo el mundo comparte emociones y el buen ambiente.

La fiesta, por razones obvias de cercanía, tiene un fuerte sabor latinoamericano. Aún así, Copacabana es un crisol de lenguas y razas, del que participan hasta turistas de países que no están en la competición, como Malasia o la India.

“Es increíble. Me gusta muchísimo. Y eso que Rusia no está jugando muy bien. Pero la fiesta supera cualquier expectativa. Y la energía… los suramericanos apoyan a su selección con una pasión que no he visto nunca”, asegura Alexéi, de 28 y procedente de Kazán, quien trabaja en una escuela deportiva para niños.

Fuente: Valeria Saccone

El 26 de junio, el día en que el equipo de Fabio Capello empató con Argelia y tuvo que salir de la competición, había varios rusos en esta celebración internacional  sin fronteras. “La fiesta en Copacabana es increíble, hay tantas personas de todo el mundo. Estuvimos en Maracaná, pero el barrio nos dio un poco de miedo. Aquí nos sentimos tranquilos y podemos disfrutar a gusto”, señala Marina Ispolkina, empleada de un banco y originaria de Moscú.

“Es maravilloso que hayan organizado una fiesta de este tamaño al lado de la playa. Nunca había visto algo así”, cuenta Anna Shilava, 31 anos, de Perm y colega de trabajo de Marina.

Pero también conviene señalar que los rusos no eran los únicos que llevaban la cara pintada con los colores de la bandera. Muchos brasileños apoyan este año a la selección rusa, cada uno según sus propias razones.

Dandara, de Río de Janeiro, va con Rusia “porque su evolución en el Mundial ha sido excelente”. Tatiana Silva, carioca da gema, es hincha de Rusia por causa de su nombre. “Es ruso, de pequeña siempre me lo recordaban y me quedó una curiosidad muy grande por este país frío, grande, lejano... Después me fui a vivir a Inglaterra y me eché unos amigos rusos, incluso empecé a estudiar el idioma, pero he olvidado muchas palabras”, cuenta. A esta bibliotecaria de 36 años le encanta la literatura rusa: “Es un pueblo muy culto y muy trabajador”, afirma.  

Fuente: Valeria Saccone

Lucas, de 18 años, también cree que Rusia es fantástica. “Adoro lo que hicieron en la Unión Soviética. Políticamente fue un proyecto muy interesante”. Pedro, de la misma edad, se declara comunista. Pero admira el país también por su prestación en los estadios. “Rusia está jugando muy bien. Palabra de carioca”, asegura.

En el medio de la gran fiesta tropical, llama la atención una gran bandera soviética. Tres siberianos hacen aspavientos con ella para mostrar las caras de los líderes soviéticos. “La URSS y América Latina están cerca: Lenin, Stalin y Che Guevara”, dice Oleg, 49 años y muchos músculos. “En Brasil la gente es maravillosa. ¿Y sabes una cosa? Ahora tenemos problemas con Ucrania, pero nos hemos encontrados a un grupo de ucranianos y hemos celebrado todos juntos. El fútbol está por encima de la política”, añade.

Según datos de la FIFA, hay unos 11.000 rusos en Río. Y además, están de moda. Tanto, que muchos brasileños y turistas extranjeros guardaban fila para hacerse una foto con un grupo ataviado con el típico sombrero ruso. Como Adrian, un jamaicano que se está retratando con los seguidores de todas las nacionalidades. “Australianos, colombianos, ingleses, rusos: quiero una foto con cada uno”, explica. Ya tiene más de 50 instantáneas en su colección.

Ni siquiera el resultado del último partido que Rusia ha jugado en Brasil desanima a los hinchas. Elvira Kurganova reconoció que estaba un poco triste, pero la fiesta continúa. “Lo mejor de Rio es esta atmósfera. La fiesta del fútbol en el país del fútbol, calor, música, alegría… Es fantástico”, dice esta joven, que vino de Kazán con tres amigos.

“Yo siempre he apoyado a la selección brasileña. Que Rusia esté fuera me da pena, pero si Brasil gana este Mundial, me quedaré muy a gusto”, concluye Oleg.

Fuente: Valeria Saccone

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.