Moscú reflota el nivel de los deportes de invierno

Sochi. Fuente: Photoshot / Votock - Photo

Sochi. Fuente: Photoshot / Votock - Photo

Existe una norma no escrita por la que el compromiso del país anfitrión de unos Juegos Olímpicos no se limita a la excelencia organizativa, sino que incluye también los resultados propios en el evento. Para lo segundo, Rusia ha afrontado en los años previos a Sochi una ardua tarea: la de reflotar a marchas forzadas el nivel de sus deportes de invierno.

El país viene de firmar en Vancouver 2010 los peores resultados de su historia en unos JJ OO de Invierno. Con una cosecha de 15 preseas, pero solo tres de oro, terminó en decimoprimer puesto del medallero. 

En las cuatro ediciones anteriores en que Rusia compitió como tal tras la caída de la URSS, nunca se había apeado de las cinco primeros posiciones del medallero, incluyendo un primer puesto en Lillehammer 1994. Como Unión Soviética, el país arrasó en los Juegos de Invierno: ganó el medallero en siete de las nueve ediciones en las que participó, y quedó segundo en las otras dos. 

Con ese pasado, aquel decimoprimer puesto en Vancouver 2010 se entendió en Rusia como una deshon­ra, una mancha en el currículo, y por eso el reto ahora es reivindicarse como la gran potencia mundial en deportes de invierno que siempre ha sido. 

En Sochi participará por última vez en unos JJ OO el legendario Evgeni Plúschenko, medalla de oro en 2006 y plata en 2010. Quizá el mejor patinador de la historia y seguramente el más carismático, competirá en las categorías por equipos e individual. Y pretende terminar su brillante carrera a los 31 años, tras un calvario de lesiones, colgándose otro oro olímpico. 

El dúo Tatiana Volosozhar-Maxim Trankov, vigentes campeones mundiales en categoría por parejas, es una de las apuestas más seguras por el oro. Apunten también el nombre de Adelina Sótnikova, moscovita de 17 años, el nuevo prodigio del patinaje ruso.

Llegamos al hockey hielo, deporte rey de los JJ OO de Invierno gracias a los duelos entre la URSS y EE UU y la URSS y Canadá durante la Guerra Fría.

Los Juegos son la única ocasión cada cuatro años de ver a los mejores jugadores del mundo con sus selecciones, incluyendo las estrellas de la liga americana, NHL, que no suelen acudir a los campeonatos del mundo porque coinciden con sus competiciones.  

En el caso de Rusia, eso significa la presencia en Sochi del mediático Alexánder Ovéchkin, extremo izquierda de los Washington Capitals, cinco veces all-star de la NHL. Para el anfitrión, un oro en hockey compensaría casi cualquier decepción en el resto de deportes.