El príncipe Hubertus Von Hohenlohe, el único atleta mexicano en Sochi 2014

Von Hohenlohe, descendiente de la realeza alemana, competirá en la categoría de eslalon libre y será el participante de mayor edad y experimentado de Sochi. El 2 de febrero, apenas cinco días antes de comenzar la competición, cumplirá 55 años.

Estas serán sus sextas olimpiadas, lo cual, lo convierten en testigo de excepción de la evolución del ambiente olímpico de los últimos 30 años: “El ambiente ha cambiado muchísimo. Antes era más pequeño, más familiar. No sé si cambió para mejor o peor, pero claramente todo es mucho más profesional, con más seguridad. Incluso con el esquí, el deporte en sí, ahora es más violento, un poco menos humano”, explica a Rusia Hoy. 

“Lo que pasa es que se ha convertido en una especie de negocio, con muchos intereses. Vi secuencias de la película de las Olimpiadas de Cortina 56, dónde la gente podía alcanzar a los esquiadores, se hacían fotos, les daban besos, firmaban y cuando corrían en esquí de fondo, estaban al lado y les tocaban. Esto ya no es posible, antes era más romántico. Pero claro, ahora hay mucha gente que gana dinero con esto, entonces es más difícil”. 

Reclamo mediático 

En México, Hubertus Von Hohenlohe se ha convertido prácticamente una estrella mediática. El traje de mariachi que utilizará durante la competición, así como su carisma personal, son un valioso reclamo para los medios nacionales en un país en el que los deportes invernales tienen escasa importancia. 

“Para impulsar los deportes de invierno en un país como México, necesitamos apoyar a la gente cuatro años de manera concentrada y escoger los elemento idóneos, todos los chicos que realmente quieren y tienen las facilidades de llegar y si hacemos eso, se llega. Pero creo que nos perdemos siempre. Cuando llega la Olimpiada, hablamos siempre de lo que hay que hacer y después, al año siguiente, ya nadie habla de nada”. 

Von Hohenlohe compagina el esquí con su carrera como cantante, fotógrafo, empresario y personalidad de los círculos sociales europeos: “Es difícil compaginar el deporte con el arte, porque cada día me dedico más a lo otro, entonces es complicado. En invierno me gusta esquiar, me entreno demasiado poco, pero justo logro mantener el nivel para poder calificar. Si esquiase día y noche estaría mejor, pero en vez de quedar 49 ó 57, quedaría 38 ó 36 así que no cambia mucho. Es mejor tener otras experiencias humanas y haber evolucionado humanamente con otro tipo de cosas”. 

“Para ser un atleta olímpico, más que un sacrificio físico, es necesario un sacrificio técnico. Es mucho sacrificio estar lejos de la familia, estar yendo de un sitio a otro para calificarte, tener que tener comunicación constante con la compañía de esquí para que te dé buen material... Es un juego de muchas cosas que tiene que unirse en buena sintonía para que funcione. Tengo la suerte de haber esquiado muy bien de joven y eso implica que tengo la técnica. Lo que pasa es que tengo que mantener el físico, acostumbrarme al cambio de cómo son los esquis, y eso es lo que más me cuesta”. 

La afición por el esquí le viene de familia. Sus padres eran muy buenos esquiadores, al igual que su abuelo y tío.

Este último llegó a competir en Cortina 56 como representante de España. Durante el resto del año, Hubertus entrena en Cortina Campezzo (Italina), su estación preferida ya que además de tener mucho encanto, no está masificada: “Todavía no he tenido oportunidad de esquiar en Sochi, porque no estuve en los pre-olímpicos, pero creo que más que las pistas en sí, son las condiciones de las pistas lo que influye en los esquiadores. Veremos qué tipo de pista me encuentro. Personalmente prefiero que no esté demasiado duro, pero que tampoco haya demasiados agujeros, una cosa un poco entremedias”. 

Von Hohenlohe afirma que lo fundamental de esta competencia, como en el resto de aspectos de su vida, lo fundamental es disfrutarlo: “Al final el resultado se te olvida rápidamente, y yo creo que pasarlo bien, representar dignamente a México y dar un empuje a la gente joven para que realice sus sueños es lo más bonito y lo más importante”. 

Probablemente por esta razón, se muestra contrario al boicot de los Juegos Olímpicos de Sochi como medida de  apoyo a los derechos de la comunidad LGTB de la Federación Rusa: “Yo encuentro que los que tienen la culpa son quienes escogieron Sochi como sede. Si votan por ese sitio hay que apoyar a Rusia para que salgan los mejores juegos posibles.

Pero ahora que se las han dado, hay que ayudarles y hay que festejarlo. Para muchos chicos es su gran oportunidad de ganar medallas, de festejar una fiesta global de deporte, y no hay que instrumentalizarlo”. 

Tras haber sido abanderado este miércoles junto al esquiador Arly Velázquez, único seleccionado mexicano en los Juegos Paraolímpicos de invierno, Hubertus Von Hohenlohe, llegará a Sochi este domingo. Durante la ceremonia de oficial celebrada en la explanada de la Plaza Olímpica Don Mario Vázquez Raña del Centro Olímpico Mexicano, ambos deportistas, acompañados por el jefe de misión Carlos Pruneda, recibieron la bandera de México a manos de  Jesús García Mena, director de la Comisión Nacional de la Cultura Física y Deporte (Conade) y de  Carlos Padilla Becerra, presidente del Comité Olímpico Mexicano.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.