El madrileño que apunta hacia Sochi

Javier Fernández, la esperanza de España en Sochi. Fuente: Legion Media

Javier Fernández, la esperanza de España en Sochi. Fuente: Legion Media

Han pasado 21 años de la última medalla española en unos Juegos Olímpicos de Invierno. Fue el bronce de Blanca Fernández Ochoa en Albertville (Francia). Pero esta vez España vuelve a contar con una baza real en Sochi. Se llama Javier Fernández, nació en Madrid, tiene 22 años y es el actual campeón de Europa y medalla de bronce en el Mundial de 2013.

¿Es realista aspirar al podio en los Juegos de Sochi? 

Es complicado pero no imposible. Mis primeros Juegos Olímpicos fueron en Vancouver en 2010. Allí fui a ganar experiencia. Sochi es diferente, voy a competir. Lograr una medalla sería un sueño, pero debo tener la cabeza en la tierra.

¿Quiénes crees que serán tus principales rivales? 

Es de suponer que en la lucha estarán el canadiense Patrick Chang (oro en los tres últimos mundiales) y los japoneses Daisuke Takahashi y Yuzuru Hanyu.

La participación en Sochi de Eugene Plúschenko, leyenda del deporte ruso, será una incógnita hasta casi el último momento. ¿Qué ha supuesto en la historia del patinaje?

Plúschenko era mi ídolo de pequeño, cuando empecé patinar. Ha sido sencillamente el mejor. Pero aunque en el patinaje somos una gran familia, una vez comienzas a competir en serio dejas de tener ídolos y ves al resto de patinadores como rivales, incluido a Plúschenko.

Rusia ha dominado históricamente el patinaje sobre hielo, pero solo ha conseguido dos oros en los últimos siete Mundiales. ¿Está en crisis el patinaje ruso?

Siguen teniendo buenos patinadores, pero sí, hay un cierto declive, si tenemos en cuenta cómo dominaba el deporte hace solo una década. Ahora hay más países que producen patinadores de nivel. Aunque igualmente creo que Rusia está repuntando. Se ven a rusos jóvenes destacar en categorías inferiores.

¿Te sorprendió la elección de Sochi como sede de unos Juegos Olímpicos de Invierno? 

Sí que me sorprendió. Tuvimos una competición allí el año pasado y el panorama era un poco de locos, con las montañas junto al mar Negro. Estaban construyendo una ciudad nueva: carreteras, edificios, obras por todos lados… Estoy convencido de que será un buen evento, países como Rusia lo dan todo en este tipo de convocatorias.

¿En qué momento tu camino se cruzó con el expatinador y entrenador ruso Nikolái Morózov?

Fue durante un campus de verano, cuando vivía en Madrid. Morózov se acercó a hablar conmigo después de un entrenamiento, dijo que me veía mucho potencial y me ofreció irme con él a EE UU a entrenar con su equipo. Una semana después hice las maletas: era una oferta irrechazable.

Viviste una temporada en Moscú, ¿cómo fue esa experiencia?

Después de un año y medio en Nueva Jersey (EE UU), me mudé a Rusia con Nikolái. Me pareció un país complicado si no hablas el idioma, pero yo sabía que estaba allí para entrenar. Al final hice buenos amigos en Moscú, amistades que todavía conservo. 

En 2011 cambiaste de entrenador, ahora trabajas con el canadiense Brian Orser. ¿Qué diferencias de estilo percibes entre la escuela rusa y el resto? 

En Rusia se concentran mucho en los saltos, mientras otras escuelas, como la estadounidense o la canadiense, trabajan más el patinaje en sí, la elegancia. Como yo soy un patinador relativamente seguro en los saltos, preferí cambiar de entrenador y trabajar con otro método.

La mayoría de los representantes españoles en Sochi residen y entrenan en Canadá. ¿Se puede llegar a la élite en deportes de invierno entrenando solo en España?

Tenemos buenos entrenadores, el problema principal es la carencia de instalaciones. Hay pocas pistas de hielo y están tan llenas que se hace difícil entrenar. Con suerte consigues una o dos horas, pero no es suficiente para determinados niveles. Si queremos mejorar, habría que dar un paso adelante en el número de instalaciones.

¿Cómo se preparan los programas que después presentas en competición?

Cuando termina una temporada nos reunimos el patinador, el entrenador y el coreógrafo para diseñar los programas y la música para la siguiente, pues cambian cada año. Una vez definidos, según se acerca la competición nos centramos en la vestimenta, que tiene que combinar con la música y coreografía. Entonces, nos reunimos con un diseñador, le contamos nuestras ideas y nos dibuja un boceto que después ejecuta un sastre.

¿Cuánto tiempo pasas diariamente sobre la pista de hielo?

Tengo tres entrenamientos en pista a lo largo del día: a las nueve, a las doce y a las dos. En total, suman unas tres horas y media. Por la tarde, tengo preparación física o pilates. 

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