Gonzalo Bueno: “El Kubán puede marcar mi futuro”

En una entrevista exclusiva con Rusia Hoy Gonzalo Bueno habla de su experiencia con el equipo de Krasnodar, sus metas profesionales y su vida cotidiana en la fría Rusia.

En agosto de 2013 el joven y prometedor futbolista uruguayo Gonzalo Bueno firmó un contrato por cinco años con uno de los clubes más conocidos de Rusia, el Kubán (en la ciudad de Krasnodar), para sumarse a su plantilla de jugadores. Pese a sus indudables condiciones aún no sale mucho tiempo al campo durante los partidos, pero el entrenador del Kubán, Víctor Goncharenko, explica que esto se debe al proceso de adaptación de Gonzalo. Qué le ha parecido Rusia al jugador uruguayo, cómo se ve en el Kubán y qué le ha sorprendido más… nuestro corresponsal habló con Gonzalo Bueno sobre todo esto y mucho más.

Gonzalo, ¿cuál fue tu primera impresión cuando llegaste a Krasnodar?

No había nieve ni hacía tanto frío como me habían dicho siempre de Rusia. En todo el mundo, Rusia se considera un país muy frío y con mucha nieve, donde vive gente muy seria. Creía que llegaría y estaríamos a -20º, y que todo estaría cubierto de nieve, pero fue justo al contrario. La gente aquí es muy agradable y no hace nada de frío. El tiempo es casi igual al de Uruguay: en verano hace calor y la gente sale a la calle en pantalón corto y musculosa; en invierno hace más frío, pero casi no hay nieve. Una campera es suficiente para no pasarlo mal por la calle. 

El tiempo y la bondad de la gente me han sorprendido muchísimo. Creía que me mudaba a un país y he llegado a otro completamente diferente, civilizado y desarrollado. La misma Krasnodar también me sorprendió: es una ciudad realmente linda y muy limpia. Muchos de los estereotipos sobre Rusia no son ciertos.

Y en cuanto a la actividad futbolística, ¿qué es lo que más recuerdas?

El primer partido. Pero no el partido en sí, sino que los aficionados gritaran mi nombre. Yo solo acababa de llegar y aún no había podido mostrarme en el campo, pero ellos ya me conocían. Me di cuenta de que en Rusia la gente sigue atentamente el fútbol. Sobre todo en la región de Krasnodar, a la que representa el Kubán. En general, el fútbol se celebra muchísimo aquí, algo que tampoco esperaba.

¿Por qué decidiste aceptar la invitación del club de fútbol Kubán, firmar el contrato y marcharte a otro país?

El Kubán me hizo una propuesta seria. Naturalmente, las condiciones económicas ­tampoco estaban nada mal, pero lo más importante son las posibilidades que se me abren por jugar aquí. La liga rusa es muy potente y el Kubán se encuentra entre los mejores clubes del país. Lo demuestra el hecho de que estamos en las principales competiciones europeas. Nos enfrentamos a clubes conocidos, como el Valencia, el St. Gallen, el Swansea City y muchos otros. Durante los partidos de la Europa League,el Kubán se ganó el mote de “cosacos asesinos”. El fichaje con el Kubán constituye una etapa importante en mi carrera. Desde luego, trataré de darme a conocer aquí.

Ahora alternas en el equipo, pero de momento no sales al campo tan a menudo como seguramente te gustaría. ¿Cómo te ves físicamente?, ¿crees que podrías convertirte en uno de los líderes del Kubán próximamente?

Lo de salir poco al campo es temporal. Aún me estoy acostumbrando a las condiciones y los requisitos que se me exigen acá. Pero cada día me siento con mayor seguridad. Mi objetivo, sin duda, es convertirme en uno de los tres jugadores que construyen el juego, y voy a hacer todo lo posible por conseguirlo.

¿Sigues el ejemplo de algún futbolista del Kubán o no es tu intención?

Hay muy buenos jugadores en el club y podría seguir el ejemplo de cualquiera de ellos, pero en realidad son los chicos que hablan español los que más me ayudan a entender el fútbol ruso. Además estamos entablando amistad. Pasamos mucho tiempo juntos, y no solo en el campo, también en nuestro día a día.

Acabas de responder como un auténtico político. Elogiando a todos y sin ofender a nadie…

Puede ser (se ríe).

Dices que solo te llevas bien con los que hablan español. Parece que te afecta la barrera del idioma. ¿Hasta qué punto te impide llevar una vida normal?

Está claro que sin saber ruso todo es más complicado. Siempre tengo que pedirle a alguien que me traduzca las cosas. Muchas veces cuando voy de compras, se producen situaciones bastante ridículas. Menos mal que el Kubán tiene traductores de español. Eso me facilita mucho las cosas. Pero también tengo que estudiar ruso.

¿Sabes ya alguna frase en ruso?, ¿puedes decir algo?

De momento muy poco. Por ejemplo: miach (pelota), pravo (derecha), lievo (izquierda), nazad (atrás), vperiod (adelante), polie (campo), igrá (juego), spasibo (gracias), spokoino (con calma), pozhaluista (por favor). De momento solo sé palabras sueltas, las frases no siempre las entiendo.

¿Con qué jugadores de otros equipos te relacionas? Por ejemplo, un compatriota tuyo, Mauricio Pereira, juega en otro club de la región de Krasnodar, el FC Krasnodar. ¿Se conocían en Uruguay?

Claro, Mauricio y yo somos buenos amigos. Vivimos en el mismo edificio, muy cerca, y nos visitamos a menudo. Nuestras familias se conocen. Él está aquí con su mujer y su hijo, quienes suelen venir a vernos, tanto con Mauricio como sin él. Siempre que hace falta nos ayudamos. También suelo encontrarme con otros jugadores uruguayos que ahora están en Rusia. Por ejemplo, con Facundo Píriz, que juega en el Térek, en la República de Chechenia. Pereira, Facundo y yo coincidimos en Nacional de Uruguay y nos hicimos amigos. Ahora, de repente, nos hemos reencontrado en Rusia. 

Es una coincidencia asombrosa. Hemos viajado por todo el mundo y al final hemos acabado en el mismo sitio; y nos llevamos muy bien, así que seguimos en contacto.

¿Con qué frecuencia te comunicas con tus padres y con el resto de tu familia desde que te marchaste de Uruguay a Rusia?

Con mis padres y mi hermana pequeña cada día, ellos vinieron conmigo. Vivimos juntos. Naturalmente, su apoyo significa mucho para mí en este momento, porque el fichaje del Kubán es un paso muy importante en mi carrera, me puede marcar el futuro. Buena parte de mi porvenir dependerá del éxito que obtenga aquí. Espero poder mostrar de qué soy capaz. También intento estar en contacto con el resto de mi familia constantemente. Ahora es muy fácil gracias a internet y a los celulares. Nos comunicamos cada día por diferentes vías.

¿Qué te ha llamado más la atención del fútbol ruso tanto en el buen sentido como en el malo?

A pesar de que la liga rusa ya de por sí es muy potente, faltan jugadores técnicos. Hay centrocampistas y delanteros profesionales y de gran talento, pero a menudo se nota la falta de juego técnico en el equipo.

¿Cómo esperas que avance tu carrera deportiva y cuál es tu sueño en este sentido?, ¿en qué club de fútbol te gustaría jugar o bajo la bandera de qué país?

Antes soñaba con jugar en Nacional de Uruguay y este sueño de juventud se hizo realidad. Como todos los chicos, quería entrar en la plantilla del Real Madrid o del Barcelona. También me gustaría jugar con la selección uruguaya en el Mundial. 

Pero ahora mismo estoy satisfecho de haber entrado en el Kubán, aquí desarrollaré al máximo todas mis capacidades.