Jóvenes talentos rusos a la búsqueda del oro en Sochi

Fuente: Vladímir Pesnya / Rossískaya Gazeta

Fuente: Vladímir Pesnya / Rossískaya Gazeta

Biatlón y patinaje artístico son dos disciplinas donde el país ha cosechado triunfos tradicionalmente. Rusia Hoy pronostica qué perspectivas tienen de ganar el oro muchos jóvenes rusos que competirán en suelo patrio en las Olimpiadas de Invierno de 2014.

En patinaje artístico, un deporte en que los deportistas soviéticos y rusos siempre han marcado las modas y tendencias, también crece un relevo lleno de talento: Yulia Lipnitskaya (15 años), Lisa Tuktamysheva, Adelina Sotnikova, Polina Korobeynikova (17 años, las tres) y Maksim Kovtun (19 años) están preparados para demostrar de lo que son capaces. La cuestión es quién será mejor en la competición dentro del equipo.

Por otro lado, el esquí acrobático se ha convertido en una disciplina en la que los rusos se han hecho muy competitivos. Si hace un año alguien se hubiese atrevido a sugerir que el equipo de Rusia se clasificaría para competir por la medalla de oro en esta disciplina, la declaración habría suscitado una sonrisa irónica. Ahora la situación ha dado un giro radical. Pável Krotov, de 21 años y nacido en Yaroslavl, ha realizado una temporada sensacional. Ya en la primera Copa del mundo, en Mont Gabriel, Canadá, Pável dio al equipo ruso la primera victoria en los últimos siete años en esta disciplina. Krotov superó con facilidad al canadiense Olivier Rochon y al japonés Naoya Tabara.

Para Krotov ésta es sólo su segunda temporada al máximo nivel; en 2012 tuvo que hacer frente a varias lesiones. En cierto momento incluso pensó en abandonar su carrera deportiva, pero sus entrenadores personales lo ayudaron a superar esa época difícil. Hoy se puede afirmar que en Sochi Krotov será uno de los favoritos y probablemente podrá luchar por hacerse con un sitio en el podio.

“Mi programa ya está preparado y es comparable por complejidad a los programas de los líderes, los mismos que los chinos. Si logramos realizar con precisión estos saltos hay  posibilidades de conseguir algo en las Olimpiadas. No obstante, aún tengo que practicar más el aterrizaje. Es necesario apoyar bien el peso porque cuando aterrizas desde una altura equivalente a la de un edificio de tres plantas gran parte del peso recae sobre las rodillas y la columna vertebral”, explica.

Mientras Krotov continúa trabajando aspectos técnicos, otra esperanza olímpica rusa es la deportista de skeleton Olga Potylinytsa, de 24 años, que se ha recuperado de unas graves heridas en el pie y está dispuesta a plantar batalla a sus principales competidoras. A finales de octubre, Potylinytsa ganó la tercera Copa de Oro de Rusia de su carrera, a la vez que establecía un nuevo récord en Sochi (2 minutos, 1,16 segundos). Estos resultados deberían bastar para que suba al podio olímpico. Para que esto se haga realidad, Potylinytsa tiene que ser más regular. El año pasado, Olga alternó actuaciones acertadas con claros fracasos. Potylinytsa comenzó su carrera practicando esquí alpino, pero sufrió una grave lesión y se dio cuenta de que no podría alcanzar avances significativos en este deporte. Por consejo de su padre, en 2007 Olga decidió probar el skeleton.

En seis años se ha convertido en una auténtica líder del equipo de Rusia. El récord de velocidad de esta deportista natural de Krasnoyarsk es 138 km/h. La pista en Sochi es más suave y la velocidad será allí más baja, pero la pista también puede dar sorpresas. “La pista olímpica tiene un par de zonas muy difíciles, donde es fácil cometer errores”, dice Potylitsyna. “El resultado depende de esos tramos, Los conozco a fondo y sólo el nerviosismo podría impedirme conseguir buenos resultados. El año pasado aprendí mucho y esta temporada estoy dispuesta a dar lo máximo.”

En el deporte de invierno más popular de Rusia, el biatlón, el país anfitrión también puede calificarse para una medalla de oro. Si el biatlón femenino ruso mantiene su reputación en cotas altas desde hace muchos años, en el biatlón masculino, con el retiro de Pável Rostovtsev, Vladímir Drachiov, Aleksandr Tijonov, los espectadores se han olvidado ya del gusto de las grandes victorias. Una nueva generación de biatletas rusos ha hecho renacer las esperanzas.

Yevgueni Garanichev y Timoféi Lapshin, ambos de 25 años, y en particular Dmitri Malyshko, de 26 años, son los responsables de esto. Malyshko lleva en lo más alto hace sólo un par de años. Sin embargo, en un corto intervalo de tiempo el atleta ruso ya se había dado a conocer. Según los expertos, Malyshko es uno de los favoritos de los Juegos en sprint y en largas distancias. De momento los logros más altos de Dmitri son cuatro victorias en la Copa del Mundo (2013), la medalla de plata en el campeonato del mundo en relevos (2010) y el premio a la nominación de “Novel del año” en la temporada 2011-2012.

Malyshko es un gran aficionado al Campeonato del mundo de Rallies y a la Fórmula 1 y, en caso de que gane una medalla de oro en Sochi, Malyshko quiere cumplir su sueño: realizar una vuelta de entrenamiento en un bólido de carreras auténtico. El director ejecutivo de Marussia Motors Nikolái Fomenko ya se lo ha prometido al biatleta. “Si la salud no falla, todo es real”, cuenta Malyshko. “La temporada pasada prácticamente en cada carrera obtuve medallas. Espero con impaciencia el momento de competir con Martin Fourcade y Emil Hegle Svendsen. Deseo ganarlos en mi país natal”.

También impresionan los progresos de los hermanos Andréi y Serguéi Volkov, de 26 años, que han obtenido buenos resultados en la disciplina freestyle o mogul. La temporada pasada en la Copa del Mundo en Deer Valley, Estados Unidos, Andréi fue el tercero en mogul, mientras que su hermano, Serguéi, quedó en primera posición. Por primera vez desde 2008 un ruso se encontró a la cabeza de este deporte olímpico. En toda la Copa del Mundo el equipo de Rusia ha obtenido diez podios.