La tenista Alisa Kleibánova vuelve a las pistas tras superar un cáncer

Alisa Kleibánova anunció que padecía la enfermedad cuando tenía 22 años. Tras estar casi un año sin entrenar compite de nuevo en a WTA. Fuente: Imago Sport/Legion Media

Alisa Kleibánova anunció que padecía la enfermedad cuando tenía 22 años. Tras estar casi un año sin entrenar compite de nuevo en a WTA. Fuente: Imago Sport/Legion Media

Hace dos años informaron a Alisa Kleibánova de un terrible diagnóstico: padecía la enfermedad de Hodgkin. Y ella se limitó a hacer una pregunta: “Bueno, ¿cómo lo arreglamos?”. Después de someterse durante dos años a quimioterapia y a tratamiento intravenoso Alisa de nuevo salta a las pistas de tenis y sueña con llevarse grandes victorias. 'Moskovskie Nóvosti' entrevistó a Alisa Kleibánova para averiguar cómo se supera al peor adversario: el cáncer.

“Sabes, me gusta estar entre jugadores, en el torneo”, sonríe Alisa. “Siento que éste es mi lugar. Sólo pienso en los partidos y me esfuerzo en mirar el mundo que me rodea con espíritu positivo. Está claro que habrá victorias y derrotas, pero lucharé por obtener de nuevo mis antiguos resultados. Ahora mismo no tengo ninguna limitación con respecto a las horas que puedo pasar entrenando.”

En verano Alisa quiso participar en Wimbledon, pero los británicos le negaron una wild card, prefiriendo invitar a sus tenistas. Como resultado, la primera participación de Alisa en dos años en un Grand Slam fue en el US Open. Pero su auténtico regreso se ha producido ahora: en la recién concluida Copa Kremlin ya ha alcanzado los cuartos de final.

Alisa anunció su enfermedad hace dos años, el día que cumplía 22. Lo hizo mediante una carta abierta en la página web de la WTA, en la que informaba que estaba recibiendo tratamiento en Perugia, Italia, en compañía de sus familiares y amigos más cercanos. El mensaje terminaba con esta frase: “Estaré retirada de la competición durante un tiempo, pero pronto volveremos a vernos”, y una cara sonriente después.

“Durante los torneos no quería anunciarlo para no causar una preocupación innecesaria”, recuerda Alisa. “Todo fue muy repentino y al principio no estaba preparada para contarle a todo el mundo lo que me ocurría. Tenía que asimilar todos los problemas que se me venían encima, el diagnóstico tampoco se determina de un día para otro. Pero cuando no jugué en Roland Garros ni en Wimbledon ya no pude ocultárselo a mis seguidores por más tiempo. No quería que se desataran los rumores, así que elegimos un buen momento”.

El entrenador de Alisa, Julian Vespan, recuerda que cuando se enteró del diagnóstico se quedó conmocionado. Y fue la propia Kleibánova la que mantuvo la calma. “Bueno, ¿cómo lo vamos a arreglar?”, es lo único que dijo la tenista.

Alisa ya llevaba mucho tiempo encontrándose mal y luchando contra los síntomas de un resfriado común. Una vez supo el diagnóstico, al menos tenía una certidumbre, aunque esta fuera trágica. La deportista decidió tratarse de su enfermedad en Italia. Resultó que al lado de su casa, en Perugia, se encontraba uno de los mejores centros oncológicos de Europa. No tuvo que pagar el tratamiento, pues lo cubría su seguro médico.

“No seguía un programa particular: me sometía a sesiones de quimioterapia cada dos semanas y pasaba el resto del tiempo en casa. Análisis, tratamiento intravenoso y de nuevo análisis: todo era bastante pragmático, monótono… y desagradable. Especialmente cuando se me cayó el pelo”, cuenta Alisa y ahora se permite sonreír, recordando esos tiempos difíciles. Tuvo que olvidarse de entrenar durante casi un año. Cualquier carga es incompatible con ese tratamiento: existe el riesgo de contraer alguna enfermedad cardíaca y luego no poder definitivamente volver a dedicarse al deporte”.

Durante la rehabilitación Alisa desapareció por completo de la vida deportiva y redujo al mínimo su contacto con periodistas. En Perugia la visitaron sus colegas Yekaterina Makárova y Vera Zvonariova. También le llegaron palabras de apoyo de Martina Navratilova, quien también superó un cáncer. La WTA también celebró un acto de apoyo a Alisa, durante el cual se recibieron miles de cartas dirigidas a la tenista.

Ya el año pasado Alisa intentó volver a las pistas. Pero ahora ella misma reconoce que fue algo prematuro. Kleibánova ganó su primer partido después de su regreso al torneo de Miami, pero no sirvió de mucho. Como no consiguió clasificarse para el torneo de Roma, Alisa volvió a anunciar que interrumpía su carrera para meditar más a fondo la cuestión de su recuperación. La vuelta de Kleibánova se ha producido definitivamente esta temporada. Se alzó con el trofeo del torneo de la ciudad americana de Landisville, de la categoría ITF de 10.000 dólares.

“Hace unos meses ocupaba el puesto nº 900 del ranking y ahora ocupo el nº 250. Esto ya es algo, me da la posibilidad de jugar en bastantes torneos”, dice Alisa. “El camino será difícil, pero estoy preparada. Después de una interrupción tan larga es imposible no sufrir, pero hicimos lo correcto al comenzar la temporada con torneos “pequeños”. Me puse menos nerviosa y  pude ver lo que me había ocurrido como una prueba. En ese momento no sabía si estaba preparada para jugar partido tras partido.”

Tras atravesar la etapa más complicada de su vida, Alisa pronuncia la palabra que la ayudó a sobreponerse a la enfermedad. La palabra “paciencia”.  Y tener fe en que el resultado sería positivo.

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