El ogro de Bakú quiere presidir la FIDE

Fuente: Photoshot / Vostock-Photo

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El mejor jugador de ajedrez de todos los tiempos, Garry Kaspárov, ha decidido presentar su candidatura a presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE, por sus siglas en francés).

El pasado 8 de octubre, en la reunión de la FIDE que tuvo lugar en Tallin, la capital de Estonia, Kaspárov anunció que, de una vez por todas, quiere coronarse en lo más alto del mundo del ajedrez, también en su faceta política.

Como dijo en una entrevista en su propia página web, "el actual liderazgo de la FIDE no ha sido capaz de aprovechar las oportunidades y de construir un mundo para el ajedrez como el que se merece nuestro gran juego".

La presidencia de la FIDE no es simplemente la presidencia de una federación deportiva. Tiene implicaciones mucho más políticas. 

Florencio Campomanes, el filipino que dirigió la organización entre 1982 y 1985, fue acusado de ser un agente del KGB. 

Y el actual presidente, el millonario Kirsán Iliumzhínov, en el cargo desde hace 18 años, es el presidente de la región rusa de Kalmukia, alguien cercano a Vladímir Putin que en su calidad de presidente de la FIDE se ha reunido con dictadores como el libio Gadafi y el sirio Bashar Al-Asad.

En el 2014, ambos monstruos, Iliumzhínov y Kaspárov, han prometido darlo todo por el juego. 

Las peleas entre Kaspárov y la FIDE están desde hace muchos años en los libros de historia.

En el año 1993, el ruso y el jugador inglés Nighel Short se enfrentaron a la FIDE y crearon la Asociación Profesional de Ajedrez (PCA, por sus siglas en inglés) por sus diferencias con la asociación oficial. Hace cuatro años, se permitió apoyar a su antiguo archirrival, Anatoli Kárpov, en su candidatura fallida a presidente de la FIDE. 

Kaspárov, reconvertido en uno de los líderes de la oposición a Vladímir Putin, es una estrella mediática. Autor de Lo que la vida puede aprender del ajedrez, viaja por todo el mundo dando conferencias sobre cómo aplicar los principios ajedrecísticos al mundo de la empresa.

Pero su principal pasión es la política. En mayo de 1990, participó en la creación del Partido Demócrata de Rusia y participó en la campaña electoral de Borís Yeltsin en los 90. En el año 2005, tras su abandono de los tableros, creó el Frente Civil Unido, un movimiento ciudadano cuyo objetivo era el de “preservar la democracia electoral” en Rusia.

Incluso en el año 2007, el ajedrecista se presentó a la presidencia del país con el partido La Otra Rusia, pero tuvo que anular su candidatura cuando el partido, presuntamente presionado por el oficialismo de Putin, impidió que reuniera los seguidores necesarios para hacerlo. 

En su carrera como ajedrecista, Kaspárov batió todos los récords durante décadas. Durante 19 años (entre 1986 y 2005) fue el número 1 del mundo, más tiempo que ningún otro jugador en la historia. 

Su calificación FIDE es de 2812 lo que le convierte, a pesar de llevar varios años retirado, en el jugador con mayor calificación de Rusia y el segundo del mundo, tan sólo después del jovencísimo noruego Magnus Carlsen que es, a la sazón, su alumno y pupilo.

Kaspárov es un maestro y un genio del mundo del ajedrez. El mundo aún recuerda la tensión que representaron sus finales del Campeonato del Mundo contra Anatoli Karpov y su polémica derrota frente a Deep Blue, la computadora de IBM.   

TEAM Kasparov

La prensa del juego ha asegurado que el millonario nortamericano Rex Sinquefield es quién está detrás, apoyando económicamente las pretensiones del mejor jugador del mundo.

Sinquefield figura, junto con otros nombres del ajedrez, como parte de lo que han dado en llamar el Team Kasparov, un grupo de personalidades que le apoyarán en la consecución de sus objetivos si, finalmente, logra la presidencia. Entre esos nombres está el actual secretario general de la FIDE, Ignatius Leong, así como el Jan Callewaert, presidente de la Fundación Kaspárov Europa, el jeque saudí Mohammed bin Ahmed Al Hamed o Afrika Msimang, la presidenta de la Fundación Kaspárov África.

En su discurso de presentación de la candidatura, Kaspárov dijo: “tenemos que unir el mundo del ajedrez y el resto del mundo”. 

Seis Jugadas Maestras

El programa de gobierno de Kaspárov ha sido titulado Seis Jugadas Maestras. En su plan ha prometido una forma diferente de gobernar el máximo órgano de control mundial del ajedrez.

En primer lugar,ha prometido convertir a la FIDE en una organización transparente, cuya principal función consista en ayudar a las federaciones nacionales a promover el amor por el juego.

Igualmente, ha prometido la apertura de la organización a los patrocinios corporativos para incrementar su presupuesto en un 100 % por cien en los próximos dos años y la profesionalización en el marketing de la organización.

Asimismo, Kaspárov prometió crear un sistema mundial de calificación de los jugadores del mundo, desde los aficionados que juegan por internet a los Grandes Maestros, “desarrollar la próxima generación de jugadores de ajedrez de todo el mundo promoviendo y estableciendo programas educativos de ajedrez” en las escuelas. 

La lucha por la presidencia de la FIDE promete ser tan apasionante como las que unió a Kaspárov y Karpov en los tableros en los 80, pero con el adicional componente de que una victoria del jugador sobre su rival representaría un giro de 180 grados en la forma de trabajar de la Federación Internacional de Ajedrez, una institución generalmente percibida como opaca y críptica.

Pero no será fácil. Hace cuatro años, Iliumzhínov venció a Karpov por 95 votos contra 55. ¿Qué deparará el futuro?

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