El uniforme olímpico ruso, algo más que ropa deportiva

Fuente: Servicio de prensa

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La semana pasada abrió en la Plaza Roja de Moscú la primera de las 8.000 tiendas olímpicas previstas. Lo más vendido son los guantes de colores brillantes con los anillos olímpicos en los dedos.

Desde 1936, año en que se tomó la decisión de que hubiese un uniforme olímpico, el aspecto exterior de los deportistas se ha convertido en una cuestión de imagen estatal, un medio de demostrar el status. Los países más “a la moda” invitaban para el desarrollo del equipamiento a famosos diseñadores. Pierre Cardin e Yves Saint Laurent diseñaron los uniformes de Francia, a los deportistas italianos los vistió Giorgo Armani y a los británicos, Stella McCartney.

Para la Unión Soviética  la indumentaria olímpica era una cuestión muy seria. Según la apariencia de la delegación soviética, el mundo juzgaría el nivel de vida detrás del 'telón de acero'. La decisión del diseño de la indumentaria era una cuestión de Estado y tenía que ser aprobado por una enorme cantidad de instancias diferentes (desde el control de comodidad y ergometría, hasta la correspondencia con los estándares ideológicos). En la creación del equipamiento participaban los diseñadores de la URSS, miembros y colaboradores de la Casa de Moda de toda la Unión.

Los modelos especialmente osados y de vanguardia no eran aprobados. Y tampoco existía el deseo de vestir a los deportistas olímpicos a la última moda, que, por otra parte, estaba bajo una severa censura.

Sin embargo, incluso en tales condiciones, hubo ocasiones en las que los modistas soviéticos (a los que hay que reconocerles su maestría) lograban asombrar al mundo. En 1960, en las Olimpiadas de Invierno celebradas en Squaw Valley (EE UU),  los deportistas soviéticos salieron a recibir los premios con ceñidas camperas celestes y elegantes pantalones azules, algo que estaba censurado en el país ya que estaba considerado como una muestra de sexualidad. Y en 1964, en Innsbruck (Austria) los miembros del equipo soviético bajaron del del avión vestidos con unos lujosos abrigos de piel de una rarísima foca dorada.

En URSS los uniformes olímpicos eran especialmente apreciados. En primer lugar, eran de buenísima calidad. No se podía comparar con la indumentaria cotidiana. En segundo lugar, era una ropa muy patriótica. Conseguir un conjunto de pantalones y chaqueta con la orgullosa inscripción “CCCP” en la espalda era el sueño de todos

La perestroika  y el colapso de la URSS reforzaron aún más el interés por la moda deportiva. Las Olimpiadas se convirtieron en una manera de acercarse a la cultura occidental (y especialmente a la vestimenta) en el interior del país. Las restricciones de muchos años condujeron a un deseo incontenible de vestirse con colores brillantes, al igual que tendencia mundial.

Empezaron a trabajar en los uniformes jóvenes diseñadores “ideológicamente inconvenientes”. Para los Juegos de Invierno de 1984 en Sarajevo el diseño de la indumentaria fue desarrollado por uno de esos diseñadores: Viacheslav Zaítsev. En 1994 y 1996 los uniformes de gala fueron desarrollados por el conocido (y no solamente en Rusia) diseñador Valentín Yudashkin

La tendencia continuó y cada año los deportistas rusos lucían uniformes cada vez más llamativos. En una década la selección rusa paso de vestir una camiseta de punto de excelente calidad al aristocrático polo y pulóveres de purísima lana italiana. Entonces, empresas con nombres mundiales comenzaron a trabajar sobre el diseño.

En Atenas 2004 el uniforme olímpico estuvo diseñado por la empresa Bosco di Ciliegi, que desde 2002 se ocupa de la ropa olímpica de Rusia junto con la casa de moda italiana. Los diseñadores para esa creación se inspiraron en los modelos deportivos soviéticos de los años 1930.

A estas dos empresas se asoció en 2006 la casa de modas Ermanno Scervino. En la ceremonia de apertura de los XX Juegos Olímpicos de Invierno en Turín, los deportistas rusos salieron con estilosos trajes en rojo y blanco, adornados con accesorios reconocidos de Bosco. Esta marca es la misma que vistió en Londres 2012 a la selección española y despertó una gran polémica

En los futuros Juegos Olímpicos en Sochi, la selección rusa, como se espera, vestirá la gama de colores rojo-azul-blanco; sin embargo, el corte y los materiales hasta ahora siguen siendo un misterio.