Tres medallas de plata para los saltadores rusos en Barcelona

Rusia queda segunda en salto en el 15º Fina  Campeonato del Mundo de Natación. Fuente: AP

Rusia queda segunda en salto en el 15º Fina Campeonato del Mundo de Natación. Fuente: AP

El equipo de saltadores rusos se ha llevado tres medallas de plata en el campeonato del mundo de natación que se celebra en Barcelona.

Aunque durante el mundial de natación de Barcelona los saltadores rusos no han sido capaces de ganar ningún oro, debido a la enorme competencia de los deportistas chinos, sin embargo, los entrenadores valoran positivamente la actuación de la selección masculina. Los rusos se quedaron a un paso del oro en 3 metros trampolín, donde Evgueni Kuznetsov se posicionó segundo en saltos individuales. Kuznetsov ganó otra plata en la misma distancia en sincronizados junto con Iliá Zajárov. Víktor Minibayev y Artiom Chesakov quedaron también segundos en 10 metros plataforma sincronizados. Como de costumbre, dominaron los chinos: en Barcelona tuvieron lugar 10 competiciones en diferentes categorías de saltos y los chinos subieron al primer escalón del podio en nueve ocasiones.

“Esta ha sido la temporada más difícil de mi carrera”, - reconocía Minibayev al finalizar la competición. Fue él quien, junto a Chesakov, consiguió la primera medalla para la selección de Rusia en saltos. En la temporada 2013 Minibayev ha disputado seis etapas de la Serie Mundial, viajando a los Emiratos Árabes, a China y a México; también ha participado en el campeonato de Europa y en la Universiada, sin contar otros campeonatos rusos. Quizá sea consecuencia de todo esto que el último día de la competición de saltos en plataforma Minibayev se quedase sin medalla. Serguéi Nazin, que también llegó a la final en esta categoría, declaraba: “Ha sido una temporada muy intensa y desde el principio los resultados han ido empeorando. Evidentemente, el cansancio acumulado afecta bastante”.

 

Víctor Minibáev y Artiom Chesakov de Rusia en la competición de salto sincrinizado de 10 metros en el campeonato del mundo de deportes acuáticos en Barcelona. Fuente: Alexander Vilf/RIA Novosti.

La plata en 3 metros trampolín sincronizados podría haber sido un oro si no llega a ser por dos graves errores cometidos durante su actuación por Zajárov y Kuznetsov, que repetían sus series de 2011 en Shangái. En esta categoría la lucha fue tan dura que Zajárov, ya sin fuerzas, siendo campeón olímpico de saltos de trampolín, no llegó a una final en la que Kuznetsov quedó segundo. “Tras lesionarse en China participó en el campeonato de Rusia, después comenzó a forzar un poco, aumentando cada vez más la tensión. En el campeonato de Europa ganó dos oros. En la Universiada ya no estaba en buena forma, ni mental ni físicamente”, comentaba el entrenador principal de la selección de Rusia, Oleg Záitsev.

El entrenador reconocía que “tenía mucho miedo” por la actuación del campeón olímpico en saltos sincronizados. “Estuve hablado con él y le pregunté cómo se encontraba. Pero ya no estaba bien, falló dos veces: de espalda hacia atrás y de espalda hacia adelante. Así que yo ya estaba preparado psicológicamente para lo que ocurrió”, señala Záitsev.

Záitsev pone un notable al equipo masculino por su actuación en el mundial, y suspende al equipo femenino. Aunque esta segunda valoración corresponde más bien al estado de ánimo con el que el equipo femenino comenzaba la temporada. Antes del mundial se lesionaron las líderes de la selección, Nadezhda Bazhina y Yulia Koltunova. Nadie esperaba los resultados de las debutantes Ekaterina Petujova, Yulia Timoshinina, Daria Govor y Diana Chaplieva. Para los entrenadores era más importante poner a estas jóvenes en el fragor de la batalla y ver cómo se las arreglaban en sus intervenciones a tan alto nivel.

“El equipo femenino no está preparado en estos momentos para obtener resultados sobresalientes. Las chicas lo han tenido difícil al no contar con las líderes. Pero vamos en la dirección correcta: tenemos a una juventud que dentro de dos años podrá aspirar a medallas en el Mundial de Kazán”, explica Záitsev.

Los entrenadores rusos han prometido a los deportistas aumentar sus vacaciones tras una temporada tan dura. Los saltadores entrenarán en casa y la concentración para los líderes del equipo comenzará un poco más tarde de lo normal. Sin embargo, en agosto ya tienen a qué dedicarse. “En agosto tenemos tres bodas y media”, confirmaba a la prensa Minibayev, que se casará con la asistente de entrenadores de sincronistas Elena Ternovskaya. También se casan Bazhina y Kuznetsov. Por su parte Zajárov, que se casó el año pasado, también ha querido volver a celebrarlo este verano, invitando a todos a una fiesta.

“El matrimonio contribuye mucho al trabajo de los atletas. Y si vienen niños, es fantástico. He recibido varias invitaciones a bodas y asistiré a ellas encantado”, añadía Záitsev.  

Artículo originalmente publicado en ruso en RIA Novosti.