Comienza en Moscú la Copa del Mundo de rugby 7

Fuente: Alekséi Filíppov / Ria Novosti

Fuente: Alekséi Filíppov / Ria Novosti

La sexta edición de la Copa del Mundo de rugby 7 comienza el viernes en el estadio olímpico Luzhnikí de Moscú. En este campeonato, que dura tres días, participarán 24 selecciones masculinas y 16 selecciones femeninas. Se trata de un nuevo deporte olímpico.

Será la tercera participación en una Copa del Mundo para la selección rusa. En 2001 consiguió un premio de consolación para los equipos que ocupan la segunda y tercera posición en cada grupo, y en 2005 quedó cuarta... en su grupo. Por su parte, la selección femenina ocupó el tercer puesto en su grupo y perdió en semifinales en su primera actuación en la Copa, que tuvo lugar en 2009 en los Emiratos Árabes Unidos.

En rugby 7 el espacio libre en el campo es dos veces mayor que en el rugby clásico. Este juego de velocidad provoca un desgaste físico mucho mayor, por lo que en las fases previas de las competiciones internacionales oficiales los partidos tienen dos tiempos de siete minutos cada uno, mientras que en la fase decisiva cada tiempo dura de diez minutos.

En el rugby masculino hay una gran competitividad, ya que de los 24 equipos que figuran repartidos en seis grupos en la fase inicial, únicamente participan en la ronda final por la copa ocho equipos. La selección de Rusia figura en el mismo grupo que las selecciones de Sudáfrica, Holanda y Japón. Si los rusos consiguen pasar de fase de grupos al play-off será un gran logro.

“Si llegamos a la eliminatoria nuestro equipo habrá alcanzado un importante resultado. Pero nuestro objetivo es salir a cada partido para ganar”, declaraba a la agencia R-Sport el entrenador de la selección, Alexander Alexeyenko antes del comienzo del torneo.

“No esperamos tener ningún partido fácil, - considera el ala del club inglés Northampton y de la selección de Rusia Vasili Artemiev. – Tendremos que luchar contra todos y cada uno de los rivales. A diferencia del rugby clásico, en dos tiempos de siete minutos cada uno los momentos de gran intensidad ocurren con mucha mayor frecuencia en el partido”.

Mucho mejor pintan las cosas para la selección femenina de Rusia, dirigida por Pável Baranovski, hasta hace poco entrenador del equipo masculino de rugby 7. Dos semanas antes de la Copa del Mundo las rusas se convertían en campeonas de Europa, ocupando el segundo puesto en la primera etapa y el primer puesto en la segunda etapa de la serie europea Grand Prix. Las jugadoras rusas comparten grupo con Inglaterra, Francia y Japón.

“El objetivo más importante es quedar entre los ocho mejores equipos del torneo para poder participar el año que viene en todas las etapas de la serie Mundial. Después iremos más allá, pero me gustaría ver a las chicas en el partido final del torneo, ya que reúnen las condiciones para ello”, comentaba Baranovski antes del inicio de la competición.

El interés por el rugby 7 crecerá inevitablemente tras su reciente inclusión en el programa de los Juegos Olímpicos 2016 en Brasil. “Esta decisión olímpica nos ha dado un increíble empujón para el desarrollo de este deporte. El rugby formará parte de los programas escolares, se ha incrementado el apoyo estatal a los equipos masculinos y femeninos”, declaraba el director ejecutivo del International Rugby Board, Brett Gosper.

Otra de las pruebas del interés por el rugby de los espectadores moscovitas es que dos días antes del inicio del torneo se habían vendido 108.000 entradas para los tres días. 

Artículo basado en materiales de RIA Novosti y Rossiyskaya Gazeta.