El rally retro Pekín-París 2013 recorre el interior de Rusia

Alrededor de noventa automóviles retro se detuvieron en Ekaterimburgo para pasar la noche, luego cruzaron los montes Urales y se dirigieron al oeste de Rusia. Los siete días de difíciles caminos por Mongolia fueron una dura prueba tanto para las personas como para los vehículos. Sin embargo, casi todos los participantes a los que se les preguntó sobre esto contestaron que venían por las aventuras y el reto. El trayecto a través de Rusia no es difícil, pero, aun así, hubo pruebas que resultaron difíciles para los participantes.

Fuente: avtoretro.com

En el rally Pekín-París 2013 compiten 96 equipos de 26 países. La mayoría son australianos, estadounidenses e ingleses. Hay un equipo de Japón y, por primera vez, hay polacos y rusos. Muchos de los equipos están compuestos por familias: padres e hijos, hermanos, parejas casadas. La mayoría de los participantes cuentan con sus propios blogs y cuentas en redes sociales en donde comparten sus impresiones sobre el rally

Por ejemplo, los austríacos Willy Hopflinger y Norbert Thurner escriben sobre sus primeros kilómetros por los caminos de Rusia en un Packard Six de 1939: "Estamos atravesando la verdadera Rusia, pasamos frente a pequeñas casas de madera y jardines. Esto se parece mucho a como era todo en casa hace 50 años. Se nos presenta un paisaje maravilloso de montañas y valles. Todo lo verde nos recuerda a Austria. Me parece que es nostalgia".

En cada ciudad los participantes son recibidos por voluntarios de los clubes de automóviles locales. Ayudan a reparar los autos e, incluso, confeccionan piezas completamente nuevas en sus talleres particulares para reemplazar las piezas rotas. Muchos de los participantes llevan consigo recuerdos de Mongolia, como cráneos con cuernos de animales, que abundan en el desierto.

La mayoría, llegar a Ekaterimburgo, sueña con una cerveza, una ducha y poder dormir. "¿Dónde está la cerveza?", fue lo primero que preguntaron al público los austriacos Ingo Strolz y Werner Gassner desde su inmenso American La France. El automóvil de 1917 posee un motor de 14 litros y dimensiones monstruosas.

Los canadienses Kim Widrick y Len Treeter, en su Chevrolet Impala de 1960, estuvieron mejor preparados. Se bajaron del auto con sus sombreros de vaqueros y enseguida abrieron dos latas de cerveza. Len se dedica al negocio del procesamiento de la madera, y Kim restaura autos. Dicen que se imaginaban a los rusos maleducados y poco afables, pero en su camino se han cruzado con personas abiertas y dispuestas a ayudarlos. Es la primera vez que hacen una travesía de esta índole. El auto está en buenas condiciones, y ellos mismos se sienten bastante bien.

Los participantes deberán recorrer 12.247 kilómetros. El organizador de la ruta, Kim Bannister, recordó que en 2007 el rally ya había pasado por Rusia. Esta vez los organizadores se propusieron no solo transitar las carreteras principales del país, sino también visitar las regiones menos conocidas.

La mitad del recorrido ya quedó atrás. Pero no fue así para el equipo ruso registrado con el número 61. Borís Lytkin y Evgenii Smirnov, con su Moskvich-412 de 1979, fueron los únicos participantes que llegaron a Pekín por su cuenta.

El resto de los participantes llevaron sus coches en autotransportes o en barcos. Pero eso no es todo, el automóvil ruso recorrerá el camino dos veces. Desde París hasta su hogar, la ciudad siberiana de Barnaul, los rusos regresarán también en su Moskvich. "Lo decidimos así, no porque seamos tan originales, sino para economizar", explica Evgueni Sminnov.

En los caminos de Mongolia algunos de los equipos abandonaron la carrera. Por ahora el Moskvich, a pesar del doble off-road por el desierto, se sigue manteniendo entre los líderes. "El resto de los participantes bromeaban sobre nosotros en sus blogs: 'Los rusos llegan al estacionamiento, limpian las luces y se van a dormir mientras que el resto se queda a reparar sus coches", comenta Evgueni. Realmente, el automóvil y el equipo N.° 61 no tuvieron problemas serios.

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Lamentablemente, tuvo lugar una tragedia. En el trayecto entre Omsk y Tiumén uno de los automóviles, el Chevrolet C10, tuvo un accidente. En una colisión frontal fallecieron el conductor del Volkswagen Polo que se cruzó de carril, su hijo de tres meses y la participante Emma Wilkinson, de Gran Bretaña. Junto con ella, en el rally participaban su marido y dos hermanos.

Debido a la tragedia suspendieron parte de la competición, pero posteriormente l viaje continuó. El rally Pekín-París finalizará el 29 de junio. Antes de que eso ocurra, los participantes recorrerán muchos kilómetros de carreteras en Rusia, Ucrania, Eslovaquia, Austria y Francia.