Vicente del Bosque: “Trabajo como si tuviera un conjunto de instrumentos”

El seleccionador español concede una entrevista a un medio ruso. Fuente: ITAR-TASS

El seleccionador español concede una entrevista a un medio ruso. Fuente: ITAR-TASS

Vicente del Bosque, el mejor entrenador del mundo según la FIFA, comenta a Izvestia cómo trabaja y qué opina sobre el fútbol ruso

Observando cómo ha trabajado con el Real Madrid y cómo está entrenando ahora a la selección española, da la impresión de que su principal criterio es el de no molestar a los futbolistas, que ellos solos ya harán todo lo que tienen que hacer para conseguir la victoria.

¿Eso parece? (Sonríe). Vayamos por orden. Sinceramente, cuando terminé de jugar con el Madrid, tras “servir” al club como jugador 18 años, no creía que me consagraría al mundo del fútbol profesional. 

Trabajé con los equipos juveniles del Real Madrid enseñando a los chicos que prometían y después me convertí en el entrenador del club. Si da la impresión que usted ha comentado antes...pues debe de ser que se me da bastante bien. 

Parto de la base de qué y cómo es lo que el jugador puede aportar al campo, al equipo. Trabajo con este conjunto de habilidades, como si fuera un conjunto de instrumentos. 

Además, el entrenador tiene que hacer que los jugadores lo sientan como una persona cercana, como un amigo. Se podría decir que intento no molestar pero las decisiones las tomo yo y también soy el que tengo la obligación de hacerlas llegar a los jugadores. E insistir en que se cumplan. De otro modo es imposible.

Todo el mundo conoce perfectamente cómo juega la selección española. Entonces, ¿por qué nadie la puede superar?

Sí, jugamos de la misma forma, con el mismo estilo desde hace unos cuantos años y no lo cambiamos. ¿Y por qué lo tendríamos que hacer si eso nos trae la victoria? Claro que existen muchas variantes  y esquemas de movimientos en el fútbol y sabemos jugar de formas distintas pero, en primer lugar, tengo en cuenta las capacidades del jugador con el que trabajo, no lo vuelvo a enseñar de nuevo. Durante los últimos años a casi todos nuestros jóvenes los enseñan a jugar precisamente como lo hace el primer equipo de la selección, mire los equipos de 17, 19 y 21 años.

Su contrato con la selección termina en el 2014, justo después del Mundial de Brasil. ¿Ha decidido poner punto final? ¿Cree que si gana el segundo Mundial no podría conseguir el tercero? 

Todavía no hemos llegado al mundial y tenemos que clasificarnos. No soy partidario de anticiparme: tenemos muchas posibilidades de llegar pero mientras el trabajo no esté completado al 100% no se puede decir que ya está hecho.

Si le llega una oferta, por ejemplo, para entrenar la selección de Rusia, ¿la aceptaría?

No. No habrá más selecciones ni clubes. La selección española es mi último equipo. Trabajaré en ella hasta el 2014 o hasta el 2015... o quizás hasta el 2018.... No importa. Pero eso es todo.

¿Y si la oferta llega de Anzhí? Los honorarios que paga ese club, no los pagan en ninguna otra parte del mundo... 

¡No, no! Continuamente me “mandan” a Rusia, o a Israel, o a otro lado...

Por cierto, hablando de la selección de Rusia, ¿cómo veía el equipo durante la Eurocopa 2012 y ahora con Capello?

Rusia ha tenido muy buenos entrenadores. Fabio es una persona muy digna. Lo conozco bien, hace muchos años que somos amigos ya que él trabajó durante un tiempo en el Real Madrid. 

Creo que sus ideas todavía traslucen en el club madrileño. Me parece que puede inyectar muy buenas cualidades a la selección rusa. Obtuvo buenos resultados con el Madrid y ya los está consiguiendo con Rusia, su selección va primera en su grupo y tiene muchas posibilidades de llegar a la fase final del Mundial. En general me gusta el fútbol ruso, incluso diría que ha dejado huellas apreciables en el fútbol mundial.

¿Se refiere a la selección de la Unión Soviética?

No, no me remito a la historia tan lejana, me refiero a la selección rusa. Los rusos no han ganado campeonatos del mundo o de Europa pero han mostrado un buen fútbol y han logrado determinados éxitos. 

Usted jugó con el Real y entrenó al Real pero la base de la actual selección es el Barcelona...

Simplemente convoco a los mejores y da igual a qué equipo representen. De hecho si quisiera convocar a más jugadores del Madrid, no podría ser, ya que tienen pocos españoles. 

Casillas, Ramos, Albiol, Arbeloa, Xabi Alonso. De momento no hay otros jugadores con el nivel necesario. El club toma como punto de referencia a los extranjeros: Marcelo, Coentrao, Khedira, Cristiano Ronaldo, Higuaín, Di María, Pepe... 

Mi criterio de selección es simplemente la calidad del deportista: si es bueno o es flojo. Este es mi único principio a la hora de seleccionar. ¿Para mí qué diferencia hay en el nombre del club al que pertenecen? Y los del Barcelona...pues además en su club también juegan de la misma forma que profesa la selección.

¿Si no hubiera sido futbolista qué hubiera sido? 

La verdad es que no lo sé. Siempre me interesé por el fútbol, era mi vida.  Llegue al Real a los 16-17 años. ¿A esa edad se piensa en el futuro? Al menos yo no pensaba, jugaba al fútbol. Después llegué a ser entrenador. Y a partir de ahora el tiempo que me quede me dedicaré a promocionar este deporte.  

¿Sólo puede ser buen entrenador aquel que fue buen futbolista?

No estoy seguro de que sea tan indispensable. Es evidente que el hecho de haber jugado a un alto nivel es una excelente ayuda, una base. De todas formas yo no recomendaría que se valore la actividad de un buen entrenador en función del tipo de jugador que fue.

Los clubes españoles ahora tienen buenas canteras donde preparan a excelentes jugadores. ¿España tendrá siempre hegemonía en el fútbol europeo y mundial?

No es posible ganar siempre pero estar entre los mejores sí. Y no veo motivos para decir que en un futuro cercano saldremos del grupo de los líderes. A su nivel nuestros jóvenes juegan bien y cuando llegan al primer equipo de la selección  se sitúan rápidamente. En cualquier grupo de edad y en cualquier competición España se encuentra entre los aspirantes a la victoria. Aunque no se puede descartar totalmente la posibilidad de cometer errores o de tener mala suerte. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Izvestia.