Los clubes de fútbol pagarán un impuesto por contar con entrenadores extranjeros

Fabio Capello, entrenador de la selección rusa. Fuente: ITAR-TASS

Fabio Capello, entrenador de la selección rusa. Fuente: ITAR-TASS

A partir de la próxima temporada, los clubes dirigidos por un entrenador extranjero estarán obligados a pagar un impuesto especial. La Federación Rusa de Fútbol tomó esta decisión el pasado 5 de abril argumentando que el dinero recaudado se dedicará a programas de desarrollo de fútbol infantil y juvenil. Representantes de algunos clubes han calificado de “punitiva” la medida y han declarado que no tiene nada que ver con “el funcionamiento del mercado”.

El pasado 5 de abril el Comité Ejecutivo de la Federación Rusa de Fútbol (RFS en sus siglas en ruso) tomó una decisión importante para el futuro de este deporte: a partir de la próxima temporada, todos los clubes en los que trabaje un entrenador extranjero empezarán a pagar un impuesto especial. 

El equipo que cuente con un especialista extranjero para el puesto de primer entrenador estará obligado a abonar a la RFS cinco millones de rublos (160.000 dólares), si participa en la Premier League, y 2,5 millones (80.000 dólares) si lo hace en la segunda categoría. En la actualidad siete de los 16 equipos de la Premier rusa están dirigidos por entrenadores foráneos. Entre ellos hay figuras conocidas internacionalmente como Luciano Spalletti, Guus Hiddink, Dan Petrescu y Slaven Bilić. 

Se supone que el dinero que se ingrese con este impuesto irá destinado a apoyar a los especialistas rusos en fútbol infantil y juvenil, así como al desarrollo de un sistema de preparación y mejora de la cualificación de los entrenadores rusos.

Estas normas no afectan a los managers declarados antes de la temporada 2013-14. “Es un único pago a la firma del contrato con el entrenador. También atañe a los entrenadores con doble nacionalidad. Y no hablamos solo de los primeros entrenadores en los clubs”, ha explicado el presidente de la RFS Nikolái Tolstij. 

La RFS espera reforzar su presupuesto gracias al cobro establecido a cuenta de los entrenadores extranjeros. El presupuesto de la principal organización futbolística rusa no está en una situación financiera ideal. El anterior presidente de la RFS Serguéi Fúrsenko abandonó el puesto el pasado verano y dejó tras de sí una deuda de 800 millones de rublos (unos 25 millones de euros). Además, la RFS sigue sin tener un patrocinador general.

Mijail Guershkóvich, presidente de la Asociación de Entrenadores Nacionales, fue quien presentó la iniciativa y cree que sus beneficios no son solo económicos: “Esta idea se ha estado madurando desde hace mucho. En Rusia, más de 50 entrenadores con licencia PRO están sin trabajo, la Premier rusa está llena de managers extranjeros. La política de nuestro estado es defender la producción nacional, y hoy el Comité Ejecutivo de la RFS ha respaldado unánimemente mi iniciativa, lo que dice mucho”. En su opinión, el nuevo impuesto no va a ser oneroso para los grandes clubes, mientras que para los equipos con presupuestos pequeños será un buen estímulo de cara a elegir un entrenador ruso. 

En la comunidad futbolística rusa la iniciativa se ha recibido con ambigüedad. Konstantín Remchukov, presidente del consejo de directores del Anzhi, ha declarado a Kommersant que, bajo su punto de vista,  la decisión de la RFS “tiene un deje a la práctica soviética de las exacciones” y puede verse como una “acción punitiva”. 

“Si entendemos la organización de un club de fútbol como un negocio, entonces hay que buscar que todos los elementos de dicho negocio sean los mejores. Si te gastas decenas de millones de dólares en los jugadores, pero no les pones un entrenador de primera clase, entonces caerá la calidad de todo el activo en su conjunto”, ha señalado Remchukov. 

El Secretario General del Sindicato de Futbolistas y Entrenadores de Rusia, Nikolái Grammátikov, coincide con Mijaíl Guershkóvich en que el nuevo impuesto es “un dinero realmente insignificante para los clubes de la Premier League”. Junto a esto, al igual que Konstantín Remchukov, ha señalado que “el desarrollo del fútbol debe hacerse basándose en los principios del mercado, solo entonces será efectivo. En este caso estamos hablando de una medida no mercantil”. 

Realmente crítica ha sido la respuesta vía Twitter del presidente y propietario del club Krasnodar, el hombre de negocios rusos Serguéi Gálitski: “Calificamos este resolución de 'sueldo para Guershkóvich'. Nuestro club no tiene intención de pagarle”. 

Mientras que el centrocampista del Zénit de San Petersburgo y de la selección rusa Román Shirókov, famoso por sus declaraciones, ha reaccionado con ironía ante la decisión de la RFS: “¿Dónde  está el impuesto por los futbolistas extranjeros? ¿Por qué es solo por los entrenadores? ¿Y por qué se han quedado fuera los directores deportivos?”, pregunta el futbolista en su página de Twitter. 

Artículo elaborado con material de KommersantyRIA Novosti.

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