Fabio Capello: “En Rusia soy feliz”

Entrevista con el veterano entrenador italiano de fútbol que entrena a la selección rusa. Fuente: AP

Entrevista con el veterano entrenador italiano de fútbol que entrena a la selección rusa. Fuente: AP

Después de varios meses trabajando con la selección rusa, Fabio Capello ha logrado el mejor inicio en la fase de clasificación para la Copa Mundial en toda la historia del equipo. El otoño pasado, el combinado ruso, tras experimentar un cambio radical con la llegada del italiano, ganó los cuatro partidos que le tocó jugar y ahora aventaja en cinco puntos a los principales favoritos de su grupo, la escuadra portuguesa. Por tanto, Rusia tiene, por primera vez en doce años, grandes oportunidades de estar en la cita mundialista. Pero en la víspera del partido contra Irlanda del Norte, Capello no quería alegrarse antes de tiempo.

Sr. Capello, ¿con qué sentimientos enfrenta el encuentro con Irlanda del Norte? ¿Tiene confianza en sus fuerzas?

A un entrenador nunca le debe faltar la seguridad. De lo contrario, mejor que se busque otro trabajo. Creo que para nosotros será el partido más importante. Irlanda del Norte empató con los portugueses en casa y, para nuestro equipo, el viaje a Belfast será la prueba más seria. Tengo grandes esperanzas en que los jugadores lleguen en un óptimo estado de forma. El problema es que este año no han tenido muchos partidos oficiales. Para mejorar las condiciones físicas, se necesita más práctica.

Algunos aficionados consideran que la escuadra rusa ya tiene garantizada su participación en la Copa Mundial. ¿No hay peligro de que esta confianza excesiva se contagie a los jugadores?

(Sonríe) No. Porque cinco puntos de ventaja son claramente insuficientes. Hemos jugado cuatro partidos en total y por delante aún tenemos otros seis. Será muy difícil llegar al Mundial. Sí, hemos tenido un buen comienzo y nos hemos distanciado de los portugueses. Pero el proceso clasificatorio es un camino largo.

Lleva trabajando medio año en Rusia. ¿Tiene aquí todo lo que esperaba?

Me encontré con ciertas dificultades al principio, cuando había que escoger el mejor lugar en Moscú para las concentraciones antes de los partidos en casa. Estuve mirando la ciudad deportiva de Kratovo, donde tiene su sede el Anzhi, pero al final nos decidimos por el Swissotel y nos entrenamos en el estadio Torpedo. Para nosotros, ha sido una elección muy acertada. Además, cuando jugamos el último partido en el Locomotiv, el campo no era de la mejor calidad. Y preferimos celebrar el próximo encuentro en Luzhniki. Bueno, el próximo año será todavía más difícil, cuando se cierre Luzhniki y no queden estadios en Moscú (sonríe). Por eso, tenemos previsto jugar en San Petersburgo contra Luxemburgo e Israel.

¿Qué le parece el tiempo en Rusia? Hace unos días Moscú se inundó de nieve.

Me gusta. Sólo una vez el tiempo estropeó un poco mi estado de ánimo. Pero no veo nada terrible en una nevada de dos días.

Es un gran amante de la cultura rusa. ¿Se siente bien en Moscú? ¿Tiene tiempo para ir a la ópera o a exposiciones de arte?

Sí, sin problemas. Estoy feliz aquí. Mi mujer vive conmigo en Moscú. Hemos alquilado un apartamento en el centro de la ciudad porque no me gustan los hoteles. Se puede decir que odio la vida en los hoteles, me deprimen­. Me gusta la libertad que te proporciona vivir en un piso privado. Allí puedes pasar el tiempo como te guste: comiendo, bebiendo, escuchando música.

Circulan leyendas sobre su severidad. ¿En qué consisten sus reglas? ¿Hay una lista de cosas que sus jugadores no deben hacer?

Son reglas completamente normales para cualquier deportista. Lo más importante es el respeto. El respeto a las reglas, a la agenda del día, a todas las personas con las que trabajas. Sin respeto no se consigue nada. Dígame, ¿por qué todos deben esperar para desayunar a una sola persona que se ha quedado dormida? Recuerdo en 1972 cómo llegaban a la comida los jugadores del legendario Ajax con Cruyff. Se sentaban a la mesa todos juntos, idénticamente vestidos. Si quieres crear un equipo único hay que hacer algo. Uno no merece cosas extraordinarias sólo porque sea una estrella. Se es estrella en el campo de fútbol, donde hay que estar al más alto nivel y dar resultados. Pero lo mejor es cuando los futbolistas más importantes aglutinan a su alrededor a todos los demás, crean un grupo unido. Esto no lo hace el entrenador, sino ellos mismos. Me acuerdo de Baresi, Maldini, Van Basten, Hierro, Raúl, Beckham. Se comportaban fuera del terreno de juego con una gran sencillez, eran como todos. Esa es la manera de comportarse que necesitamos. No estrellas mimadas que precisen un tratamiento especial. Se trata de una regla sencilla. Respeto, respeto y, una vez más, respeto.

¿Qué puede decir de la mentalidad de los futbolistas rusos? ¿Se diferencia de la que se encontró en Italia, España o en Inglaterra?

Diría que no. La forma de vida depende sencillamente de lo que está aceptado en tal o cual país. En España es normal irse a dormir a las dos de la madrugada y sentarse a cenar a las diez de la noche. Los italianos son un poco diferentes. Después del partido prefieren ir a las discotecas y pasar allí la noche. A los ingleses les gusta reunirse con todo el equipo para beber un poco. Es su estilo de vida. Pero, una vez más repito, lo más importante es el respeto a las normas. Cuando uno se prepara para competir, tiene que emplearse a fondo en los entrenamientos, intentar constantemente mejorar algo. Por eso, cuando el equipo pasa algunos días juntos, su horario consiste en trabajo, sueño y comida. Y también en crear un espíritu de mando.

¿Cuántos partidos de fútbol ve por semana? ¿Los cuenta alguna vez?

Déjeme pensar. La semana pasada el único día que no vi fútbol fue el viernes, porque ese día no hubo partidos. El fin de semana y el lunes, los partidos del campeonato de Rusia. De martes a jueves, las competiciones europeas. Es normal, es mi trabajo.

¿Qué es lo que más le ha impresionado del fútbol en los últimos años?

Según mi percepción de la historia del fútbol, se han dado tres pasos muy grandes. El primero lo dio el Ajax y Cruyff a principios de los años setenta. Ese fútbol total con una presión fantástica. Luego, el Milán de los tiempos de Arrigo Sacchi y míos. Hicimos algo nuevo desde el punto de vista de la presión, un juego muy compacto. El tercer paso lo ha dado el actual F.C. Barcelona. Es un nuevo estilo, realmente diferente. Otros también inventan cosas nuevas. Pero lo realmente global lo han hecho estos tres equipos que he nombrado.

¿Para el próximo paso tendremos que esperar todavía veinte años?

¿Quién sabe? (Se ríe) Seguramente. Ya veremos cuándo llegará alguien que aporte nuevas ideas. Realmente, es un tema muy interesante.

Artículo publicado originalmente en ruso en Rossíyskaya Gazeta.