Reclutas de cuatro patas: los perros que sirven en el ejército

Fuente: Ria Novosti / Egor Eryómov

Fuente: Ria Novosti / Egor Eryómov

En el centro de adiestramiento de perros auxiliares N.º 470 se prepara la élite de las tropas caninas. Actualmente, hay más de 400 futuros expertos en la última etapa de preparación militar. Es es necesario estudiar seis meses, superar un curso de preparación militar general y veterinaria.

La especialización en cinología, estudio relativo a los perros, es una de las más prestigiosas dentro del ejército, de ahí que el Ministerio de Defensa prefiera que estos tengan una especialización asociada en el ámbito civil, como veterinaria o zootecnia.

También se tienen en cuenta las cualidades personales del candidato: las posibilidades de convertirse en cinólogo son mayores entre las personas pacientes, dóciles, cumplidoras y capaces de soportar trabajos monótonos, pues el adiestramiento de perros implica la repetición constante de órdenes y actividades.

La elección de la persona adecuada supone la mitad del éxito en este binomio laboral entre el hombre y el perro, ya que en las etapas iniciales de entrenamiento pueden producirse numerosos roces entre ellos que, sin duda, afectarán a la ejecución de las tareas. 

En el criadero de perros ‘Estrella Roja’, que se encuentra en el centro de especialización 470, se desarrolló en 1954 una nueva raza: el terrier negro. A esta raza también se la conoce como ‘el perro de Stalin’.

“Lo más difícil, por raro que parezca, es la preparación inicial”, cuenta a RBTH Vadim Popov, que sirvió en el centro de especialización 470 durante el servicio militar obligatorio.

“El proceso general de adiestramiento apenas se diferencia del civil: se enseña a los perros a caminar junto a su adiestrador, se les acostumbra a llevar collar y correa, practican saltos, subida por escaleras verticales y natación. Al comienzo de la relación con el animal se cometen errores: por ejemplo se suelen dar mal las órdenes y el perro no las comprende; o bien, se sobrestima la capacidad del animal y se le dan órdenes demasiado exigentes”, afirma. 

No obstante, cuando los ‘cuadrúpedos de la guerra’ se retiran, una comisión especial los envía a las casas de los militares para garantizarles una ‘jubilación’ digna.

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