El número de auroras boreales aumenta en 2015

A finales de diciembre se produjeron unas potentes erupciones solares. Fuente: Lori / Legion Media

A finales de diciembre se produjeron unas potentes erupciones solares. Fuente: Lori / Legion Media

Según los astrónomos este año se podrán observar más auroras boreales en el norte de Rusia. El fenómeno se debe a un aumento de la actividad solar, que ocurre cada 11 años.

El año pasado, en las partes de Rusia situadas más allá del Círculo Polar Ártico hubo más auroras boreales que de costumbre. Esta tendencia también se mantendrá en 2015, según los astrónomos. Los científicos lo relacionan con el aumento de la actividad solar, que ocurre cada 11 años. Sin embargo, este bello fenómeno natural no es inocuo y puede afectar al estado físico de las personas y a la comunicación por radio. 

A finales de diciembre  en la región de Múrmansk,  en el noroeste de Rusia, se podían observar auroras boreales hasta cinco veces por semana. Los fotógrafos iban a las zonas rurales con todo su equipamiento con la esperanza de hacer fotografías espectaculares. Los astrónomos, tanto profesionales como aficionados, pasaban horas pegados a los teleescopios, observando el comportamiento poco habitual de las estrellas.

Según los científicos, el Sol acaba de llegar a un punto álgido de actividad. El anterior tuvo lugar en el año 2000. Después le siguió una disminución de la actividad y el campo magnético del Sol comenzó a reestructurarse. Durante este periodo, los astrónomos captaron una gran cantidad de estallidos en la superficie.

 

Fuente: Iván Dementievski

"Durante la segunda mitad de diciembre, registramos fuertes erupciones solares de clase M. Esto quizá no diga demasiado a una persona de a pie, pero para establecer una comparación, la bomba de Hiroshima tenía una carga equivalente a 20 kilotones de dinamita. Imagina que millones de bombas similares explotan a la vez. Esa es la fuerza de estas erupciones solares", declara Víktor Troshenkov, director de la sociedad astronómica de la región de Múrmansk.

Para ser precisos, las cifras son de miles de millones y billones de explosiones como la de Hiroshima. Aunque, por lo que respecta a la actividad solar, la clase M (o moderada) no es la erupción más potente. A finales de diciembre los astrónomos registraron unos estallidos diez veces más potentes, de clase X, que causaron interrupciones en las comunicaciones de radio de alta frecuencia en Australia.

"Cuando se cruzan las líneas magnéticas en la superficie del Sol, ocurre algo parecido a un cortocircuito. Es como cruzar un cable positivo y negativo, hay un chispazo.

Chispazos parecidos, aunque mucho más potentes, son los que ocurren en la superficie solar", explica Stanislav Korotki, director de investigación del observatorio Ka-Dar.

Las erupciones aumentan las corrientes de viento solar, es decir, las corrientes de partículas cargadas que emite el Sol. Si estas se dirigen hacia nuestro planeta, la atmósfera produce tormentas electromagnéticas y auroras boreales. En 2015, en las partes de Rusia situadas por encima del Círculo Polar Ártico, las regiones de Múrmansk, Chukotka y Taimir, se podrán ver con asiduidad auroras boreales. 

El aumento de la actividad solar no solo causa interrupciones en las comunicaciones por radio sino que también supone un peligro para los satélites y los astronautas. Además, es posible que afecte a los mayores de 60 años que sufren por los cambios en la atmósfera y a las personas que han sufrido lesiones en la cabeza. Aunque una persona en condiciones normales de salud no notará los efectos de estas tormentas espaciales.

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