Un proyecto para tener la energía del Sol en la Tierra

El ITER es un reactor termonuclear experimental que cuenta con la participación de Rusia, la UE, India, China y EE UU. Fuente: AFP / East News

El ITER es un reactor termonuclear experimental que cuenta con la participación de Rusia, la UE, India, China y EE UU. Fuente: AFP / East News

El proyecto para la construcción de un reactor termonuclear experimental (conocido como ITER) se encuentra en fase activa de confección de piezas. Ya se están levantando en Francia las paredes del edificio que albergará el reactor y los participantes del proyecto discutieron el pasado mes en San Petersburgo los últimos logros en este ámbito.

En la FEC 2014 celebrada el mes pasado en San Petersburgo se habó largo y tendido sobre el ITER, un proyecto para la creación de un reactor termonuclear experimental de carácter internacional puesto en marcha conjuntamente por la Unión Europea, Rusia, China, la India, Japón, Corea del Sur y EE UU en la ciudad francesa de Caradache.

La idea del ITER surgió en Rusia. En 1985, Evgueni Vélijov propuso a los científicos de Europa, Estados Unidos y Japón en nombre de la URSS la creación conjunta de un reactor termonuclear basado en un aparato ideado por los científicos soviéticos, el TOKAMAK: una ‘cámara toroidal con bobinas magnéticas’ capaz de retener el plasma, lo que resulta imprescindible para la fusión termonuclear controlada). Y ya en 1986, se llegó a un acuerdo en Ginebra para diseñar una instalación que más adelante recibiría el nombre de ITER. En 2011 se inició la construcción del aparato.

Cada país —a excepción de la Unión Europea, que se encarga del 45 % del proyecto—contribuye con una participación del 9,09 %. Se trata del primer intento a gran escala de generar electricidad por medio de la fusión nuclear, el fenómeno resultante de la unión de varios núcleos de hidrógeno (que se observa, por ejemplo, en el sol). En caso de éxito, la humanidad obtendrá una fuente de energía prácticamente inagotable, barata y segura.

De momento, el proyecto está atravesando dificultades, y es que la construcción del edificio principal en Francia lleva un retraso 30 meses. Hasta el momento solo se han colocado los cimientos y ahora se están empezando a levantar las paredes del edificio.

El retraso se debe a que se trata de la primera instalación de este tipo en el mundo, por lo que resulta difícil prever los posibles contratiempos. La elección de materiales especiales también provoca aplazamientos forzosos, teniendo que empezar de cero en algunas ocasiones.

Por otra parte, los investigadores rusos han anunciado en el foro la puesta en marcha de un nuevo proyecto internacional. El presidente del Centro de Investigación Internacional del Instituto Kurchatov, el académico Yevgueni Velijov, propuso la construcción de una instalación de muestra con un reactor híbrido.

Este tipo de reactores debe combinar las características de un reactor nuclear convencional (cuyo funcionamiento se basa en el principio de división de los núcleos atómicos pesados) y las de uno termonuclear (que funciona por fusión de dos núcleos ligeros en uno más pesado). Esto permitiría reducir los problemas asociados con la seguridad, los residuos radiactivos y otro tipo de emisiones perjudiciales.

“En un reactor como este se utiliza una cantidad mayor del combustible habitual en este tipo de instalaciones, pero se reducen significativamente los residuos. Los sistemas híbridos podrían recibir el calificativo de ‘verdes’, ya que permiten evitar desastres como el de Chernóbil y el de Fukushima”, aclaró Velijov.

El anuncio de los investigadores rusos es de gran trascendencia, pues “la fabricación de un reactor de prueba como este —basado en un esquema híbrido—, junto con la construcción, ya en marcha, del reactor experimental ITER, podría sentar las bases necesarias para la creación de reactores termonucleares comerciales”, concluyó el académico Yevgueni Velijov.

El director del Centro de Investigación Internacional del Instituto Kurchatov, Mijaíl Kovalchuk, anunció ese mismo día que el proyecto ruso está abierto a la participación de otros colegas extranjeros; en especial, se espera la colaboración de China. Previamente se había anunciado que Rusia estaba preparando un “programa Estatal para la construcción de un modelo industrial de reactor termonuclear de prueba”.

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