La pistola TT: un arma que recorre la historia de Rusia en el siglo XX

Después de la Revolución encargaron su fabricación. Fue utilizada por el Ejército soviético y se hizo popular entre los mafiosos de los años 90. Fuente: Yuri Belinsky / TASS

Después de la Revolución encargaron su fabricación. Fue utilizada por el Ejército soviético y se hizo popular entre los mafiosos de los años 90. Fuente: Yuri Belinsky / TASS

¿Cuál es la mejor manera de valorar la fiabilidad y eficacia de un arma? Las especificaciones técnicas, las pruebas y la opinión de los expertos son un buen método, pero en el caso de la pistola TT también hay que tener en cuenta una opinión algo más siniestra. Es la preferida por los grupos criminales y los sicarios en particular y, de acuerdo con la policía, ha sido utilizada en el 70% de los asesinatos por encargo.

Después de la guerra civil rusa (1917-1923), el Ejército Rojo decidió reemplazar las legendarias pistolas Nagan y Mauser del siglo XIX por armas más modernas. Por razones económicas y de fabricación deberían utilizar cartuchos Mauser de 7,63 mm, que son precisos y tienen una alta velocidad inicial pero también carecen de potencia de parada.

Los diseños que presentaran los armeros soviéticos deberían estar a la altura de las mejores pistolas en uso del mundo: la Browning, la Walther y la Parabellum (Luger). La pistola de Fedor Tokarev ganó el concurso, estaba basada en la Browning 1903 y utilizaba cartuchos Mauser de 7,62 x 25 mm modificados.

Después de las pruebas de 1930, una comisión de revisión estatal llegó a la conclusión de que "la pistola podría ser incorporada al ejército una vez que se corrigieran sus defectos". 

Además de las soluciones innovadoras como el retroceso del cañón corto, una modificación del balancín de la Browning y un mecanismo de percutor de una sola pieza, la pistola todavía tenía importantes inconvenientes entre ellos la falta de seguro. Cuando se gastaba el seguro del percutor amartillado la pistola podía dispararse con un golpe o una caída.

Debido al alto número de autolesiones con la TT, los investigadores soviéticos recibieron entrenamiento para distinguir entre heridas reales y por negligencia. Mientras tanto, las quejas sobre la ergonomía del TT, debido a los recortes de gastos en la fabricación, seguían creciendo.

Los primeros ejemplares del arma entraron en servicio en 1931 con el nombre de "modelo de 1930 de pistola semiautomática Tokarev de 7-62 mm.". Poco después comenzó a conocerse por el nombre de la ciudad donde se producía y el de su creador Tula-Tokarev, o simplemente TT.

Tras unas mejoras finales la pistola se incorporó al ejército con el nombre de TT-33. Rápidamente se extendió su uso por el Ejército y las fuerzas de seguridad gracias a su precisión a larga distancia, parecida a la de la Mauser, una alta potencia inicial y una forma plana que permitía esconderla con facilidad bajo la ropa. En 1939, a petición de sus usuarios, la capacidad del cargador se aumentó de ocho a doce disparos.

Esta variante propuesta por Tokarev no se produjo de manera masiva. De modo que existían las versiones de 12 y 15 balas pero producidas en pequeñas series.

La pistola fue utilizada en la Guerra Civil española, el conflicto fronterizo en Japón y la Guerra de Invierno con Finlandia y para 1941, cuando la Unión Soviética entró en la Segunda Guerra Mundial, la TT ya se estaba produciendo en masa.

Fuente: Getty Images/Fotobank

Para entonces se habían fabricado unas 600.000 unidades para el Ejército Rojo a lo que siguieron otras 100.000 más cada año, incluso cuando se evacuó la planta de Tula durante el avance nazi. La producción se reanudó después de la guerra y, con la aparición de las plantas de Izhevsk y Krovrov, se habían fabricado más de un millón para los años 50.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la pistola fue adoptada por otros países socialistas que también comenzaron a producirlas bajo licencia y a venderlas por todo el mundo. Incluso después de que se diera de baja oficialmente en 1951 se la podía ver fácilmente en unidades del Ejército y la policía soviéticas durante una década más.

En los años 90, con el aumento de la actividad mafiosa en la que se vio sumergida Rusia después del colapso de la Unión Soviética, la TT volvió hacerse famosa en los asesinatos entre bandas.

Hoy en día se entrega como premio por servicios destacados  y sigue siendo portada por vigilantes, servicios de mensajería y por el personal recogida y transporte de dinero. 

Los expertos estiman que se produjeron unos tres millones de unidades de TT en todo el mundo. Muchas no están en uso y se mantienen almacenadas, con periódicas salidas al mercado donde son rápidamente compradas por coleccionistas, especialmente en los Estados Unidos. Rusia también compite en el mercado con China que sigue produciendo una versión comercial de TT bajo licencia.

Pero a pesar del estatus legendario de la pistola, los expertos rusos siguen sopesando sus pros y sus contras.

El veterano de la guerra de Afganistán y anterior jefe de armamento del Ministerio de Interior, Yuri Karpechenko, considera la TT como la mejor pistola que se ha hecho nunca, igualada únicamente, entre los modelos occidentales, por la austriaca Glock.

Antiguos partisanos bielorrusos regalan una pistola TT a Fidel Castro durante la visita del mandatario cubano a la antigua república socialista. Fuente: M.Ganckin / Ria Novosti

"Seguimos utilizando la TT y la Mauser para probar los chalecos antibalas", dice Karpechenko. "Todavía no he visto un chaleco que aguante una andanada de una TT". Y, en su opinión, lo que le falta en potencia de parada lo compensa con la precisión.

El experto en armas de fuego del Centro de sistemas de defensa Dinamo, Vladímir Kislov, considera que la TT está terriblemente anticuada y que tiene muchos defectos, entre otros su pequeño calibre, la ausencia de un seguro y que hace falta demasiada presión para apretar el gatillo.

Para el trabajador del Museo de las Fuerzas Armadas, Serguéi Plótnikov, el fuerte retroceso, el gran peso del cargador y su falta de potencia de parada son problemáticos: "Puedes alcanzar a un objetivo varias veces y a pesar de eso no derribarle si no le alcanzas en la cabeza o los órganos vitales".

Sin embargo Plótnikov también recuerda que la TT "es una de las mejores pistolas de la historia", comparable a la Walther P38 o la SIG Sauer de fabricación alemana.