La colonización de la Luna compensará el déficit de metales raros en la Tierra

Rusia planea iniciar el trabajo para la explotación del satélite en el año 2016. Fuente: NASA

Rusia planea iniciar el trabajo para la explotación del satélite en el año 2016. Fuente: NASA

Los expertos rusos ya denominan a la Luna con el calificativo de avanzadilla espacial para los vuelos a otros planetas. Sin embargo, el principal objetivo para la conquista del satélite es el de aumentar los volúmenes de extracción de metales de tierras raras.

Los trabajos principales para la conquista de la Luna en el marco del Programa espacial federal empezarán en el año 2016. Mientras que en 2018 se prevé enviar a la Luna el primer aparato cósmico que mandará a la Tierra hielo con partículas de materia de cometas. En los años 2030-2031 se planea realizar un vuelo pilotado. Más tarde se planea la extracción de metales de tierras raras, indispensables para  los sectores de alta tecnología. 

Se busca el material de los cometas

Los científicos de la Academia de Ciencias de Rusia, del Instituto de Investigaciones cósmicas de la Universidad Estatal de Moscú de Shternberg y de la Agencia Federal Estatal de Rusia (Roscosmos) participan en el programa para la colonización de la Luna. El primer aparato cósmico que se planea lanzar hacia el planeta será relativamente sencillo.

“El último lanzamiento de Luná-24 se realizó en el año 1976. El dispositivo contemporáneo, Luná-25, es mucho  más ligero que su predecesor ya que su misión principal será la de enviar a la Tierra hielo procedente del Polo sur de la Luna”, explica Vladislav Shevchenko, jefe del departamento de investigaciones de la Luna del Instituto Shternberg.

Según este experto, se ha elegido este polo porque precisamente allí, según los datos que ofrecen los satélites, es donde hay la acumulación más grande de gases volátiles congelados en el agua, que constituyen la materia de los cometas. “Se tratará de un avance grandioso, - considera Shevchenko. – Podremos 'palpar' de qué están compuestos los cometas. En tres días podremos llegar a una materia hasta la que se tendría que volar durante un mínimo de cuatro años de luz”.

La composición química de los cometas, que no ha cambiado durante los últimos 4.500 millones de años, continúa siendo un misterio para los científicos. “El polvo de los cometas” es considerado uno de los testigos del nacimiento del Sistema Solar.

Según los paradigmas existentes, en los núcleos de los gases congelados hay una “sustancia prehistórica” que contiene polvo y gas interestelares de las nebulosas. Los científicos han intentado varias veces resolver el misterio de la composición de los cometas y para ello se enviaron sondas, entre las cuales el célebre norteamericano Stardust, que viajó durante siete años y regresó a la Tierra en el año 2006. 

¿Cómo se desarrollará la infraestructura lunar?

Un grupo de científicos, entre los cuales hay colaboradores del Instituto de bioquímica de la Academia de Ciencias de Rusia, está estudiando actualmente el lugar exacto donde se instalarán los dispositivos lunares.

Según el director de Roscosmos, Oleg Ostapenko, a finales de la próxima década se planea concluir con las pruebas de los portamisiles de clase extrapesada. “Precisamente en ese momento es cuando empezará la colonización de la Luna a gran escala”, destaca Ostapenko.

Según los integrantes del programa, los primeros trabajos para la creación de infraestructuras, es decir, para la creación de una base orbital en la Luna, tendrán que empezarse dentro de 15-18 años.

Para el año 2040 se habrán creado las primeras estaciones de aterrizaje destinadas a naves especiales de múltiples usos. Hacia mediados de los años 2050 en la Luna habrá una completa base científica y extractora y también un observatorio.

En la Luna se instalarán centrales eléctricas solares y, posiblemente, generadores que funcionarán con combustible nuclear, explicó a RBTH el subdirector general de GNTS FGUP Centro Keldish, Vladímir Koshlakov.

“Hacia mediados del próximo siglo, es decir en el momento en que en la Luna aparezcan bases permanentes, a la humanidad le surgirá la necesidad de tener fuentes más potentes de energía. Y una posible alternativa a las centrales eléctricas solares, que ahora se planean instalar en la Luna, podrían ser los generadores en base al combustible nuclear”, explica Koshlakov.

Metales de tierras raras: beneficios de la Luna

Los expertos rusos ya denominan a la Luna con el calificativo de la avanzadilla espacial para los vuelos a otros planetas. El coste del programa ruso para la colonización del planeta se estima en unas cuantas decenas de millones de rublos (hasta unos 2.500 millones de dólares).

“Evidentemente el proyecto no es de los baratos, es de los que consume muchos recursos y que exige soluciones técnicas muy complejas”, explica el jefe de la dirección de planificación estratégica de Roscosmos, Yuri Makárov.

Desde un punto de vista económico, el esquema simplificado de vuelo y de lanzamiento que se utilizará durante los primeros años no saldrá más caro que los vuelos orbitales habituales. Además, los científicos calculan que habrá beneficios.

“Suponemos que en la superficie lunar hay una gran cantidad de rocas minerales de metales de tierras raras”, -explicó a RBTH Vladislav Shevchenko. – En la Tierra las reservas de cerio, lantano, neodimio, praseodimio y otros metales que se utilizan sobre todo en la fabricación de productos de alta tecnología, se han agotado. China tiene el monopolio en este mercado”, explica Shevchenko.

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