Los pilotos rusos realizan operaciones de guerra en realidad virtual

Visitamos uno de lo simuladores de la Fuerza Aérea, que sirven para la preparación de los pilotos. Fuente: ITAR-TASS

Visitamos uno de lo simuladores de la Fuerza Aérea, que sirven para la preparación de los pilotos. Fuente: ITAR-TASS

¿Es posible enseñar a un piloto a volar sin que se haya sentado nunca a los mandos de un avión? La respuesta de la Fuerza Aérea rusa es “sí”. La moderna base de entrenamiento de la Fuerza aérea permite acelerar notablemente el proceso de preparación del personal de vuelo y crear situaciones en las que los aparatos militares funcionen al límite de sus capacidades tecnológicas para los pilotos con experiencia.

La tranquila ciudad comercial de Torzhok en la región de Tver, a 800 km al norte de Moscú, es famosa no solo por su historia, sino porque aquí se encuentra una de las mejores escuelas de helicópteros militares: el Centro de formación militar de personal de vuelo.

En la actualidad los simuladores para la aviación militar rusos son fabricados por las empresas Tranzas y "Dinamika" y se venden en Venezuela (simulador de helicópteros Mi-171, Mi-17V5, Mi-25 y Mi-35), Nicaragua (Mi-17V-5), República Checa (simulador para la tripulación del Mi-171) y Kazajstán (MiG-31).

Es una escuela parecida a la de la película estadounidense Top Gun en la que actuaba Tom Cruise. En Torzhok los pilotos de las escuadras de helicópteros responsables de acciones militares en Tayikistán, Chechenia, Sudán, Chad y Sierra Leona, aprenden no solo a pilotar aparatos de hélice al límite de sus posibilidades, sino también a utilizarlos correctamente en combate. Hoy en día el centro prepara pilotos para el Mi-28N ('Cazador nocturno') y el Ka-52 Aligator.

Un Mi-28 vuela a máxima velocidad siguiendo el curso de un río. Volamos a tan solo tres metros de altura y aunque la cabina del helicóptero en el cual nos encontramos con el piloto militar Rustám Maidanov es un modelo de entrenamiento y nuestro vuelo es virtual, la cabeza nos empieza a dar vueltas por las maniobras que traza el helicóptero. La inmersión en la realidad es total.

Al rodear una de las elevaciones montañosas nos encontramos con un puente. Tiramos hacia nosotros del mando de control y el helicóptero supera con facilidad el obstáculo remontando inmediatamente varias decenas de metros de altura. Empujando el mando bajamos rápidamente hacia el agua.

-¿Dónde estamos volando?,- le pregunto al piloto ensordecido por el ruido del motor.

-Bahía de Imeretinsk, Sochi - grita sin abandonar los mandos. - Nuestros chicos siempre quieren ir a la costa a ver los lugares donde han estado de vacaciones la primera vez que vuelan. No han dibujado...

- ¿Y eso es Krásnaya Poliana?

- No. Donde debería estar solo hay montañas.

- ¿Y se puede volar a Georgia?

- Lo hemos intentado-, sonríe el piloto, - pasado el Psou (el río que hace de frontera entre Rusia y Abjasia) comienza Sochi de nuevo... y no se puede ir por mar a Georgia, es interminable.

Para reafirmar estas palabras Rustám aparta el helicóptero de las montañas en dirección al mar y de pronto nos encontramos con el crucero portaaviones Almirante Kuznetsov en la orilla. Nos acercamos y el piloto hace una precisa vuelta sobre la cubierta, a punto de dar con las hélices a un Su-33 'aparcado', para que pueda ver mejor el portaaviones. Terminamos la vuelta. Y de nuevo salimos hacia las montañas a 'disparar' a objetivos.

La preparación de los pilotos de la aviación naval para el único crucero portaaviones de Rusia, el Almirante Kuznetsov, tampoco empieza en las latitudes árticas, donde se encuentra su base de operaciones, sino en el centro de Moscú.

El director del departamento de modelado matemático y electrónico de aviones de la corporación MiG, Vladímir Ivanov, dice que los simuladores aeronáuticos son una de las tendencias más importantes de trabajo de su empresa.

“Hoy en día no hay venta del caza MiG-29 que hagamos sin que se ofrezca al comprador clases de formación especial y simuladores”, dice Ivanov-. Nuestro knowhow utilizando la visualización del vuelo del caza en tecnología 3D.

El alumno se sienta en la cabina del simulador del MiG-29 con unas gafas 3D, como en un cine moderno. En opinión de Vladímir Ivanov la imagen en tres dimensiones ayuda al piloto a hacerse una mejor idea de las distancias de los objetos de sus dimensiones y de su forma. Por ejemplo, el programa de entrenamiento prevé el vuelo de cazas en grupo, en el que hace falta saber la distancia a la que se encuentra el aparato vecino o el repostaje del avión en el aire con una nave nodriza Il-78.

En la vida real para hacer esto el piloto tiene que situarse a una distancia de la nave nodriza de 120 metros y aproximarse lentamente a ella, ya que la longitud de la manguera de repostaje es de tan solo 21 metros. Después hay que hacer una filigrana: enganchar con la boca del sistema de repostaje del caza el cono de la manguera que se balancea de un lado a otro y meter abordo toneladas de combustible a una velocidad de 2 toneladas el minuto. Todo esto sin perder un solo centímetro de distancia, es necesario mantener una distancia de vuelo regular durante todo el repostaje.

Megafábricas rusas: fábrica internacional de helicópteros

Incluso en el simulador, esta maniobra hace sudar al piloto, así que para qué hablar del aterrizaje en el portaaviones Almirante Kutuzov. Desde la altura no parece mayor que una caja de cerillas.

“Una imagen en tres dimensiones permite al piloto aterrizar correctamente en el portaaviones-explica Ivanov. - En el modelo por ordenador hemos diseñado no solo el sistema de aterrizaje y propulsión, sino también todas las estructuras que hay sobre la cubierta del crucero.

El desarrollo del simulador aéreo no es una tendencia nueva para los fabricantes rusos de tecnología aeroespacial. Sin embargo tan solo ahora podemos decir que gracias a los modernos programas de ordenador, la posibilidad de utilizar diferentes tipos de sistemas hidráulicos y visualización  3D que rodean el aparato del simulador, hemos conseguido imitar de forma realista el vuelo y sus condiciones.

En Torzhok dicen que después del último curso de formación en el simulador del helicóptero polivalente Mi-8, por ejemplo, se puede sentar al "segundo" piloto inmediatamente en la cabina de un aparato real y enviarle a realizar una misión de vuelo sencilla.

Se pueden imitar escenarios bélicos reales casi sin límites para los pilotos de aparatos de combate como el Mi-28, el Ka-28 o el Mi-35, algo que es muy difícil que se dé en la vida real en tiempo de paz durante unas maniobras militares.     

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