Ingenieros informáticos y neurocirujanos se unen para combatir los tumores cerebrales

Crean un programa de software llamado 'Brain Target' que permite observar la dinámica de las modificaciones. Fuente: shutterstock

Crean un programa de software llamado 'Brain Target' que permite observar la dinámica de las modificaciones. Fuente: shutterstock

El nuevo programa permite visualizar y medir el volumen de los residuos de los tumores cerebrales, además de observar la dinámica de sus modificaciones.

Neurocirujanos y desarrolladores de IT de Rusia se han unido para crear el programa Brain Target. El software puede prevenir las hemorragias cerebrales durante el tratamiento de las malformaciones arteriovenosas, es decir, las anomalías congénitas de los vasos cerebrales.

“Cuando me licencié en la Facultad de Medicina se me ocurrió la idea de crear algo que permitiera dar un carácter objetivo a nuestras decisiones médicas en aquellas situaciones que afectan la vida y la salud del paciente”, explica Gleb Serguéyev, neurocirujano y autor del algoritmo.

Operar un tumor maligno en el cerebro no implica librarse de él de forma definitiva. Incluso si la extirpación se realiza con éxito, es necesario hacer un seguimiento dinámico de su estado. No siempre es posible extirpar por completo un tumor porque este afecta regiones del cerebro que cumplen funciones importantes. Para poder eliminar los residuos se prescribe la quimioterapia.

En Rusia se suele determinar 'a ojo' si una extirpación se ha llevado a cabo en su totalidad, a partir de la experiencia personal del cirujano y los resultados del examen postoperatorio de la resonancia magnética. Sin embargo, esta valoración es subjetiva. En esas imágenes es muy difícil identificar las regiones del tumor porque en la tomografía la sangre, la sustancia hemostática y los residuos del tumor tienen prácticamente el mismo color.

Este es el problema que puede resolver Brain Target. El programa se ocupa al mismo tiempo de procesar las imágenes obtenidas mediante la tomografía por resonancia magnética en distintos modos de toma, proporcionando una versión compilada que el neurocirujano puede visualizar. En Brain Target cada parte (la sangre, la sustancia hemostática y los residuos del tumor) tiene un color característico.

El programa no solo es útil para los tumores cerebrales malignos, sino también para una patología vascular. Por ejemplo, durante una operación de embolización de malformaciones arteriovenosas, el programa determina el grado de desconexión del flujo sanguíneo con el fin de prevenir una hemorragia.

El software se ha probado en el Departamento de Neurocirugía del Instituto de Investigaciones Científicas de Patologías de la Circulación Sanguínea E.N. Meshalkin, en Novosibirsk, Siberia.

“Hicimos un reconocimiento de los pacientes justo después de la operación y detectamos las regiones que podían causar futuras recaídas –dice Gleb Serguéyev–. Al cabo de medio año y un año los volvimos a reconocer. Y, tal como mostró la práctica, Brain Target determinó con precisión las zonas peligrosas”.

Otra clínica de Novosibirsk y el centro médico de la Universidad Federal del Lejano Oriente también han aportado dictámenes positivos. Los resultados son excelentes, pero antes de implantar el producto en la práctica de todas las clínicas y simplificar el trabajo de los neurocirujanos hay que realizar un estudio multicéntrico. Así lo requiere la práctica legislativa rusa.

El programa debe analizar los resultados de las resonancias magnéticas de cerca de mil enfermos, y también debe realizarse un ensayo aleatorio. Entonces el equipo del proyecto podrá optar al registro y la distribución del programa como producto, primero en Rusia y, después, en el extranjero.

Ahora el equipo de Brain Taget está buscando financiación para la elaboración definitiva del componente de software y la fabricación del prototipo de la versión final del producto. Para ello se necesitarán 5 millones de rublos (cerca de 100.000 euros).

Unos cincuenta pacientes ya se han reconocido mediante el programa. En todos esos casos Brain Target ha determinado con éxito los residuos de formaciones malignas. Tiene una especificidad y sensibilidad hacia la sustancia hemostática del 100% y posee una alta reiteración de resultados.

En Rusia hay un total de 50-60 clínicas que realizan cerca de 50.000 operaciones de tumores cerebrales. En comparación, en China se realizan cerca de 65.0000 operaciones; en EE UU, 100.000; y en Canadá, 25.000.

El problema es que los neurocirujanos rusos operan a los pacientes que han obtenido los volantes y ayudas de la sanidad pública. También se realizan operaciones en la sanidad privada, pero la mayoría de los enfermos no pueden permitírselo. En Moscú, por ejemplo, una operación de ese tipo tiene un coste de 900.000 a 450.0000 rublos (de 18.600 a 93.000 euros).

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