"El terrorismo se ha convertido en un negocio"

Serguéi Goncharov durante la presentación de un libro sobre el grupo Alfa. Fuente: ITAR-TASS.

Serguéi Goncharov durante la presentación de un libro sobre el grupo Alfa. Fuente: ITAR-TASS.

Serguéi Goncharov es el director de la asociación de veteranos del grupo Alfa, la unidad antiterrorista del FSB. RBTH ofrece una entrevista en la que repasa algunos de los temas más importantes de la actualidad.

¿Existe algún caso de éxito importante de los servicios especiales rusos en la lucha contra el terrorismo tras el secuestro de rehenes en Beslán?

No se puede decir que después de Beslán todos los procesos en la lucha contra el terrorismo en Rusia hayan perdido intensidad. El terrorismo existe y en el Cáucaso Norte nuestras unidades especiales continúan esa misma lucha contra agrupaciones terroristas. ¿Por qué razón se le da tan poca cobertura mediática? Porque ahora todo gira en torno a Ucrania. 

Existen también aspectos positivos. Recuerden que cuando conseguimos el derecho a la celebración de las Olimpiadas de Sochi, el principal problema que manifestaban nuestros oponentes y enemigos políticos era que Sochi se encuentra cerca del Cáucaso y que Rusia no estaba preparada para celebrar un evento deportivo de este nivel desde el punto de vista de la seguridad.

Nuestras unidades antiterroristas implicadas en las Olimpiadas fueron muy competentes y demostraron que podemos organizar este tipo de eventos. Esto me convence de lo siguiente: a día de hoy tenemos fuerzas y medios suficientes como para contener el terrorismo en el territorio de Rusia.

¿Qué medidas han ayudado a mejorar la lucha contra el terrorismo en Rusia durante los últimos diez años?

En primer lugar, se ha reforzado el trabajo de inteligencia. Al terrorismo no se le puede derrotar únicamente con la fuerza o con operaciones militares. La garantía de la victoria sobre los terroristas está ante todo en el trabajo de inteligencia. Para ser sinceros, no creo que hayamos alcanzado un nivel profesional demasiado alto o grandes avances en materia de inteligencia en el Cáucaso Norte, porque esta región tiene unas características por todos conocidas que hacen muy complicado trabajar allí. 

Alfa es una unidad del Servicio Federal de Seguridad cuya misión es prevenir los atentados terroristas, liberar rehenes y participar en otro tipo de operaciones de elevada complejidad. Junto al grupo Vympel, está considerado una de las unidades especiales más eficaces y con mayor experiencia del mundo. Además, existen comandos especializados, como por ejemplo, las unidades del Ártico o las unidades de montaña.   

En segundo lugar, hemos reforzado las unidades que he mencionado antes. El Centro de Operaciones Especiales ahora cuenta no sólo con grandes profesionales altamente competentes, sino también con personal técnico. Por último, y lo más importante, hemos abierto filiales del centro en prácticamente todas las regiones de nuestro país.

¿Cuál es su opinión sobre los acontecimientos en Ucrania?

Si Yanukóvich [el presidente derrocado de Ucrania] hubiera tomado unas medidas más severas contra el Maidán, no habría habido ninguna revolución y él seguiría en el poder. Pero como él quería el pescado pero no atragantarse con las espinas, quería garantizar su propia seguridad y no ser un dictador, pasó lo que pasó. En este sentido, durante la ola de protestas en Moscú, nuestras unidades de policía actuaron eficazmente en la plaza Bolótnaya, dentro de los límites establecidos. Setomaronunasmedidasadecuadasyoportunas.

¿Cómo influirán los acontecimientos en Ucrania en las fuerzas rusas de las unidades especiales? 

En todo el mundo se llevan a cabo guerras locales en las que participan las unidades especiales, por lo que ahora el objetivo de todos los países del mundo, incluida Rusia, es desarrollar este tipo de divisiones. Lo están haciendo en Estados Unidos, aquí, en Inglaterra, en Francia, etc. Por eso, el cuerpo especial disuelto por el ministro de Defensa ucraniano Anatoli Serdiukov volverá a existir.

Y en el futuro nosotros tendremos unas fuerzas especiales comparables a las estadounidenses. Estas fuerzas también se dedicarán a la lucha contra el terrorismo.

¿Qué opina sobre la lucha contra el extremismo en Rusia?

En cuanto al funcionamiento del Ministerio del Interior y el Servicio Federal de Seguridad, creo que son muy eficaces, sobre todo en cuanto a medidas preventivas. Si un ciudadano despierta sospechas en los servicios especiales por sus llamamientos a derrocar el poder o el orden constitucional, se organiza una reunión preventiva o, como mínimo, le envían una advertencia.

Ahora podemos cubrir un segmento enorme de internet y de todos los dispositivos tecnológicos que existen. Pero ni nosotros ni nadie ha tenido éxito en esta materia. Deberíamos hacer como en China, prohibirlo todo y quizás conseguiríamos algo. Pero no estamos preparados para ello. 

 

¿Crees que es necesario controlar internet?

En internet se puede encontrar de todo: cómo preparar una bomba casera, como se prepara un francotirador, etc. Todo esto está en internet. Por eso todas esas páginas deberían estar prohibidas.

Entonces, ¿por qué no se ha hecho antes?

Supongo que antes no disponíamos de los medios técnicos necesarios para ello. Y este es un paso en la dirección correcta.

¿Por qué todavía no se ha podido derrotar al terrorismo?

El principal problema es que hoy en día el terrorismo se ha convertido en un negocio. No se trata sólo del asesinato, sino también de un negocio con beneficios de miles de millones de dólares. La gente ha empezado a ganar dinero con el terrorismo.

Si antes les movía la ideología, ahora les mueve el dinero. Siria es un ejemplo de ello. Cerca de unos 500 guerrilleros del Cáucaso Norte luchan allí por dinero para una de las partes enfrentadas. Y hay otros guerrilleros luchando en el otro bando también por dinero. No hay ninguna ideología, sino una clara correlación de fuerzas financieras.

Lea más: Niños de Beslán reconstruyen su vida tras el traumático atentado terrorista >>>

Lea más: Rusia teme el colapso de Irak >>>