Rosneft emerge como rival de Gazprom

La petrolera rusa demanda al gigante del gas debido al acceso a los gasoductos en el extremo oriental del país. Fuente: ITAR-TASS

La petrolera rusa demanda al gigante del gas debido al acceso a los gasoductos en el extremo oriental del país. Fuente: ITAR-TASS

El gigante petrolero Rosneft ha presentado una demanda en el tribunal de arbitraje de la región de Sajalín, en el extremo oriental de Rusia, contra la compañía Sajalin Energy, cuyo mayor accionista es Gazprom. La petrolera exige que se le garantice el acceso a los gasoductos de la zona. Hasta ahora, nadie en Rusia se había atrevido a luchar abiertamente contra el monopolio del gas.

Rosneft, la mayor petrolera rusa, insiste en que para transportar el gas producido en el proyecto Sajalín-1,  una planta de gas natural licuado (GNL) gestionada junto con ExxonMobil, se podría utilizar el sistema de tuberías del gasoducto Sajalín-2. El problema es que este proyecto pertenece a Gazprom y el gigante del gas se niega a permitir el uso de sus tuberías.

Sajalín Energy es la operadora de Sajalín-2, uno de los mayores proyectos de gas natural licuado (GNL) de Rusia. En la actualidad desarrolla dos depósitos en alta mar en Sajalín, isla situada en el extremo oriental, cerca de Japón. Las reservas recuperables calculadas ascienden a 150 millones de toneladas de petróleo y 500.000 metros cúbicos de gas. Los accionistas de Sajalín Energy son Gazprom (50 %), Royal Dutch Shell (27,5 %), la japonesa Mitsui (12,5 %) y Mitsubishi (10 %).

Argumenta que de ese modo el gasoducto no tendría suficiente capacidad para su propia producción de LNG. “Según Gazprom, Sajalín no tiene la suficiente capacidad de transporte de gas para los proyectos de ambas compañías. Por tanto, la cuestión es cuál de las dos tendrá que asumir el coste de la inversión adicional en infraestructura”, explica el analista de Investcafé Grigori Birg.

El responsable de la investigación en United Traders, Mijaíl Krilov, señala que “el acceso a los gasoductos es, desde hace mucho tiempo, la manzana de la discordia entre las dos compañías energéticas. Pero la competición en este sector debería fomentarse con vistas a erradicar los monopolios”. En su opinión, la aparición de competidores obligaría a Gazprom o a reducir gastos o a compartir sus recursos con otras compañías. 

Rosneft y Gazrpom: dos gigantes de la energía con orígenes diferentes

Una de las principales ventajas del gigante ruso del gas a la hora de competir es el hecho de que Gazprom posee la mayor red del mundo para el transporte de gas. Además, según la ley nacional de suministro, Gazprom es el único exportador de gas ruso.

La compañía fue fundada en 1989, poco antes de la caída de la URSS. Posteriormente se transformó en una sociedad anónima y durante algunos años dejó de ser en la práctica una compañía estatal, ya que una parte considerable de las acciones estaba en manos de inversores rusos y extranjeros. A principios de los 2000, el Estado logró volver a tomar el control de la compañía bajo el liderazgo de Alexéi Miller, a quien se considera cercano a Putin.

En los últimos años, entre otras cosas, la compañía ha cumplido con lo que podría llamarse sus “obligaciones sociales”: por ejemplo, de 2005 a 2013, Gazprom gastó casi 214.000 millones de rublos (6.300 millones de dólares) en conectar pequeñas ciudades y pueblos de todo el país a la red principal de gas.

Por su parte, Rosneft se ha convertido en la única compañía en la historia moderna de Rusia capaz de competir con Gazprom. Sin embargo, hubo un momento, en los 90, en el que estuvo a punto de desaparecer. El cambio se produjo en 2002, cuando su consejo directivo aprobó una estrategia encaminada a convertir Rosneft en una compañía internacional de energía, con el objetivo de producir 45 millones de toneladas de petróleo para 2015.

La empresa fue noticia en 2004, cuando logró adquirir la mayor parte del capital del arruinado magnate Mijaíl Jodorkovski. La idea de construir un holding gigante a partir de Rosneft la concibió el entonces vice primer ministro, Ígor Sechin, perteneciente al círculo más cercano a Putin.

En 2013 Rosneft adquirió el que era el tercer mayor productor de petróleo de Rusia, la compañía TNK-BP, comprando acciones de accionistas rusos y británicos. De este modo, BP se ha convertido en accionista minoritario de Rosneft. Además, en 2013 Rosneft compró la compañía de gas Itera, incrementando así considerablemente su capacidad de producción de gas.

“El mercado del gas, igual que el del petróleo, está repartido estrictamente y además, férreamente regulado. Ese es el motivo por el que las compañías que quieren convertirse en proveedores independientes en el mercado del gas se estrellan contra el muro que es el monopolio de Gazprom”, dice la analista de Alpari, Anna Kokoreva.

Rosneft ha comenzado a hacer campaña por el uso conjunto de los gasoductos de Gazprom no solo en Sajalín. También le gustaría exportar gas mediante la tubería de Gazprom Poder de Siberia, un proyecto que se construirá como parte del contrato de 30 años para suministrar gas a China.

Rosneft no descarta tratar de conseguir acceso a las tuberías de Gazprom en los tribunales. “La cuestión aquí no es tanto el acceso a Poder de Siberia como una mayor liberalización del mercado del gas; también se trata de dar una oportunidad a los productores independientes a exportar gas o a exigir a Gazprom mejores condiciones en la compra de gas”, considera Grigori Birg. En su opinión, es probable que el enfrentamiento entre los dos gigantes del gas continúe también a nivel internacional.

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