Piotr Kapitsa: el Premio Nobel de Física que se enfrentó a Stalin

Se cumplen 120 años del nacimiento del científico que se adelantó a los aceleradores actuales. Fuente: Ria Novosti

Se cumplen 120 años del nacimiento del científico que se adelantó a los aceleradores actuales. Fuente: Ria Novosti

El 8 de julio de 2014 se cumplieron 120 años del nacimiento del eminente científico Piotr Kapitsa, uno de los 14 premios Nobel rusos en el ámbito de la ciencia. Este físico no sólo resolvía las tareas más complicadas de su tiempo, sino que también luchó por la libertad personal sin temer entrar en correspondencia con el mismo Stalin.

El físico soviético y ruso Piotr Kapitsa (1894-1984) siguió marcando el desarrollo de la ciencia durante muchos años después de su muerte. “El genio de Kapitsa consiste en el hecho de que su experiencia, superando a su época, como elevándose por encima de ella, sentó los principios generales e inalterables en la ciencia y la educación. Incluso en 2014 seguimos estudiando estos principios y basándonos en ellos”, - comenta a RBTH Nikolái Kudriavtsev, rector del Instituto Físico-Técnico de Moscú, una institución creada por iniciativa de Kapitsa.

Piotr Kapitsa descubrió el fenómeno de la superfluidez del helio líquido, por lo que recibió el premio Nobel de física en 1978.  El propio término “superfluidez” fue introducido en la práctica científica por Kapitsa. También se dedicó al ámbito de la física de bajas temperaturas, estudió los campos magnéticos potentes y el plasma de alta temperatura. En honor al científico se nombró el “péndulo de Kapitsa”, un fenómeno mecánico que muestra estabilidad independientemente del punto de equilibrio.

Científico brillante y talentoso líder, era capaz de persuadir a cualquier persona: desde un ayudante de laboratorio hasta el líder de la URSS Iósif Stalin, a quien Kapitsa logró convencer de la necesidad de crear un Instituto de Problemas de Física. “Kapitsa tenía la idea de que de vez en cuando la directiva debía tener un proceder imprevisible. De lo contrario, los subordinados siempre sabían qué esperar de sus superiores, y esto era desmotivador. Por otro lado, el ser humano desconoce el segundo en el que caerá un rayo. Kapitsa era ese rayo”, comparte con RBTH el académico Lev Luganski, antiguo alumno de Kapitsa. ¿Cómo transcurrió la vida de este gran científico?

El favorito de Rutherford

En 1921 Kapitsa llegó a Cambridge y solicitó al conocido físico británico Ernest Rutherford que le aceptara como ayudante. “Usted tiene unas 30 personas, si me acepta, el margen de error será menor al 3% que permite en sus experimentos. Considere que yo soy el error”, le dijo Kapitsa. Su ingenio y descaro impresionaron al profesor, y Kapitsa consiguió un puesto en su equipo.

Rutherford favorecía particularmente al joven científico. Su laboratorio se parecía más bien a una pequeña fábrica. Kapitsa se convirtió prácticamente en el padre de la futura física experimental, que más tarde dejaría pasmado al mundo con sus colisionadores gigantes y sus láseres superpotentes.

Durante sus 13 años en Cambridge, Kapitsa, gracias a sus éxitos científicos, se convirtió en una leyenda. En 1929 se convirtió en miembro de la Real Sociedad de Física y en el 1930 este ruso procedente de la Rusia comunista pasó a ser un profesor al que recibían en la alta sociedad.

Kapitsa visitaba regularmente la URSS para ver a su madre y cada vez el embajador soviético se veía obligado a garantizar a Rutherford que Kapitsa volvería. Pero en 1934 Kapitsa se permitió salir del país sin garantías. De este modo quedó atrapado durante más de 30 años en la URSS, sin permiso para salir del país.

El científico cautivo

A su regreso de Inglaterra, Kapitsa declaró que no podía seguir dedicándose a la ciencia en la URSS: carecía de la maquinaria y del personal que necesitaba. Al mismo tiempo, en las portadas de las principales publicaciones occidentales aparecían titulares como “El profesor desaparecido”, “Rusia arresta a un conocido científico”, o “Conmoción en el mundo científico”. El presidente del gobierno Mólotov exigía que Kapitsa escribiera una carta de refutación, pero este se negaba, luchaba por imponer sus condiciones y finalmente lo consiguió. Uno de los factores que le valieron el éxito fue una carta de Kapitsa a Stalin escrita en un tono severo.

Sin embargo, el gobierno estaba tan interesado en su trabajo que en sólo un año le construyeron un instituto (el Instituto de Problemas de Física), le dieron personal y, lo más importante: por 30.000 libras compraron duplicados de la maquinaria de su laboratorio en Cambridge, donde había trabajado con Rutherford.

Ajeno a las bombas

En 1945 Piotr Kapitsa se encontraba en la cúspide de su carrera y fue incluido en el supersecreto Comité Especial para la Creación de la Bomba Atómica, que estaba dirigido por Beria. De pronto el destino del científico cambió drásticamente: escribió una carta a Stalin pidiéndole ser excluido del comité.

El compromiso con la ciencia y la humanidad de los científicos en el sitio de Leningrado

La causa formal era su relación con Beria. La causa real, como más tarde admitió el propio Kapitsa, estaba relacionada con un intento de proteger a un amigo suyo, el científico danés Niels Bohr, del espionaje soviético.

Tras el conflicto con Beria, en 1946 Kapitsa cayó en desgracia durante nueve años, pero no dejó de dedicarse a la física. Se interesó por un nuevo ámbito de estudio: la electrónica de potencia y la física de plasma. En su propiadacha,  Kapitsa creó los primeros generadores de gran potencia de alta frecuencia.

En 1955, después de la muerte de Stalin, Piotr Kapitsa fue renombrado director del Instituto de Problemas de Física. Allí logró no sólo contagiar a los científicos sus ideas, sino también recibir financiación del gobierno. Las razones que alegó para justificar la necesidad de apoyar su trabajo fueron: seremos capaces de crear rayos de radiación electromagnética de una potencia colosal y utilizarlos para derribar aviones enemigos. La idea de cortar el ala de un avión enemigo con un rayo láser impresionó en gran medida a los miembros del partido en aquel momento.

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Artículo basado en materiales de RG y AIF.